
¿Qué le preguntarías al presidente de la Bodega Familia Schroeder?
Roberto Schroeder dirige la compañía desde 2001 y responderá las inquietudes de los lectores sobre la compañía
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Es a finales del año 2001 cuando la Familia Schroeder decide comenzar con el proyecto de construcción de una Bodega en las vírgenes tierras de San Patricio del Chañar, en la Patagonia Argentina.
Así, el espíritu pionero y emprendedor de los Schroeder da lugar a un emprendimiento de características arquitectónicas únicas donde el objetivo principal es el de la obtención de vinos tranquilos y espumantes de calidades premium y súper premium.
A la búsqueda de la excelencia de los productos, se suma el fuerte compromiso con la tierra, por ello la vigencia de políticas ambientales acordes a los requerimientos internacionales.
Ya en los inicios de 2005 Familia Schroeder logra la certificación de las normas EUREPGAP en viñedo e ISO 22000 en bodega, cumpliendo así con las más altas exigencias de calidad.
Destinando a mercado externo más del 60% de sus ventas, y galardonada por concursos como el International Wine Challenge (Londres), Mundial de Bruselas, Citadelles du vin (Francia), entre otros, el potencial de esta joven empresa sumamente tecnificada y con un recurso humano altamente calificado pasa a convertirse en aliciente para la generación de nuevos recursos económicos a la pujante economía de la provincia de Neuquén.
Ubicada al pie de la meseta patagónica, a 350 metros sobre el nivel del mar, Bodega Familia Schroeder presenta un diseño perfectamente adaptado a su entorno.
En la actualidad la bodega cuenta con 140 hectáreas plantadas con las siguientes variedades: Sauvignon Blanc, Chardonnay, Torrontés, Pinot Noir, Merlot, Malbec y Cabernet Sauvignon.
El viñedo es irrigado con un sistema presurizado por goteo, con aguas de deshielo provenientes del Río Neuquén. Implantado de la ladera hacia abajo, permite una cosecha manual, seleccionada y escalonada, por la maduración gradual de los racimos.
Planteada en varios niveles con el objetivo de aprovechar al máximo el declive natural del suelo, esta bodega está especialmente preparada para la recepción de visitas los 365 días del año gracias a un sistema de pasarelas interiores que facilitan la llegada de los turistas hasta el corazón mismo del nacimiento de los vinos, incluso en plena época de cosecha. A este atractivo se suma la cava del dinosaurio que conserva los fósiles originales, fuente de inspiración del nombre Saurus de dos de las líneas de vinos de Familia Schroeder.
El recorrido se completa con Saurus Restaurant en Bodega, con una alta cocina de productos de estación acordes a los gustos más exigentes. Como un valor agregado, el ambiente cálido y refinado se ensambla perfectamente con la imponente vista a los viñedos.
Las respuestas serán publicadas en el Suplemento Economía y Negocios del domingo próximo






