
Piden que se limite el ingreso de bananas desde el exterior
La fruta local alcanza sólo para 3 meses de consumo; quieren créditos blandos
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Cuatro camiones de doble eje cargados hasta el tope con banana paraguaya destinada a Buenos Aires y Mar del Plata fueron bloqueados la semana pasada en Clorinda (Formosa) por un numeroso grupo de productores bananeros que reclamaba restricciones al ingreso de la fruta procedente de ese país. El bloqueo se levantó, pero el conflicto sigue y los productores dicen que si en 15 días no hay una solución el cierre de la frontera podría repetirse. Además de una menor importación, también piden un mejor control sanitario y una política de promoción para esa economía regional.
El bloqueo derivó en un conflicto internacional con Paraguay, cuya cancillería aceptó suspender los envíos durante una semana para facilitar las negociaciones entre los productores y el gobierno argentino, que se desarrollaron a mitad de la semana pasada. Formosa y Salta son prácticamente las únicas provincias donde se cultiva banana, y entre ambas abastecen el 20% del consumo interno.
El 80% restante se importa de Ecuador, Paraguay, Brasil y Bolivia. Con una demanda creciente, la Argentina es muy buen mercado para la banana: sólo desde Paraguay ingresan unos 20 camiones por día cargados con la fruta.
A diferencia de la banana ecuatoriana -de calidad y precio superiores-, la fruta procedente de los países limítrofes tiene la misma calidad que la producida localmente, pero es mucho más barata porque, según los productores formoseños, tiene menores costos de mano de obra, tecnología e impuestos. Además, sobre la banana paraguaya existe la sospecha de que pueda contener sigatoka negra, una plaga letal para el banano, de la que la Argentina está libre.
Si bien en el negocio bananero también operan grandes compañías, en Formosa esa actividad se caracteriza por una importante participación de pequeños y medianos productores. Las tres asociaciones que la semana pasada negociaron con la Secretaría de Agricultura, la Cancillería y el Senasa representan a unos 800 agricultores que, en total, explotan unas 4000 hectáreas (con establecimientos de entre 3 y 25 hectáreas cada uno). En Salta, un centenar de empresas cultivan otras 4000 hectáreas.
Economía regional
Patrocinados por la Federación Agraria Argentina (FAA) y apoyados por el gobierno formoseño, los referentes de las asociaciones Frutihortícola del Norte, de Productores Bananeros de Laguna Naineck y de Bananeros de la provincia de Formosa llegaron a Buenos Aires para plantear su reclamo.
Los dirigentes aceptaron suspender las protestas por 15 días mientras se realiza un relevamiento para dilucidar por qué la fruta del exterior se vende a menor precio que la nacional y determinar si existe riesgo fitosanitario.
"El problema es la entrada indiscriminada de banana sin ningún límite, ni siquiera un buen control fitosanitario. Esto está perjudicando la producción bananera de Formosa y Salta", opinó Rolando Ziezelig, delegado de la FAA en Formosa.
Sólo en Formosa la economía regional bananera ocupaba hace 20 años 12.000 hectáreas. Durante la convertibilidad, esa superficie se redujo drásticamente a 500 hectáreas, y después de la devaluación del peso, en 2002, empezó a recuperar protagonismo para alcanzar las 5000 hectáreas. "Ahora estamos nuevamente en 4000 hectáreas, y si no se toma algún tipo de medida vamos a repetir la historia", se lamentó Ziezelig.
Los productores locales le sugirieron al Gobierno trabajar con los importadores (no más de una decena de empresas) para regular el ingreso de banana extranjera, dado que la fruta local sólo abastece al mercado doméstico durante tres meses: el resto es importación neta.
También piden un relevamiento de la comercialización en los principales mercados concentradores (Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Córdoba). Quieren, además, créditos blandos que permitan la incorporación de tecnología y de mejores prácticas de cultivo que den como resultado un producto de mayor calidad y menor costo.





