
Sodexho Alliance, dueña de Luncheon Tickets, espera impulsar en la Argentina el negocio del ticket social
Proponen que el Gobierno distribuya vales en lugar de dinero a los necesitados
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PARIS.- Siempre se ha dicho que en la Argentina la ayuda social no llega en tiempo y forma a los verdaderos destinatarios. Y es una realidad.
Su gerenciamiento siempre ha estado politizado, a tal punto que los programas asistenciales suelen ser severamente cuestionados en su forma pero no en su objetivo final, que es ayudar a los que menos tienen. Claro que el problema no es sólo de la Argentina. También otros países han pasado y pasan por situaciones similares. Sin embargo, hay quienes tratando de buscar mayor eficiencia han sacado este tipo de programas de la órbita política para que una empresa privada o una organización no gubernamental gestione el manejo de aquéllos y logre ponerle transparencia al sistema.
Esto es, precisamente, lo que intentan hacer los franceses de Sodexho Alliance en la Argentina, que ya le han presentado la propuesta al Gobierno, tal vez atraídos por los US$ 2000 millones del presupuesto nacional de este año destinados a programas de asistencia social.
Gustavo Pistone, gerente general de Sodexho Pass en la Argentina, comenta que "el ticket es un vehículo, es un medio tecnológico, lo que nosotros hacemos a través del gerenciamiento de este negocio es brindar control y asegurar que la ayuda llegue al beneficiario que el gobierno indique y que no se pierda en el camino".
El abanico de posibilidades que se puede manejar a través de los tickets es sumamente amplio. Abarca subsidios a la vejez, ayuda escolar, asistencia médica, alimentos, indumentaria y hasta subsidios para desocupados. Las posibilidades son infinitas y depende de las necesidades reales de cada país.
En materia de subsidios para desocupados, Bélgica es un caso típico en Europa. Tiene dos formas de ayuda para las personas sin trabajo que son perfectamente complementarias: el subsidio para desempleados y las Agencias Locales de Empleo.
Estas últimas son 600 oficinas distribuidas en todo el país, una en cada municipio, hasta donde llegan los desocupados y se anotan para conseguir trabajo temporario.
Representantes del gobierno belga explicaron a este enviado que estas agencias tienen básicamente dos objetivos: por un lado, responder a la demanda de determinados servicios que no están comprendidos dentro de los circuitos regulares del trabajo. Y por otro lado, insertar a los desempleados en el mercado laboral.
Quienes se emplean por intermedio de las agencias tienen un límite máximo de 45 horas trabajadas por mes, y cobran con tickets que el empleador puede comprar en las propias agencias locales de empleo.
Por cada hora de trabajo el desocupado cobra US$ 3,70, lo que significa que si durante el mes trabajó las 45 horas recibe un monto cercano a los US$ 170. A eso hay que sumarle el subsidio que ya cobra como desocupado, que si bien varía de acuerdo con la categoría y con la composición familiar, ronda una media de US$ 600. En otras palabras, esto le permite al desocupado sumar un 25% más a su ingreso de lo que recibe como subsidio.
Otra de las ventajas del sistema es que permite blanquear gran parte de la actividad laboral, que de no ser así se movería en el mercado negro.
Desde que comenzaron a funcionar estas Agencias Locales de Empleo, en 1994, ya se vendieron 60 millones de tickets, que corresponden a 60 millones de horas trabajadas, una media de 40.000 personas ocupadas por mes y un promedio de 30 horas trabajadas mensualmente por desocupado.
Bélgica es un país con 10 millones de habitantes, una tasa de desempleo del 12% y es el único país de Europa que ha implementado este modelo hasta el momento.
El modelo inglés
En materia de asistencia social a través de tickets, Sodexho ha desarrollado, juntamente con el gobierno británico, un novedoso sistema de subsidio destinado a quienes solicitan asilo político en ese país. David Freeman, director de Ventas de Sodexho Pass en Londres, explica a este enviado que dicho subsidio se mantiene durante el proceso de estudio que lleva adelante el gobierno para otorgar o rechazar el asilo, que dura no menos de 30 meses.
