Umberto Agnelli es el nuevo presidente del grupo Fiat
El holding perdió US$ 4596 millones
1 minuto de lectura'
ROMA.- El consejo de administración de Fiat ratificó ayer el cambio de guardia en la empresa y designó a Umberto Agnelli como nuevo presidente del grupo turinés.
Como había sido previsto, Umberto Agnelli, hermano menor del recientemente fallecido Gianni, el patriarca de Fiat, toma las riendas del grupo empresarial en una señal de compromiso por parte de la familia. El flamante titular tiene 69 años, es abogado y, antes de asumir en su cargo, trabajó en empresas del grupo en Italia y otros países.
Además, el consejo ratificó la nueva cúpula con Alessandro Barberis como vicepresidente y Giuseppe Morchio en el puesto de gerente general.
También confirmó el ingreso de Luca Cordero de Montezzemolo, el "patrón" de Ferrari, y del nieto de Gianni Agnelli John Philip Elkann, mientras que permanece Franzo Grande Stevens, que ya formaba parte del consejo.
Sigue también abierta la posibilidad del ingreso de Roberto Colaninno, ex patrón de Telecom Italia en el grupo, una hipótesis que el nuevo consejo deberá examinar "teniendo en cuenta la opinión del consejero Lazard y del mayor accionista", en este caso, la familia Agnelli.
El nuevo presidente del grupo afirmó durante el acto de asunción que desea trabajar con objetivos a largo plazo y reconoció que la situación de la empresa es difícil, aunque tratará de ofrecer una estrategia "convincente". Ayer también trascendió que las pérdidas del grupo el año pasado fueron de 4263 millones de euros, unos 4596 millones de dólares.
Nueva responsabilidad
El Agnelli que asumió ayer como nuevo hombre fuerte de Fiat declaró que afronta la nueva responsabilidad "con la conciencia de no estar solo, de tener buenos colaboradores y a mi espalda el apoyo de las instituciones, los bancos y los agentes sociales".
También afirmó que garantizará la continuidad operativa respecto del anterior equipo, presidido por Paolo Fresco, pero "será necesaria una estrategia convincente para los accionistas y los inversores, para que los recursos que se apliquen activen un circuito positivo".
Por eso rechazó que vaya a desarrollar una política de "tapar agujeros", sino que pretende mirar a largo plazo, aunque en estos primeros momentos de gestión dará un mensaje de compromiso y estabilidad y buscará los recursos económicos necesarios para el relanzamiento del grupo.
La lógica que aplicará no será de "salvamento, sino de desarrollo, que creo puede ser compartida", en especial por los aliados estadounidenses de General Motors (GM), con los que "las relaciones son excelentes, en el interés de ambas partes".
Mientras el nuevo presidente del grupo automovilístico formulaba estas declaraciones los medios italianos se hacían eco de unas declaraciones de la vocero de GM, Toni Simonetti, según la cual su empresa aún no ha decidido si participará en la ampliación de capital de Fiat.
El consejo de administración aprobó hoy esa operación, que tendrá un valor máximo de 5000 millones de euros, de los que 3000 millones serán suscriptos de manera inmediata por el grupo Fiat.
Recapitalización
Para recapitalizar a la compañía automotriz en crisis, Fiat venderá algunos de los edificios históricos y abandonará el sector inmobiliario con la cesión al grupo Zunino de la Ipi, la sociedad del grupo Fiat activa en el sector.
La cesión, que llevará a las cajas de la Fiat 267.200 millones de euros (unos 288.000 millones de dólares), incluye el histórico Lingotto y el área Fiat Avio, una superficie total de 225.000 metros cuadrados.
Gracias al plan de reestructuración, puesto en marcha por la empresa en diciembre de 2002, la deuda neta de la compañía disminuyó a 4097 millones de dólares.
En 2002, el facturado consolidado del grupo Fiat disminuyó a unos 59.947 millones de dólares con respecto a unos 62.535 millones de 2001.
Para 2003 el objetivo de la Fiat es "redimensionar sensiblemente las pérdidas operativas", para lo que "será determinante el aporte de Fiat Auto", dice el comunicado.
Por otra parte, la compañía devaluó algunas de sus empresas por un total de 300 millones de euros (323 millones de dólares), a causa de las "modificadas perspectivas del mercado", y anunció gastos "extraordinarios" estimados en 650 millones de euros (US$ 700 millones).
Los resultados positivos del cuarto trimestre no fueron suficientes para compensar la desconfianza generada por el anuncio de los pésimos resultados de 2002 y los títulos de Fiat en la Bolsa de Milan cayeron un 3,64 por ciento de su valor.
1SUAF: estos son los montos de las Asignaciones Familiares en marzo 2026
2Paro de la CGT: bancos prometen atención presencial, pero La Bancaria confirmó adhesión
3Reforma laboral: ¿hay impacto en las jubilaciones al reducirse las contribuciones patronales?
4Dólares del colchón: el Gobierno le abre la puerta a las sociedades de Bolsa y a plataformas cripto



