¿Será el CER la 1050?
El Coeficiente de Estabilización de Referencia actualizará los saldos; en la década del 80 un sistema similar resultó ruinoso
1 minuto de lectura'

Miles perdieron sus casas. Millones perdieron el sueño. La circular 1050 (en realidad, RF 1050) resultó el peor de los mundos para los deudores hipotecarios durante la primera mitad de los años 80, cuando cada mes veían incrementar su deuda hasta niveles temibles.
"Las leyes injustas no obligan, Santo Tomás", rezaba una de las pancartas que todas las semanas portaban los deudores que pedían al gobierno una solución para su pesadilla. Otros carteles agregaban: "Cuota justa y vivienda digna".
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) emitió en abril de 1980 la circular 1050 para fomentar los préstamos bancarios a largo plazo y reactivar el mercado de la construcción, al tiempo que pretendía solucionar el problema habitacional, uno de los males crónicos del país.
Pero la metodología indexatoria que aplicó resultó funesta. En abril de 1980 se publicó la circular, que comenzó a mostrar complicaciones casi de inmediato, al promover una tasa de interés promedio extraída de las tasas de interés que cobraban los bancos.
Técnicamente, los compradores sufrieron una "amortización negativa", es decir, que el aumento constante de los parámetros para calcular la cuota hizo que con cada pago se elevara la deuda hasta límites en que el saldo que quedaba por pagar fuera muy superior al valor de la vivienda.
La gente acuñó un latiguillo para explicar la circular, que se hizo célebre: "Cuanto más pago, más debo".
Ahora, casi veintidós años después de la entrada en vigor de aquella circular, el BCRA emitió el comunicado A 3507, en el que se dispone un nuevo método indexatorio para los préstamos hipotecarios que fueron pesificados en el decreto 214/02.
Determinó que las cuotas se ajustarán desde el 3 agosto próximo siguiendo el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), un índice diario publicado por el Banco Central que reflejará la inflación minorista del mes anterior.
Los préstamos tendrán en contrapartida una tasa de interés máxima más baja que la cobrada hasta enero último por los bancos. Irá del 3,5 al 5% anual en el caso de los particulares, y del 6 al 8% para las empresas, con lo que el BCRA busca compensar a los deudores por el aumento que se prevé por la inflación.
Aunque con claras diferencias entre sí, numerosos deudores hipotecarios temen afrontar una reedición aggiornada de las consecuencias de la 1050. Temen perder el sueño. O, peor, sus viviendas.
Por lo pronto, comenta el responsable del departamento de créditos inmobiliarios de un banco de primera línea, "el Gobierno apuesta a que la inflación no se dispare hasta agosto, y que la diferencia entre las viejas tasas y las máximas de ahora sea mayor que el reajuste del CER".
De ser así, agrega, "como las tasas eran mucho más altas que 3,5%, el saldo sería positivo (para el deudor) y la deuda no crecería, pero no sabemos que puede pasar después".
CER o no CER, la cuestión
Todos los economistas y analistas consultados coinciden en que la circular 1050 y la comunicación A 3507 aplican métodos indexatorios muy distintos. Pero difieren a la hora de calcular si sus consecuencias serán similares.
"En este país, con toda indexación que se anuncia tendemos a creer que será igual a la prevista en la 1050, pero el CER no tiene ningún factor indexatorio en común con aquélla", sostiene Orlando Ferreres, ex viceministro de Economía y presidente de una consultora.
"Aquello era una locura. Era explosivo. La tasa de interés era tremendamente alta y era entre un 40 y 50% ciento más alta que la indexación de los salarios. Y eso se acumulaba en el tiempo", rememora, aunque reitera que "aquello no tiene nada que ver con el CER, que no tendrá grandes variaciones".
"Espiral inflacionaria en la actualidad sólo puede haber si se dispara la relación sueldos-precios. Si no, podrá haber una diferencia en el costo de vida de aquí a un año, pero la inflación no podrá separarse mucho de los sueldos", agrega.
Roberto Alemann, quien fue uno de los ministros de Economía mientras la 1050 estuvo vigente a principios de los 80, tampoco cree que pueda trazarse un paralelismo entre aquella circular y el CER.
"Los contextos son muy distintos -comenta-. Aquélla era una época de indexación general, en la que la tasa de interés corría por delante de la inflación. Se basaba en la expectativa de futuro."
"Esta vez es distinta. El CER se basa en la realidad pasada, mientras tenemos una caída del salario real", agrega. Sin embargo, deja traslucir cierta duda: "No tiene por qué repetirse aquello si no se aplica una indexación mensual, ni hay mucha emisión monetaria, dos factores que sí dominaron en aquella época".
Si retoma la actualización mensual de los salarios o se enciende la maquinita de imprimir billetes, la historia puede ser distinta.