"El gobierno británico -comenta Freeman- buscaba una alternativa para cambiar la ayuda en efectivo, porque uno de los problemas que tenía es que los destinatarios del beneficio remitían el dinero a su país de origen, con lo cual desvirtuaban el objetivo del subsidio." En 1999 Sodexho ganó la licitación internacional a la que llamó el gobierno británico por US$ 150 millones anuales y el sistema comenzó a operar en abril del año último. Desde entonces ya se emitieron más de 4 millones de tickets por un valor superior a los US$ 16 millones.
En Gran Bretaña hay 100.000 nuevos casos cada año de pedido de asilo político, que mediante este sistema pueden acceder a la compra de medicamentos, ropa, alimentos, libros y hasta compact musicales.
"La idea -señala Freeman- es que durante el tiempo que esté en nuestro país el futuro asilado no se sienta discriminado y mantenga un nivel de vida digno." Didier Dumont, director general de Sodexho Pass en la Argentina, comenta que "la administración de programas asistenciales a través de tickets es un producto a medida en cualquier parte del mundo".
"Lo importante -añade Dumont- es que se trata de una herramienta que garantiza transparencia y ciento por ciento de efectividad, en la medida que llega al beneficiario en forma directa y sin intermediarios. Sobre todo, ahora que el gobierno nacional está reorganizando el gasto social bajo la presión del Banco Mundial, que aporta gran parte de los fondos para financiar los programas asistenciales".
A través de Luncheon Tickets, donde Sodexho Alliance tiene el 60% del paquete accionario, el holding francés maneja el 43% del negocio de tickets en el país y factura US$ 60 millones entre tickets y servicio de catering. La empresa viene creciendo a un ritmo sostenido, que según Gustavo Pistone está en el orden del 15% anual acumulado.
En opinión de este ejecutivo, se trata de un negocio donde en la Argentina todavía hay mucho por crecer. "El sistema en su conjunto -señala Pistone- cubre alrededor de 1,5 millón de beneficiarios sobre un total de empleados registrados del orden de los 6 millones. Si a eso se le agrega que otros 4 millones de personas trabajan en la economía informal, el potencial de nuestro mercado es muy grande todavía."
Radiografía de un grupo que se expande
El grupo Sodexho fue fundado en 1966 en Marsella, Francia, y desde entonces su crecimiento no ha respetado fronteras.
Las ventas conjuntas entre las tres grandes unidades de negocio de la compañía: alimentación y servicios de management, vouchers y turismo fluvial, superan los US$ 10.000 millones, con una ganancia antes de impuestos de US$ 545 millones.
Está presente en 70 países, ocupa 286.000 empleados y el 88% de sus ingresos proviene de ventas que se realizan fuera de Francia. Si la mirada se pone sobre el negocio de los tickets, los números no son menos significativos. Tiene una cartera de 108.000 empresas clientes a través de las cuales 7 millones de personas utilizan sus tickets, y emite anualmente más de 1000 millones de vouchers.
Sólo esta división factura US$ 193 millones por año, lo que lo convierte en el segundo operador de tickets en el mundo. Sin embargo, en el negocio total del grupo significa apenas el 2% de las ventas. Turismo fluvial se queda con el 1% del negocio y el 97% restante pertenece a la unidad de catering y servicios de management.
Si bien dentro del holding América latina apenas representa el 4% de sus ventas, Sodexho no ha dejado de crecer en la región y mira con permanente interés los negocios en esta parte del planeta. En 1996 la compañía se unió a Cardapio, la tercera empresa brasileña en el negocio de tickets. Dos años más tarde compró el 60% de la argentina Luncheon Tickets, y en 1999 se quedó con Refeicheque, otra compañía brasileña, pasando a ocupar el segundo puesto en ese país como operador de tickets. Por estos días la compañía tiene su mira puesta en Ticket Total, la tercera jugadora nacional en el negocio de tickets. La empresa pertenece a Argencard y en caso de salir a la venta separada del negocio de la tarjeta, Sodexho es una de las firmes candidatas para quedarse con la compañía que hoy maneja el Exxel Group y que tiene un 12% del mercado de tickets.





