
Omega Seguros pidió la liquidación forzosa de la firma
No tiene fondos para pagar a terceros
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La compañía de seguros Omega solicitó su liquidación forzosa, pudo saber La Nación de fuentes de la empresa. Después de un intento frustrado de venta a la compañía de seguros Lua La Porteña, que se promocionó a mediados de 2000, el mes último los directivos de las firma, una de las más importantes del mercado, pidieron a la Superintendencia de Seguros de la Nación su autoliquidación. Pero el problema era un poco más importante de lo que parecía en su inicio.
Ante la realidad de los números, en los últimos días decidieron hacer un cambio respecto de la primera presentación y solicitaron formalmente la liquidación forzosa de Omega Seguros.
-¿Qué significa este cambio? , preguntó La Nación a un directivo de la empresa.
-Para hacer frente a una autoliquidación se debe tener un peso de activo por cada pasivo. Nosotros, después de evaluar nuestros balances, concluimos que no llegamos a esta ecuación y, por lo tanto, solicitamos la liquidación forzosa.
-¿Qué implica para el asegurado?
-Para el asegurado no hay ninguna consecuencia, la hay para los terceros que tengan juicios en contra de Omega. Nuestros activos no alcanzan para pagar los juicios.
-¿Entonces?
-Es posible que terceros no puedan cobrar sus juicios. Al fin de la liquidación va a haber una suma de dinero que se deberá repartir entre los demandantes.
Hasta hace poco más de un mes, Omega era una de las principales compañías del mercado, una de esas empresas tradicionales que con sólo mencionarlas la gente las reconoce, identifica sus logos y el producto que comercializan. Durante 2000, y a pesar de los problemas, Omega siguió creciendo. Lo hizo en un 5,6% más que en 1999. Según surge de la circular 4288 de la Superintendencia de Seguros, con fecha del 7 de febrero de 2000, en el rubro automotores, según el nivel de producción, Omega se ubicó en la sexta colocación, con un market share del 5,11 por ciento.
"La sociedad anónima tenía un balance adecuado que podría haber pasado una autoliquidación, pero no ocurría lo mismo con la cooperativa, que es donde está radicada la mayor cantidad de juicios", explicó el directivo.
En una carta de lectores que La Nación publicó el viernes último, el superintendente de Seguros de la Nación, Ignacio Warnes -un hombre de la gestión del ex ministro de Economía José Luis Machinea-, explicó, en respuesta a una nota publicada anteriormente en La Nación , que "Omega Cooperativa de Seguros Limitada fue objeto de una inspección de balance al 30-6-98, concluyendo en el mes de noviembre de 1998, en tanto que en Omega Seguros SA se destacó una inspección de balance al 30-9-99, que concluyó en enero de 2000".
Aun así, y a pesar de que los resultados de los controles de la inspección indicaban que la firma podía seguir operando en el mercado -de hecho la SSN dejó que siguiera emitiendo pólizas hasta 2001-, la compañía debió cerrar sus puertas abruptamente.