Jorge Vasconcelos, economista del instituto Ieral de la Fundación Mediterránea no comparte las conclusiones de Ferreres y Alemann.
"Habrá muchos problemas para hacer frente a las deudas a las que se aplicará el CER. Es de esperar que el dólar esté bastante por delante de los precios y que éstos lo estén de los salarios en los próximos 12 o 24 meses. A eso hay que sumar que las empresas dependen no sólo de los precios, sino también de los volúmenes de venta. Y que las familias dependen no sólo de los salarios, sino de los empleos. Todas variables complicadas que se agravarán en los próximos meses", señala.
"Si fuera legislador, en lugar de estar preocupado por restringir la aplicación del CER, intentaría achicar la inflación -sugiere-. Hay que lograr un programa fiscal y monetario serio y consistente; si no, habrá una trepada inflacionaria."
El pronóstico de Jorge Carreras, director del Instituto de Estudios Fiscales y Económicos (IEFE), es más duro: "Según los cálculos que hemos visto, con tasas muy altas de interés en base a la inflación, puede repetirse el fenómeno de la 1050".
"Es obvio que de algún modo hay que actualizar el capital. El punto es cómo -subraya-. Con el CER, si el deudor sacó un préstamo en base al sistema francés, en las primeras cuotas paga los intereses y entonces subirá el capital sin límites."
A este primer resquicio Carreras le suma que "si las tasas de inflación mensuales son explosivas y el préstamo es con cuotas fijas, entonces la situación puede tornarse explosiva y reproducir los efectos de la 1050".
Gabriel Carassiolo, analista de la filial local de Standard & Poor´s, también encuentra un flanco potencialmente conflictivo en la amortización de los préstamos según el sistema francés.
"En las primeras cuotas del sistema francés, el deudor paga 5% de capital y 95% de intereses. Si la inflación se dispara, el capital aumentará, la deuda se alargará y la situación puede resultar muy complicada. Para repetir las consecuencias de la 1050, las cuentas dan", afirma.
"En ese caso -afirma- el principal problema es la distinta capacidad de ajuste de la deuda en sí y la capacidad de pago de los deudores."
Como el avestruz
La clave del entuerto para los deudores bajo la amenaza del CER no pasa por un nuevo cambio de las reglas económicas y financieras, sostienen los analistas.
Ninguno considera que el proyecto de ley aprobado por el Senado sea positivo. Por el contrario, creen que agrega más incertidumbre a un sistema normativo ya de por sí volátil.
El proyecto prevé que los préstamos hipotecarios para la compra de vivienda única deberán actualizarse sobre la base de un Coeficiente de Variación de Salarios (CVS), en lugar del CER.
La iniciativa debe ser aprobada en la Cámara de Diputados para convertirse en ley, aunque el presidente Eduardo Duhalde podría a vetarla.
"No es cuestión de índices. Hay que trabajar en los problemas de fondo. Pero aquí se pone el carro por delante del caballo y se olvida que si la economía es viable, no hay discusiones sobre los índices", dice Carlos Pérez, economista senior de la Fundación Capital.
"Colocar un índice contra otro índice puede generar una `calma chicha´, pero no soluciona los problemas de fondo, que sólo se aliviarán con solvencia fiscal, menores costos fijos de la economía y recuperación de la confianza en el sistema financiero", detalla.
El economista y consultor Marcelo Lascano lamenta "la falta de ideas del equipo económico. Faltan iniciativas para aplicar un paquete de medidas. Uno no sabe, por ejemplo, qué haran con el programa fiscal".
"El factor de corrección es distinto al de la circular 1050 y es muy difícil que se repitan las tasas de inflación que hubo en los años `80. Más allá de picos puntuales, no creo que la inflación se dispare -agrega, pero también es cierto que es muy complejo trazar un pronóstico en estas condiciones de incertidumbre".
Opiniones y advertencias
Roberto Alemann
Ex ministro de Economía
- "Los contextos son distintos; no tiene por qué repetirse aquello si no hay una indexación mensual ni mucha emisión monetaria, como hubo en el pasado. "
Jorge Carreras
Director de IEFE
- "Los ejercicios de simulación hechos con tasas de inflación muy altas de interés en base a la inflación muestran que la historia de la 1050 podría repetirse."
Orlando Ferreres
Consultor
- "Aquello era una locura, la tasa de interés era entre 40 y 50% más alta que la de indexación de los salarios. Con el CER no tiene por qué volver a pasar lo mismo."
1Plazo fijo: cuál es la tasa de interés banco por banco este lunes 23 de febrero
2Cuánto hay que ganar para ser de clase media en la ciudad de Buenos Aires
3Dólar oficial y blue en vivo: a cuánto cotiza hoy, lunes 23 de febrero
4Carnicerías y supermercados: destacan que por el precio de un kilo de asado ya se pueden comprar tres kilos de pechito de cerdo



