
Paro de Smata en la industria autopartista
Ya afecta a algunas automotrices
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El gremio de mecánicos y varias empresas autopartistas enfrentan estos días un conflicto que amenaza con dejar sin alguno de los componentes a las terminales automotrices y que podría comprometer la producción de vehículos.
El conflicto se inició con un reclamo del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) frente a otros gremios para lograr que los trabajadores afiliados a otros sindicatos pasen al de mecánicos. El epicentro fue en Córdoba. Ayer, la empresa Bertrand Faure Argentina (BFA), dedicada a la fabricación de asientos, les comunicó a las principales terminales que Smata busca un "encuadramiento a su favor por la vía de hecho, perturbando la paz social de la firma". La situación ha llevado a la empresa a tener paralizada gran parte de su producción.
Los gremios sobre los que Smata avanzó son, por ahora, los plásticos y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), aunque en el sector autopartista hay empresas encuadradas en químicos, caucho y textiles.
"A partir del 2 de enero pasado el Smata se presentó en los portones de acceso a la planta (...) incitando a que todo el personal de BFA se pliegue a la medida de fuerza que consistía en un paro de actividades", dice la carta, que ya está en cada una de las terminales.
En varias empresas de autopartes se han producido situaciones similares: bloqueo de los accesos y paro de actividades, con la consiguiente falta de entrega de sus productos a las terminales.
Según fuentes del sector, la situación afecta, además, a otras nueve empresas, aunque aún no trascendieron sus nombres. La misma fuente informó que "en Renault hay 800 autos en un playón sin terminar".
Conflicto generalizado
"El conflicto con esta empresa es sólo un ejemplo de uno más generalizado que existe en el sector. Hay casi 10 empresas en las que sabemos que el Smata está tratando de tomar la representación del personal", dijo a LA NACION el gerente general de AFAC, Juan Cantarella.
La Unión Industrial Argentina (UIA), en un difuso comunicado, dijo ayer que repudia "el accionar de ciertos grupos sindicales" que "intentan imponer la resolución de dichas cuestiones [de encuadramiento sindical] por la fuerza".
LA NACION intentó comunicarse con representantes de Smata, pero en el gremio no respondieron las llamadas.




