Todos miran hacia el sudeste asiático
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SANTIAGO, Chile.- El segundo día del Pacific Economic Cooperation Council (PECC) fue la jornada de exposición de la Argentina hacia las naciones del Asia-Pacífico. Fue una especie de gran road show. El canciller Guido Di Tella afirmó que "en el próximo siglo, el mundo cambiará con el desarrollo de los países de América latina y Asia y que las diferencias entre las economías desarrolladas se reducirán con respecto a las de menor escala". Asimismo, destacó la importancia del Pacífico como acceso fundamental a nuevos mercados. "Todos queremos estar en el Pacífico, ahí está la acción. El PECCes el comienzo ideal para que los países del Asia conozcan a mi país", dijo.
Las elecciones también se hicieron presentes en este encuentro internacional. "Ahora la oposición está de acuerdo con la política económica que instrumentamos y, si perdemos en las próximas elecciones, no habrá desastre. Todo esto es importante para aquellos que quieren invertir en la Argentina en los próximos 20 años", manifestó el ministro.
Por la mañana, Félix Cirio, ex subsecretario de Alimentación, actual consultor en la materia y asesor de Molinos, exhortó, en un foro sobre agricultura y alimentación, a los países del Asia-Pacífico a "mantener los mismos parámetros de liberalización de los mercados a la hora de sentarse a negociar". Luego puntualizó las oportunidades de realizar joint ventures con empresas locales y el precio barato de las tierras. Destacó la llegada de la carne vacuna a Estados Unidos, Canadá, Taiwan como resultado de la lucha contra la aftosa y ofreció el clásico distintivo argentino a los mercados que aún no la conocen.
Entre las exposiciones del sector empresarial, la de Raúl Loeb, vicepresidente de Nidera fue la más relevante. Le pidió a Japón, Corea, China e Indonesia que levanten sus barreras a los cereales y semillas argentinas. "Muchas veces no nos dejan entrar en esos países por desconocimiento de la calidad de nuestro trigo o por trabas sanitarias. La solución en muchos casos fue la amenaza a los embajadores de tomar las mismas represalias con sus productos en nuestro territorio", apuntó.
También expusieron Roberto Bloch, consultor privado en comercio exterior; Alejandro Mayoral, subsecretario de Comercio Exterior; Enrique Loncan, presidente de Barrick Exploraciones, que remarcó los altos márgenes de la minería en la Argentina y Esteban Takács, director de Trillium Argentina, que ofreció a los empresarios asiáticos las enormes extensiones de territorio para explotar.
El cierre de la jornada quedó en manos del presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, en el sofisticado Club de Polo. "La participación de una importante delegación de autoridades brasileñas en el PECC constituye un testimonio de interés de nuestro país en la intensificación de los vínculos con las naciones de la Cuenca del Pacífico. La expresión siglo del Pacífico se viene consolidando", dijo el mandatario.
El jefe de Estado brasileño destacó que los lazos entre su país y el Asia-Pacífico ya son una realidad: en 1996, el flujo de comercio entre ambos fue de 14.000 millones de dólares, 14% de las ventas totales de las exportaciones de Brasil. Remarcó las inversiones asiáticas en siderurgia, aluminio y la industria automotriz en Brasil, y la expansión de las empresas brasileñas en China e invitó a los inversores a participar de las privatizaciones que su gobierno está emprendiendo en transporte, energía y comunicaciones.





