Secretos de productividad: la fórmula de los artistas más exitosos

Crédito: Fast Company
Organización, estrategia y un grupo de colaboradores confiables en estrecha relación mantienen andando el mundo de Janelle Monáe, la mujer que logró triunfar en la industria de la música, en Hollywood y en el activismo político
Jonathan Ringen
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28 de noviembre de 2018  

Si se le pregunta a Janelle Monáe cómo logra hacer todo -los discos de gran éxito de crítica, las giras mundiales, los papeles en cine, el activismo-, responde con una frase un poco inesperada. "No me preocupo", dice, con una risa alegre. "El correo antes me estresaba. Ahora puedo organizar cada conversación y voy al canal cuando lo necesito, no controlo el correo a cada hora. Cuando me levanto, lo primero que hago es no mirar el teléfono. Lo primero que hago es respirar profundo por lo menos diez veces". Hace la demostración, aparentemente pasando en su mente del restaurante cacofónico, apenas iluminado, donde ocupa una de las mejores mesas en un rincón, a un lugar interior más apacible: "Inhalo... exhalo; inhalo... exhalo. Eso realmente te calma".

El software de productividad, debe notarse, no es el tipo de cosa a la que recurrirían la mayoría de las estrellas durante una conversación en la cena acerca del balance entre el trabajo y la vida. Pero Monáe es extremadamente práctica. Además, es metódica (sacando solo tres discos en más de una década), selectiva (rechazando casi 30 ofertas antes de aceptar su primer papel en el cine, en la película Moonlight, ganadora del Oscar de 2017) y deliberada (ayudando a conducir a colaboradores corporativos, como Vodka Belvedere, hacia metas mayores). Un ejemplo: mañana tiene una actuación, por lo que luego de considerar si tomar un vaso de vino, decide tomar agua. Pide una docena de ostras -"soy más bien una chica de la costa oeste en materia de ostras, me gustan las pequeñas"- y las come con rebanadas de pan de la casa, que corta de una pequeña hogaza. "Ni siquiera comía ostras hasta que entré en el negocio de la música y comencé a salir a cenar", dice. "Pensé que eran caras, pero se pueden conseguir ostras por un dólar. Como sea, me encantan".

Monáe está en Nueva York para actuar junto a Cardi B, Janet Jackson, Shawn Mendes y Weeknd en el festival Global Citizen, que inspira a los fans para que se comprometan con una variedad de iniciativas relacionadas con la lucha contra la pobreza. Hoy fue más que nada un día de viaje. Monáe acaba de bajar del avión de su sede en Atlanta, donde estaba grabando nueva música y hablando con estudiantes de los tres colleges negros de la ciudad que militan en la campaña de Michelle Obama de registro de votantes "Cuando todos votamos". "Michelle, la señora Obama, bueno, yo la llamo mi eterna primera dama", dice Monáe, de 32 años, que conoce a los Obama desde que estaban en la Casa Blanca. Monáe se sumó a la iniciativa en honor a su propia abuela, que falleció recientemente. "Nuestros abuelos no tenían el derecho al voto. Mi madre llegó al final de la segregación".

Este tipo de pensamiento orientado domina la obra artística de Monáe también, la que habitualmente desarrolla en conjunción con sus colaboradores de larga data de la Wondaland Arts Society. Wondaland es un sello discográfico, una compañía productora de TV y cine, una consultora de marcas, una firma administrativa, un centro de activismo y un lugar físico, siendo lo más parecido el Paisley Park de su fallecido amigo Prince. Su actual manifestación física es una gran casa suburbana en las afueras de Atlanta que se ha convertido en un complejo extraordinariamente vibrante de estudios de grabación, oficinas, salas de estar y una cocina comunitaria.

Wondaland tiene unos 10 empleados. En la cima del organigrama está el directorio de visión. Monáe actúa como CEO, junto al director creativo de Wondaland, Chuck Lightning (nacido Charles Joseph II), y el productor ejecutivo, Nate Wonder (nacido Nathaniel Irvin III). Este trío determina qué proyectos Monáe y el resto del grupo llevarán adelante.

Las responsabilidades en Wondaland no están muy claramente delimitadas. Se alienta a todos a aportar ideas; incluso el padre de Wonder, un conocido futurista y profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Louisville, es el jefe de aprendizaje de Wondaland. Aun así, Wonder tiende a especializarse en escribir canciones y producir música, mientras que Lightning se concentra en los guiones y en darles carnadura a los conceptos excitantes, a menudo con inflexiones de ciencia ficción, que habitualmente están en la base de los proyectos de Wondaland. (También actúan juntos con el nombre de Deep Cotton.) "Todos estamos involucrados en la música, el cine, el apoyo y el activismo", dice Monáe.

Convivencia

Monáe creció en Kansas City, estado de Kansas, criada por su mamá -que aún es una de sus influencias más importantes-, que trabajó, entre otras cosas, como encargada de edificios. Su padre tenía problemas de adicción, pero ahora tiene una relación estrecha con él.

Ella estaba obsesionada con las artes, participaba de un programa shakespeariano fuera de clases, cantaba y tocaba la guitarra y escuchaba repetidamente el disco The Miseducation of Lauryn Hill. Luego de un breve período en Nueva York, Monáe se mudó a Atlanta para dedicarse a la música; consiguió un empleo en Office Depot, se inscribió en un college comunitario local y vivió en una pensión con seis chicas más, cerca del Morehouse College, donde eran estudiantes Lightning, Moore y Wonder.

Monáe, Wonder y Lightning comenzaron a hacer música juntos en el departamento de Wonder en el barrio de Buckhead, en Atlanta. Mientras tanto, Wonder y Lightning también conducían un sello indie -llamado Wondaland-, con el que Monáe firmó como artista solista. Pronto llamó la atención de Big Boi, miembro de Outkast, grupo legendario de hip-hop de Atlanta, que puso una canción escrita por el equipo de Wondaland y cantada por Monáe en la banda de sonido de su película de 2006 Idlewild.

Hoy, cuando Monáe firma para actuar en una película o show de TV, incorpora al contrato que ella u otros integrantes de Wondaland estarán involucrados en el aspecto musical. Cuando Jenkins necesitó una canción central para Moonlight, Moore sugirió "Classic Man", de Jidenna, artista de Wondaland. "Saben exactamente cómo funcionará la canción en el film", dice Jenkins. Además de dar voz a un perro en la próxima recreación de Disney de La dama y el vagabundo (en la que Tessa Thompson será la voz de la dama), Monáe cantará varias canciones para la banda de sonido y Wondaland escribirá nueva música para la película. Cada vez más, Wondaland está ofreciendo ideas de marketing y diseño para estos proyectos, al modo que lo haría una consultoría de servicio completo. El equipo ha desarrollado su propio proceso de presentación, que va desde investigación hasta la impresión de libros coloridos de tapa dura que ayudan a los potenciales colaboradores a entender su visión.

A diferencia de la mayoría de los músicos importantes que andan en gira, Monáe no puede comprometerse a listas inmensas de shows porque tiene que cumplir con sus roles de actriz. Por ejemplo, su actual gira, para su disco Dirty Computer, se ha dividido hasta ahora en tres tramos -dos en EE.UU., una en Europa- y continuará el año próximo, cuando estará trabajando al menos en tres films. Aun así no se imagina permitir que la actuación se convierta en el principal foco de su carrera, como sucedió con artistas como Cher y Will Smith. La música, dice, es demasiado potente. "Tiene el poder de reunir a la gente. Tiene el poder de hacer que uno quiera tener sexo, tener un hijo. Tiene el poder de sanar".

Traducción Gabriel Zadunaisky

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