
Solá defendió a Montoya y criticó al jefe de la AFIP
Lo justificó en que subió la recaudación
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El gobernador bonaerense, Felipe Solá, desestimó las críticas que le hizo el director de la AFIP, Alberto Abad, al subsecretario de Ingresos Públicos provincial, Santiago Montoya. "No estamos en la época prehistórica, como dijo Abad -sostuvo el mandatario-. Se equivoca Abad." En rigor de verdad, el funcionario nacional no mencionó a Montoya, aunque al referirse a los métodos de la provincia, los relacionó con la "época de la mano dura".
Solá respondió ayer, en un reportaje radial: "Si comparamos impuestos móviles de la provincia y los de la Nación, que sería el IVA, nosotros aumentamos más la recaudación. Así que si Abad quiere correr una de trescientos metros libres, estamos listos. Tenemos el pingo listo".
En este sentido, Solá sostuvo que "el aumento de la recaudación fue, desde 2001 hasta ahora, del 150 por ciento".
Para reforzar las declaraciones de Solá, fuentes del Ministerio de Economía precisaron que en el mismo período la recaudación por el impuesto a los ingresos brutos creció el 187%, mientras que el IVA neto aumentó el 136 por ciento.
Sobre Montoya, el gobernador sostuvo: "Es un hombre que tiene un programa y lo sigue en serio. Además, el nivel de recaudación ha crecido, porque para mucha gente no pagar no significaba un problema, significaba costo cero. Ahora, ya no".
En diálogo con LA NACION, Montoya prefirió no referirse a Abad, aunque defendió su estrategia de recaudación. "La administración tributaria debe tener dos brazos: un brazo amistoso, que haga fácil la declaración de impuestos a los contribuyentes, y un brazo firme, con el dedo índice extendido para señalar a los deudores y evasores", consideró.
El funcionario aclaró, no obstante, que esto "debe ser así por el alto nivel de incumplimiento, del 30%".
En esta sintonía, fuentes del Ministerio de Economía de la Nación indicaron que "cada jurisdicción tiene derecho a seguir su propia estrategia de recaudación".
Imitando la decisión del gobierno bonaerense, el gobierno santafecino decidió encarar una enérgica acción de cobro de impuestos. Para ello designó a un nuevo jefe de la Administración Provincial de Impuestos (API), y decidió que su responsabilidad en el corto plazo será incrementar el control fiscal para reducir la deuda de los grandes contribuyentes morosos.
"Los impuestos no van a subir, pero los van a pagar todos", advirtió el gobernador, Jorge Obeid. Pero lo que no tiene son impuestos para cobrar, ya que sólo percibe el inmobiliario, un porcentaje mínimo de patentes de automotores (que cobran municipios y comunas) e ingresos brutos, del que la mayoría de los sectores de la economía local está exceptuado.
El mandatario consideró que "la evasión es un delito social", aunque reconoció que para cobrar los impuestos "la política fiscal tiene que ser previsible". Además, prefirió correr el riesgo de alguna crítica por inmiscuirse en otro de los poderes del Estado, para recomendarle a la Legislatura que "no lance una moratoria. No se puede premiar a los que no pagan; significaría un castigo para los que hacen esfuerzos para estar al día con el Fisco".
Igual posición asumió el nuevo director de la API, Héctor Serravalle. "No habrá contemplación con los grandes evasores que hay en la provincia", sentenció.
Ante una consulta, dijo ser partidario de evitar la propaganda excesiva en los operativos contra los evasores. "Es que hay acciones efectistas que no siempre son efectivas", subrayó. "Queremos llegar a los grandes deudores. Pero para eso hay que buscarlos. Nosotros sabemos cómo hacerlo", concluyó.
Los ingresos fiscales de Santa Fe alcanzaron en marzo pasado los $ 123 millones, 9,7 millones más respecto del mismo mes de 2005. Sin embargo, comparado con febrero, la provincia recaudó un 10,84% menos.
Informes de las corresponsalías en La Plata y Santa Fe





