Suspensiones y despidos en la cadena de producción automotriz

Las terminales trabajan menos días y autopartistas se desprenden de personal
Gabriela Origlia
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7 de marzo de 2019  

CÓRDOBA.- Renault suspendió hasta el viernes a sus 1500 empleados en su planta de Santa Isabel, en Córdoba, y analiza la posibilidad de extender la medida; en Córdoba esa decisión se suma a la del grupo FCA (Fiat Chrysler Argentina), que esta semana no trabajará el viernes y el resto del mes lo hará cuatro jornadas por semana. En el caso de Iveco, según datos del gremio, no solo hay suspensiones, sino que también la fábrica tiene en marcha un plan de retiros. Además, las autopartistas estiman haber despedido a unas 1500 personas desde fines del año pasado.

La excepción en Córdoba es la fábrica de cajas de velocidad de Volkswagen, cuyos trabajadores regresaron ayer de vacaciones y están produciendo con normalidad. En el resto del país hay otras tres terminales con suspensiones. El grupo PSA Argentina no producirá en todo este mes en sus instalaciones de El Palomar; son unos 1500 operarios que cobrarán el 75% del salario.

Honda también dispuso una suspensión de tres semanas (hasta el 18) en su planta de motos y cuatro semanas (hasta el 25) en la de la camioneta HR-V, en Campana; son unos 700 trabajadores afectados. En Rosario, General Motors viene con un turno suspendido desde septiembre y así seguirá hasta mayo; trabajan -de manera rotativa- 500 empleados en cada semana del mes, y cuando no lo hacen, cobran el 70% de su salario.

Leonardo Amada, vocero de la delegación cordobesa del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), planteó a la nacion la "extrema preocupación" que existe en el gremio por la situación y enfatizó que los suspendidos son "más que los de las terminales, porque se frena la producción de muchas autopartistas también".

El presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, Eduardo Borri, admitió que ya hay empresas autopartistas despidiendo gente. La proyección de la entidad es que en los últimos meses hubo un recorte del 15% en la plantilla del sector (se estima que en el cordón industrial cordobés hay unos 10.000 empleados en estas empresas).

Como publicó oportunamente la nacion, el reclamo de terminales y autopartistas se vincula con "los cambios en las reglas de juego, que significaron una disminución de los reintegros a las exportaciones y el aumento de las retenciones".

En esa línea, el ejecutivo coincide con el Smata en que, por ejemplo, Nissan puso en marcha un programa y una planta orientados hacia las exportaciones, y las modificaciones tributarias le cambiaron el panorama. Por caso, las autopartes locales pasaron de recibir una devolución parcial de impuestos de 6,5% a una penalidad de 6% frente a las importadas.

En Volkswagen señalaron a la nacion que hay un "avance importante" en el proyecto MQ281 (un nuevo modelo de cajas), que implica una inversión de US$150 millones, y que hace unas semanas se realizó la primera exportación de cajas de velocidad MQ250 a Eslovaquia.

Iveco arrastra problemas desde el año pasado y los proveedores ya llevaron su preocupación al gobierno nacional, ya que a la pérdida de participación de la marca en el mercado se suma la agresiva política comercial y de financiamiento de la competencia brasileña.

Cadena complicada

En la cadena de autopartistas ratificaron que por cada suspensión en una terminal se ven afectados cuatro puestos del cordón proveedor, y plantearon que por el tipo de fábricas instaladas en Córdoba -que tienen como eje las exportaciones- la "peor" situación se está generando en esta provincia, ya que la carga impositiva "atenta" contra las operaciones afuera.

"Una proveedora de terminal en general no exporta, por lo que si se le cae su cliente no tiene otra alternativa que esperar. Por eso los despidos que se vienen acumulando desde octubre", explicaron en la Cámara de Industriales Metalúrgicos cordobesa.

La mayor preocupación, tanto del gremio como de los proveedores, es que "no hay un horizonte claro" hacia adelante. Insisten en que hoy la capacidad industrial ocupada de la industria automotriz es del 25%, el mismo nivel que en 2002, aunque advierten que en los últimos años creció significativamente de la mano de proyectos orientados a la exportación.

En ese marco es que plantean que se debe "aliviar" la carga tributaria para esas operaciones al exterior, que ayudarían a compensar la pérdida en el mercado interno. De las 682.000 unidades vendidas en 2018, el 70% fueron importadas.

La inquietud de gremio y empresas se asienta en que a fines de 2018 las terminales tenían stock de autos acumulado para seis meses. Con la baja de las ventas en lo que va de este año, ese panorama no cambió, y si no reaccionan las ventas domésticas los problemas de producción se extenderán en el tiempo.

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