Peugeot, tras el control total de Sevel
Decisión: la automotriz francesa quiere comprar el 5,84% de las acciones que le restan, para retirarla de la Bolsa; ayer se suspendió su cotización.
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La compañía automotriz francesa Peugeot-Citroen planea tomar el pleno control de la empresa Sevel, su filial argentina.
En una nota enviada a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ayer anunció su intención de comprar el 5,84 por ciento de las acciones que están actualmente en manos de Franco Macri y de inversores bursátiles locales.
Los franceses convocarán a una asamblea general de accionistas para proponer la retirada de las acciones del mercado. Hasta que ello ocurra, la Bolsa suspendió la cotización de sus papeles, que ayer cerraron a $ 0,68 por unidad.
La decisión coincidió con un informe de Sevel, que reportó pérdidas en los primeros nueve meses del año por 110,4 millones de dólares.
Aunque Peugeot-Citroen no brindó más información, el propósito de sacar a la empresa del mercado bursátil obedecería a una estrategia para ganar competitividad.
Hasta el momento, cotizar en Bolsa le representa la obligación de informar sobre cada aspecto de su operatoria, incluidos sus proyectos de producción e inversión.
Una demanda que la coloca en franca desventaja frente a competidores como Fiat, Ford o Toyota, que no participan en el mercado de valores y por lo tanto no revelan sus estrategias públicamente Si concreta la anunciada salida de Sevel, la única que permanecería en las pizarras sería Renault, aunque ayer también se especulaba con la posibilidad de un retiro a mediano plazo.
La baja de Sevel no golpeará sobre la Bolsa de Comercio ni provocará sacudones porque se trata de una porción de papeles muy pequeña.
Crisis sectorial
Según los analistas, Peugeot estaría aprovechando la fuerte crisis que afecta a la industria automotriz y que deprime cada vez más el valor de plaza de Sevel.
La fabricante, entre otros, de los modelos 504, 405 y 206, era propiedad del consorcio Socma, liderado por Franco Macri. Pero en los dos últimos años comenzó venderles participaciones sucesivas a su casa matriz de París, tras tomar la decisión de concentrarse en otras actividades, de cara a la recesión que comenzó a opacar al sector La producción de vehículos en la Argentina apenas alcanzó en octubre último las 32.000 unidades, un 20 por ciento menos de las que salieron a la venta en el mismo mes de 1998. Si se toma como referencia el total acumulado en los primeros 10 meses de 1999, el peso de la crisis se acrecienta, pues la caída alcanza al 42 por ciento.
No sacan los pies del plato
Sin embargo, las automotrices que operan en la Argentina no han manifestado por el momento planes que permitan prever una reestructuración de sus negocios. Los fabricantes apuestan al largo plazo, a la espera del conflicto comercial que enfrenta a la Argentina y Brasil, respecto de la política de producción automotriz en el Mercosur.
Cuotas de intercambio entre los socios, aranceles para autos y autopartes y desavenencias en torno del nivel de contenido local y regional que debe tener cada vehículo, conspiran hasta hoy contra las negociaciones para renovar el régimen automotor del bloque, que expira a fin de año.





