Cardarelli: "La economía empezará su recuperación gradual en 2019 a medida que la confianza crezca"
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El jefe de la misión en la Argentina del Fondo Monetario Internacional ( FMI ), Roberto Cardarelli, vaticinó que economía empezará su recuperación gradual en 2019 y 2020 "a medida que la confianza crezca, el costo del capital baje junto a la inflación y las exportaciones aumenten gracias a un crecimiento sólido de los principales socios comerciales de la Argentina".
El economista italiano se refirió al escenario que llevó a la Argentina a acudir al FMI y solicitar un programa 'stand-by' por US$50.000 millones. Lo hizo a través de un reportaje subido a su sitio oficial.
¿Por qué la Argentina decidió acudir al FMI?
La Argentina se acercó al FMI a mediados de mayo, cuando una serie de shocks combinados con vulnerabilidades económicas llevaron a un cambio en el humor del mercado que resultó en presiones severas sobre el peso, un aumento del riesgo país y riesgos de liquidez a corto plazo. Los inversores comenzaron a vender sus activos en pesos y el Gobierno comenzó a tener más problemas para pagar sus cuentas.
¿Qué metas quiere alcanzar el nuevo plan económico?
El plan económico de la Argentina tiene el objetivo de restaurar la confianza de los mercados y de disminuir las tensiones sobre las habilidades del país para pagar sus cuentas. Para eso, el Gobierno se comprometió a un programa económico que reduce los préstamos, establece un sendero firme de reducción de la deuda pública y robustece la credibilidad de las metas de inflación definidas por el Banco Central .
Al mismo tiempo, el plan tiene la intención de proteger a los más vulnerables de la sociedad de los inevitables efectos negativos que tendrán los recortes de gastos en la economía. En última instancia, el objetivo del programa es mejorar las condiciones para que haya un crecimiento más fuerte, más sostenible y más equitativo para beneficiar a todos los argentinos.
Un objetivo clave es bajar el déficit fiscal. ¿Cómo piensa lograrlo el Gobierno?
Sí, el objetivo del Gobierno es alcanzar el equilibrio primario -el equilibrio entre ingresos y gastos a nivel federal que no incluya pagos de intereses- hacia 2020. Esto sucederá un año antes del anuncio original del Gobierno, y estará basado en medidas que apuntan a que se reduzca el gasto del Gobierno a nivel federal. Estas medidas incluyen, por ejemplo, más recortes en los subsidios a la energía, menor gasto en salarios y una reducción de las transferencias a las provincias y a las empresas públicas.
También hay algunas medidas impositivas -en particular, la suspensión de los recortes de impuestos que se habían anunciado previamente- pero esto es solamente una pequeña parte del rebalanceo fiscal.
¿Cómo va a proteger el Gobierno el gasto social debajo de este plan?
El Gobierno propuso algunas medidas que ayudarían a los más vulnerables. Primero, el programa establece una cantidad mínima de gasto federal del gobierno en unos pocos programas de asistencia social, bien dirigidos y altamente efectivos, tales como las transferencias de dinero que alcanzan a la mayoría de los pobres y vulnerables.
En segundo lugar, si la economía se empeora, el Gobierno puede aumentar el gasto hasta un 0,2% del Producto Bruto Interno ($30 mil millones) por año calendario, si piensan que tiene lugar en el presupuesto. Y tercero, el Gobierno puede decidir tomar medidas para proteger a las personas que no estén los suficientemente cubiertas por la existente red de seguridad social.
¿Cuál va a ser el foco de la política monetaria y por qué es importante que el país mantenga un tipo de cambio flexible?
El Gobierno está comprometido con un régimen de metas de inflación con un tipo de cambio flotante. También anunció un par de cambios que van a fortalecer la credibilidad del marco de políticas monetarias. En particular, el Banco Central ha adoptado un nuevo y más creíble camino para las metas de inflación (Por ejemplo, la meta para fines de 2019 se movió del 10 al 17%).
El Gobierno también anunció una serie de medidas que van a reforzar la independencia del Banco Central, incluyendo el inmediato cese de transferencias directas e indirectas al Tesoro y la intención de mandar al Congreso un nueva carta para el Banco que va a fortalecer la autonomía de sus operaciones.
Creemos que este plan tiene una buena chance de ir bajando gradualmente la inflación. Y va a permitir que el tipo de cambio se ajuste en base a la confianza de los inversores así como también actuar como un absorbente de shock, ya que las fluctuaciones prevendrán que shocks externos afecten la actividad económica.
El plan pide por la independencia del Banco Central. ¿Por qué?
Uno de los motivos por los que los inversores perdieron la confianza en la economía argentina es la percepción de que el Banco Central había perdido su independencia a inicios de 2018, cuando la entidad monetaria redujo las tasas de interés. Esto sucedió en un momento en el que las expectativas de inflación ya estaban muy por encima de las metas que el Banco Central había ajustado solo algunas semanas antes. Estas decisiones impulsaron una depreciación del peso muy rápida, y pusieron en tela de juicio la independencia del organismo y también su nivel de compromiso para bajar la inflación. Una parte esencial del nuevo plan es garantizar la autonomía financiera y operacional del Central.
¿Cuándo espera que la economía argentina vuelva a la senda del crecimiento?
Creemos que, luego de un primer trimestre sólido, la Argentina tendrá una caída de la actividad en el segundo y tercer trimestre de 2018. El país está metido en una sequía de varios años que ha lastimado la producción agrícola y la crisis de las últimas semanas también hirió a la inflación y a la confianza de los inversores.
Esperamos que el crecimiento se estabilice en el último trimestre de 2018. Anticipamos que la economía empezará su recuperación gradual en 2019 y 2020 a medida que la confianza crezca, el costo del capital baje junto a la inflación y las exportaciones aumenten gracias a un crecimiento sólido de los principales socios comerciales de la Argentina -Brasil, Estados Unidos y China-.
¿Cómo diría que la Argentina es diferente hoy a lo que era hace 15 años? ¿El FMI ha cambiado también?
Sí, las condiciones son bastante diferentes para ambos. La economía argentina es menos vulnerable que antes de la recesión a comienzos de los 2000. El régimen de tipo de cambio es un gran cambio. Ahora está flotando, no está fijo, así que está funcionando como un absorbente de shocks. Los bancos y el sector privado también operan sin dinero prestado en moneda extranjera, así que sus balances no están en riesgo de una depreciación del peso. Más allá de estos importantes cambios, el Gobierno ha lanzado una serie de medidas amigables para los negocios que han ayudado al crecimiento de la economía registrado en los últimos siete trimestres.
El FMI ha cambiado también. Nuestro apoyo al plan económico de la Argentina pone mas énfasis en la necesidad de fortalecer la red de seguridad social, e incluye medidas para incrementar la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. Hacer esto no solo es un imperativo moral, también es esencial para asegurar que cualquier plan para estabilizar la economía sea aceptado por todos, lo que significa que tiene una chance más fuerte de ser exitoso.
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