
Óscar Lovera, ministro de Economía de Paraguay: “La Argentina está en el camino correcto para alcanzar el grado de inversión”
Óscar Lovera consideró razonable la meta planteada por el Gobierno argentino para 2031; advirtió que el proceso exige estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal, reformas y continuidad de las políticas.
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CIUDAD DE MÉXICO.– El ministro de Economía y Finanzas de Paraguay, Óscar Lovera, aseguró que la Argentina “está en el camino correcto” para alcanzar la categoría de grado de inversión (investment grade) y consideró que el objetivo planteado por el Gobierno de Javier Milei para 2031 “podría ser razonable”, aunque advirtió que se trata de un proceso que exige estabilidad macroeconómica, profundización de las reformas y continuidad de las políticas promercado.
En una entrevista con LA NACION en el marco de la reunión de directorio del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), realizada este miércoles en Ciudad de México, el funcionario repasó la experiencia de Paraguay, que obtuvo el grado de inversión de Moody’s en julio de 2024 y de Standard & Poor’s en diciembre de 2025, después de más de dos décadas de estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal y reformas.
“Nosotros vemos de manera favorable la estabilización de la economía argentina, principalmente vinculada con los niveles de inflación que tenía anteriormente y que afectaban también el desempeño económico”, afirmó Lovera.
Lovera asumió en marzo al frente del Ministerio de Economía y Finanzas de Paraguay, en reemplazo de Carlos Fernández Valdovinos. Economista por la Universidad Nacional de Asunción y con más de 30 años en la función pública, hoy conduce la economía del último país sudamericano que obtuvo el grado de inversión, una categoría que en la región también poseen Chile, Uruguay y Perú.
El funcionario reconoció que el proceso de ajuste genera costos para algunos sectores de la economía, especialmente vinculados a la industria y la construcción, aunque sostuvo que constituye el recorrido necesario para ordenar las variables macroeconómicas. “Entendemos que este proceso de ajuste también está vinculado con cierto shock que genera en algunos sectores, pero es el camino correcto para ir ordenando”, señaló.
“Argentina está en el camino correcto para poder llegar” al grado de inversión, afirmó. Sin embargo, advirtió: “Esto es un proceso, no es inmediato”.

El grado de inversión es la categoría que las principales calificadoras internacionales reservan para los países considerados con menor probabilidad de incumplir con el pago de sus deudas, es decir, de entrar en default. Alcanzar ese umbral reduce el costo del financiamiento para el Estado y las empresas y amplía el universo de inversores, ya que numerosos fondos institucionales tienen prohibido invertir en deuda considerada “especulativa”.
La Argentina nunca obtuvo esa calificación y su deuda todavía integra el universo de los llamados “bonos basura”. Esta semana, Moody’s elevó la nota soberana desde Caa1 hasta B3 y mejoró la perspectiva de “estable” a “positiva”, con lo que dejó su evaluación al mismo nivel que las otorgadas previamente por Fitch Ratings y S&P Global. Aun así, el país permanece seis escalones por debajo del BBB-, el primer nivel considerado grado de inversión.
En su comunicado, Moody’s destacó el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación, la liberalización de la economía y el crecimiento de las inversiones, pero advirtió que la Argentina todavía necesita fortalecer sus reservas internacionales para contar con un mayor margen frente a eventuales shocks externos o políticos.
Ese diagnóstico coincide con el que habían realizado recientemente Fitch Ratings y S&P Global ante LA NACION. Todd Martínez, director y codirector de soberanos para América Latina de Fitch, sostuvo que la Argentina ya presenta un perfil fiscal comparable con el de países mejor calificados, pero advirtió que el desafío ahora pasa por consolidar la acumulación de reservas internacionales y demostrar que el nuevo marco de políticas puede sostenerse en el tiempo. S&P, por su parte, remarcó que los países con grado de inversión suelen compartir estabilidad política, instituciones sólidas y reglas previsibles para la inversión.
El diagnóstico de las calificadoras guarda varios puntos en común con el camino que describió Lovera para Paraguay. Según explicó el funcionario, el proceso comenzó con una estabilización económica en 2003 y continuó durante más de dos décadas mediante reformas, disciplina macroeconómica y estabilidad política.
“Ha sido un proceso de reforma, estabilidad económica y estabilidad política. El acumulado de todas esas acciones permitió al país llegar a ser calificado con el grado de inversión”, afirmó.
Incluso antes de recibir formalmente esa categoría, recordó, Paraguay ya lograba colocar bonos a tasas similares a las de países que contaban con el sello de las calificadoras. Hoy, en cambio, el Gobierno argentino busca alternativas de financiamiento porque considera demasiado elevadas las tasas que debería convalidar para volver a emitir bonos soberanos en los mercados internacionales.

Consultado sobre la posibilidad de que la Argentina alcance ese objetivo en 2031, como planteó recientemente el ministro de Economía, Luis Caputo, Lovera consideró que el plazo podría cumplirse si se aceleran las reformas de la gestión libertaria.
“Yo creo que las condiciones están”, afirmó. “Haciendo las reformas y con un proceso mucho más acelerado, identificando los aspectos que deben ser llevados adelante dentro de la economía y del gobierno de Argentina, ese plazo podría ser razonable”, agregó.
Mercosur, seguridad jurídica e integración
Lovera también destacó la necesidad de que los países de la región refuercen la seguridad jurídica para atraer inversiones en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
“Uno de los elementos principales que se persigue es la seguridad jurídica”, afirmó. Y agregó que los gobiernos deben “establecer las condiciones para que el sector privado tenga los incentivos para generar iniciativas, tanto en materia de instalación de industrias como de nuevas inversiones”.
El ministro paraguayo sostuvo además que los países del Mercosur tienen la oportunidad de presentarse ante el mundo como una región estable, con capacidad para ofrecer alimentos, tierra y energía y atraer nuevos capitales.
En ese sentido, valoró el reciente acuerdo alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea y señaló que el bloque también avanza en negociaciones comerciales con Canadá y otros países. “Eso nos va a permitir generar una dinámica comercial mucho más importante”, afirmó.
Respecto de los proyectos bilaterales con la Argentina, destacó el avance del corredor bioceánico, que busca conectar el estado brasileño de Mato Grosso con los puertos del Pacífico a través de Paraguay y el norte argentino.
Explicó que ya finalizó la construcción del puente que conecta a Paraguay con Brasil y que el próximo desafío es completar la conexión con la Argentina. “Es lo que está más avanzado”, sostuvo. También mencionó las conversaciones sobre una mayor integración energética y la posibilidad de desarrollar proyectos vinculados con el transporte de gas argentino proveniente de Vaca Muerta hacia Paraguay, aunque aclaró que esas iniciativas todavía se encuentran en discusión.



