
Porrones retornables y botellas ecológicas para ahorrar vidrio
Eco-friendly
Envases retornables y botellas más livianas. La sustentabilidad y el ahorro de costos no sólo ganan terreno en la industria de bebidas que utiliza botellas plásticas. El ahorro de vidrio es una tendencia creciente en cervecerías y bodegas. Una de ellas, Quilmes, lanzó este mes una versión retornable de su envase de 340cc que, sumado a la tradicional botella de litro, eleva a 90% la retornabilidad de los envases de la marca. En una primera etapa, el lanzamiento funcionará como una prueba piloto en Capital Federal y el conurbano. "En un contexto en el que el consumidor demanda a las compañías una actuación consciente -señala Leonardo Aguzín, vicepresidente de Supply de Cervecería y Maltería Quilmes-, ofrecemos una nueva alternativa retornable que comunica nuestra manera de trabajar, desarrollando un negocio sustentable en todas las instancias de la cadena de valor."
Menos vidrio
En el sector vitivinícola, el uso de botellas ecológicas viene creciendo desde hace algunos años. La bodega Norton introdujo su envase liviano en 2009, en la línea de Colección Varietales, los vinos jóvenes de la firma. "Las botellas ecológicas permiten reducir el uso de 700 toneladas de vidrio en un año, gracias a que su peso es entre 15 y 17% menor a las botellas convencionales", precisan en Norton. La estimación es que el cambio, sutil para los consumidores, disminuye un 7% la demanda de energía empleada en la fabricación, con una cantidad menor de materia prima. El proceso redunda en una baja en la emisión de gases y uso de combustible.
Tendencia expansiva
La empresa que comenzó a desarrollar los envases ecológicos para Norton es la actual Verallia, filial local de un grupo francés y proveedora de numerosas bodegas del país. En esta fábrica ubicada en Mendoza, el volumen de producción es de un millón de envases a diario. "Cuando arrancamos en 2009, las botellas ecológicas, a las que llamamos Ecova, representaban el 15% de nuestra producción. Hoy son entre 65 y 70 por ciento del total", compara Virginia Covis, jefa de Marketing de la compañía. "Ya no es una -agrega- sino que es algo generalizado. Todas las bodegas están comprando envases ecológicos." El dato da cuenta de una inclinación del mercado que no sólo se explica como una iniciativa amigable con el medio ambiente. También produce un ahorro indirecto. "No genera un ahorro de costos importante, ya que si bien se usa menos vidrio en las botellas (de 100 a 200 gramos), se busca que el modelo sea atractivo, por lo que no varía mucho el precio", señala Guillermo Barzi (h.), director Comercial de Humberto Canale, Alto Valle de Río Negro-Patagonia. Según explica Covis, la ecuación de costos mejora en otro sentido: "Por ejemplo, en el transporte, ya que el menor peso permite agregar más botellas en un pallet", detalla. Ese plus, que algunos calculan como un 10% adicional por pallet, puede sumar toneladas en el traslado de grandes cantidades. Mientras que las botellas más pesadas llegan a pesar un kilo, las más livianas, por ejemplo de 750 ml, pesan sólo 380 gramos. Existen "Ecova" en los distintos segmentos de precio. En Chandon, por caso, el ahorro de vidrio oscila entre 25% y 8%, según el envase.
Romper un mito
Además de la búsqueda de sustentabilidad, las bodegas que venden sus productos en el exterior tienen que adaptarse a las normas de otros mercados. Barzi pone como ejemplos a Canadá y Suecia. Coincide, sobre todo en relación al mercado canadiense, Carlos Soliz, gerente de Gestión de Calidad y Ambiente de Chandon. En el mercado local, en cambio, hay una exigencia de otro tipo: "Existe una visión conservadora, un mito, entre los consumidores sobre el peso de la botella, que se relaciona con la categoría del vino. En Chandon vamos trabajando para minimizar de a poco esa lectura equívoca, sin que no se distorsione el concepto" sobre el producto, dice Soliz. Tanto en espumantes como en vinos, la bodega fue ampliando el uso de envases livianos, desde un 30% en 2007, a un 85%en la actualidad.
De espumantes a whiskies
En el país, Diageo se propuso hace poco más de dos años alivianar la botella de su Sparking Navarro Correas. El peso pasó de 970 a 820 gramos. Este ahorro de 150 gramos de vidrio por unidad adquiere mayor relevancia en el cálculo anual: el uso de vidrio disminuye 330 toneladas en ese período. "La iniciativa surgió, en principio, únicamente para la botella de sparkling que llevaba mucho más vidrio que las otras, aunque no descartamos avanzar con otros de nuestros productos en un futuro", señalan en Diageo. La sustentabilidad alcanzó a otros productos de la compañía en el mundo. Un rediseño en la botella del whisky J&B redujo en un 15% su peso, y bajó el consumo de vidrio en 3700 toneladas. Casi toda la materia prima de las botellas es vidrio reciclado.





