Piden datos al Citibank sobre su filial argentina
Analizan su rol en la crisis económica
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WASHINGTON (De nuestro corresponsal).– La Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC, según sus siglas en inglés) exigió ayer documentación de cuatro años adicionales sobre la actuación del banco en la Argentina para ampliar la investigación sobre su rol en la crisis económica.
En tanto, el ex jefe mundial para mercados emergentes del Citibank durante la crisis argentina de 2001 y 2002 Víctor Menezes debió pagar más de US$ 2,6 millones para cerrar una investigación penal por presunto fraude, después de arribar a un acuerdo extrajudicial con el gobierno norteamericano.
Menezes había sido acusado por la SEC de haber usado información confidencial del Citibank para beneficio propio en 2002, días antes de que la entidad informara que afrontaría pérdidas multimillonarias por la Argentina. El ejecutivo recibió un informe interno del banco sobre esas pérdidas, por unos US$ 2200 millones, y previa difusión pública vendió sus acciones antes de que cayeran a su nivel más bajo en seis semanas, con lo que evitó entonces perder más de US$ 1,5 millones de su patrimonio personal.
El banquero, de 56 años, oriundo de la India, abonará ese monto a la SEC, más una penalidad de US$ 783.778 y de 328.822 en intereses, según documentos oficiales de la SEC a los que accedió La Nacion. “Como expusimos en nuestra demanda, Menezes tuvo acceso a mejor información sobre la Argentina antes que la que tuvo el público”, explicó el oficial de la SEC que condujo el caso, Scott Friestad. “El sabía que Citibank iba a estar por debajo de las expectativas de los analistas”, detalló.
Menezes no admitió ni negó las acusaciones de la SEC al firmar el acuerdo extrajudicial, precisó su abogado, Elkan Abramowitz. “El señor Menezes está feliz de dejar esto atrás”, fue su único comentario.
Según la investigación, Menezes vendió 597.000 acciones el 28 de marzo de 2002 por cerca de US$ 29 millones, 18 días antes de que Citibank comunicara a Wall Street que sus pérdidas por el colapso del sistema bancario argentino rondarían los 2200 millones.
Menezes sabía de esto, después de recibir dos informes técnicos internos de febrero y marzo de 2002 en los que se estimaban las pérdidas preliminares. Dos semanas después, participó de una presentación del jefe ejecutivo financiero (CFO) del Citibank, que evaluó los costos de la crisis argentina.
Casi tres semanas después de que Menezes vendió sus acciones, el banco informó que sus ganancias estaban 4 centavos por debajo de lo previsto por los analistas, la primera vez que ocurrió desde la fusión en 1998 por la que tomó forma el Citigroup.
Ahora la SEC quiere ampliar la investigación sobre la filial en la Argentina, por lo que citó a declarar a varios testigos y pidió al banco información contable y materiales de supervisión interna durante el período comprendido entre 1997 y 2004.
Anteriormente, la SEC sólo se había interesado en lo sucedido en el Citigroup, mayor entidad bancaria de los Estados Unidos, durante el período que va de 2001 a 2004, el más agudo de la crisis económica.




