
Récord histórico de trabajo en negro
El Estado pierde unos $ 2500 millones anuales, bastante más de lo que se prevé recaudar este año con el impuesto al cheque
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Si conseguir trabajo en la Argentina es difícil, lograrlo con todos los requisitos de la ley se ha transformado en un beneficio al que pocos ciudadanos pueden acceder. En este contexto, el empleo en negro o informal alcanzó en estos días el peor nivel de la historia del país: un 37,7% de los ocupados no hace aportes jubilatorios ni otras contribuciones a la seguridad social.
Así lo revela un estudio de la consultora Equis, elaborado sobre datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y del Ministerio de Trabajo. Las cifras, que crecieron un 52% desde 1990, dejan al descubierto la precariedad del mercado laboral.
Se trata de alrededor de 3.220.000 trabajadores que están desprovistos de cualquier cobertura social o médica. Yque pierden, así, un 40% de los ingresos respecto de quienes sí se desempeñan en el ámbito formal de la economía.
El fenómeno tiene consecuencias diversas. Por un lado, un escandaloso nivel de evasión. Según estimaciones de la Fundación Novum Millenium, con este nivel de informalidad se evaden $ 4900 millones anuales, de los que el Estado pierde alrededor de la mitad: unos 2500 millones por año. Bastante más de los 2000 millones que pretende recaudar el ministro de Economía, Domingo Cavallo, con el impuesto a las transacciones financieras hasta diciembre próximo.
En el mismo sentido: si se tiene en cuenta que el déficit del Tesoro pautado para este año es de 6500 millones anuales, en alguna imaginación podría caber la idea de que el blindaje financiero, que se obtuvo en diciembre último como consecuencia del desequilibrio fiscal, podría haberse evitado.
Hay, no obstante, derivaciones más cercanas a la población. Para el estudio de Equis, por ejemplo, los problemas se trasladan directamente a las familias porque el 60% de los que trabajan en la informalidad es jefe de hogar. Esto provoca, a su vez, serias carencias en la población infantil: el 50% de los chicos menores de 4 años del país no posee más cobertura de salud que la que asigna el hospital público porque sus padres trabajan sin aportes legales.
¿Cuáles son los sectores de la economía más propensos a no pagar aportes? La actividad por excelencia es el servicio doméstico, donde la informalidad alcanza el 95,6%. Hay, en la Argentina, unas 646.000 personas que se desempeñan sin ningún tipo de registro en esta tarea. La construcción también está comprometida: los casi 295.000 trabajadores en negro integran el 64,7% de ese sector.
Según el sociólogo Artemio López, titular de Equis, "este fue el mecanismo central de la caída de los salarios en la Argentina". Para el especialista, los sueldos que verdaderamente cayeron en los últimos cinco años fueron los de la economía informal. "Los salarios formales crecieron un 3%, y los que estaban en negro se deterioraron un 12%. Por eso, el promedio de disminución salarial fue del 6% en todo el país".
No basta con la universidad
A tantos afecta la situación que no alcanza, por ejemplo, con tener un título universitario para esquivarla. De las 12.056.000 personas que trabajan en negro, unas 231.790 (el 16,9%) ya terminaron una carrera universitaria. Y quienes la empezaron y no pudieron terminarla suman 958.432 (el 29,7%). Para Osvaldo Giordano, director ejecutivo de la Fundación Novun Millenium, el problema tiene, al menos en el corto plazo, una resolución parcial.
"Sólo se pueden blanquear rápidamente un millón de trabajadores -dice Giordano-. Los otros dos millones son más difíciles porque pertenecen a empresas pequeñas muy frágiles, con salarios que no superan los 200 pesos. En ese caso, aunque se les bajaran los impuestos, sería difícil blanquearlos."
La Fundación Novun Millenium elaboró un proyecto que será puesto en práctica por el Gobierno, que prevé blanquear un millón de trabajadores en un lapso de entre 6 meses y un año. Consiste en combinar reducciones de contribuciones patronales para las empresas con menos de 20 trabajadores, un sistema de registración laboral simplificado, suspensión de la aplicación de los convenios colectivos ultraactivos en las pequeñas firmas y olvido fiscal para las que blanqueen sus empleados.





