
Propone el Gobierno dos tributos a las naftas
Busca sustituir el peaje y construir autopistas
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El Poder Ejecutivo envió ayer al Congreso una iniciativa que crea un impuesto para financiar el controvertido proyecto de red nacional de autopistas conocido como plan Laura.
La propuesta del Gobierno incluye la creación de otro tributo, que reemplaza el actual peaje en las rutas nacionales y que se cobraría hasta el final de las concesiones, en el año 2003. Las dos nuevas imposiciones están contempladas en dólares, lo que pone a salvo del riesgo cambiario a concesionarios y constructores de las obras.
El proyecto oficial, que debe ser tratado por la Cámara de Diputados y por el Senado, dispone un incremento de US$ 0,02 más IVA por litro de nafta y gasoil y por cada metro cúbico de gas natural comprimido, en reemplazo del peaje. Para financiar el Plan Laura, que incluye 10.000 km de autopistas en todo el país, se deberá pagar un incremento en los combustibles de US$ 0,10 más IVA.
El proyecto fue remitido al Congreso después de que el ministro Roque Fernández decidió poner fin a sus resistencias y lo firmó. Fernández objetaba que los recursos para las obras queden fuera del control presupuestario, como también la creación de una superestructura de control en la órbita de Obras Públicas, que ya no está a cargo de un hombre de su equipo.
- Reemplazo del actual peaje por un impuesto de US$ 0,02 por litro de combustible
- Creación de otro impuesto de US$ 0,10 para construir 10.000 km de autopistas
- Una superestructura controlará las nuevasautopistas, excluyendo a Vialidad
Rutas nacionales sin peaje, pero con nafta más cara
El Gobierno envió al Congreso un proyecto para sustituir el pago en las cabinas por una tasa a los combustibles.
El Gobierno envió ayer al Congreso el proyecto de construcción de 10.000 kilómetros de autopistas, que se financiará con la aplicación de una tasa a los combustibles, al que agregó una segunda tasa para reemplazar a los actuales concesionarios de 9600 kilómetros de rutas nacionales que cobran peaje.
El Ministerio de Economía cedió finalmente a las presiones del ala política del Gobierno y aprobó la iniciativa.
Representantes de los concesionarios aseguraron que si bien "quedan sujetos a la racionalidad de los legisladores, exigiremos que se cumplan los contratos".
Miguel Marconi, secretario de la Cámara de Concesionarios Viales, dijo a La Nación que "no negociarán la posibilidad de sustituir los peajes", y que la única solución sería rescindir los contratos.
La Tasa Sustitutiva de Peajes sería de $0,02 más IVA, por litro de combustibles líquidos y GNC vendidos. Los accesos a la Capital Federal no están incluidos en esta sustitución.
En cuanto al Proyecto 10, la firma de Roque Fernández se demoró porque se oponía a que lo recaudado con la tasa a las naftas fuera a un fideicomiso, como proponía el impulsor de la iniciativa, el empresario Guillermo Laura. Fernández no logró imponerse.
El aumento en el precio del litro de combustible líquido sería, según la iniciativa, de $ 0,01 cada 1000 kilómetros construidos desde la aprobación hasta el 2003. Es decir 2 centavos por año si las obras comenzaran en 1999.
Con las autopistas finalizadas, en el 2004, la tasa sería de $ 0,10 más IVA, que se cobrarían durante 20 años. Este es el punto considerado como "una mano en el bolsillo a todos los argentinos" por el presidente del Consejo Vial Federal, Carlos Laffitte, que ayer presentó a la prensa el plan Ediviar.
Ese proyecto se formuló a pedido del Consejo Interprovincial de Ministros de Obras Públicas (Cimop) y fue ideado "teniendo en cuenta las necesidades de cada provincia", dijo Laffitte.
En el Cimop entienden que en algunos sectores no son necesarias las autopistas, sino que la prioridad está en el mejoramiento de caminos rurales y rutas provinciales, para poder llevar la producción agrícola desde el campo hacia las rutas nacionales que llegan a Buenos Aires. El Ediviar propone la creación de 124.506 kilómetros de caminos a un costo de US$ 16,4 millones. Según Laffitte, este plan podría construirse cobrando una tasa sobre los combustibles de $ 0,07 durante 10 años.
Pero más allá de las necesidades viales, el Consejo realizó un cálculo que apunta al costo total del Proyecto 10. Según el total de litros de nafta y gasoil vendidos en 1997, y proyectando el aumento de consumo durante la construcción de autopistas, los financistas del Proyecto 10 recibirían US$ 5000 millones.
Luego, durante los 20 años de recaudación de la tasa de 10 centavos por litro de combustible, lo percibido sería US$ 39.000 millones.
A la suma de estas dos cifras debe agregarse el impuesto al valor agregado, "lo que da un retorno de $ 54.000 millones para una inversión que fue de 10.000 millones", dijo Laffite.
Agregó que harán pesar sobre los legisladores "el apoyo que tiene el plan Ediviar de los gobiernos provinciales".
Aldo Roggio, presidente de la Cámara de la Construcción que impulsa un plan de infraestructura integral en todo el país, dijo en una entrevista con La Nación que "es positiva la decisión del Ejecutivo de destinar fondos a obras de infraestructura", pero "las autopistas son sólo un capítulo de un plan vial que a su vez es una parte de un plan de obras mayor que necesita el país".
"Si hubiera dinero para hacer las dos cosas, mejor, pero el tema es el orden de prioridades", dijo.
También Marconi manifestó su rechazo. "Con el nuevo régimen de iniciativa privada, Guillermo Laura se llevará 75 millones de dólares sólo por pensar en un proyecto".
El empresario arrojó otros datos. "De los 17.267 millones de litros de combustibles líquidos que se venden por año en la Argentina, sólo un 30% es utilizado por los vehículos que finalmente utilizarán las autopistas: los camiones de carga, automóviles y ómnibus interurbanos."





