Una fortuna que empezó de cero

Costantini vendía bufandas por la avenida Santa Fe
(0)
16 de diciembre de 2001  

  • Eduardo Francisco Costantini tiene 55 años, dos matrimonios, seis hijos y siete nietos. También él nació en una familia numerosa, de 13 hijos.
  • De su padre, Vicente Carlos, dice que era un gran trabajador. "Tenía dos carreras: contador y abogado -precisa-. Era una persona muy comprometida con su trabajo." De su madre, María Carolina, destaca su preocupación por el prójimo. "Iba a (la villa miseria) La Cava, participaba en Cáritas. Aprendí de mis padres a sentir una responsabilidad con la sociedad, a tener una vocación solidaria."
  • El imperio Costantini empezó de cero. Mientras cursaba la carrera de Contador público en la Universidad Católica Argentina (UCA), vendía bufandas de lana a los negocios de la calle Santa Fe. "Además de pagar los estudios tenía que mantener a mi familia. Me casé muy joven, a los 22 años tenía tres hijas, así tenía que trabajar sí o sí."
  • Costantini también llevaba contabilidades y después trabajó con su hermano Rodolfo en una consignataria de carnes. Tenía una cuenta pendiente: estudiar en el exterior. Así que pocos años después de graduarse tomó los 25.000 dólares que había logrado ahorrar en esos años y partió con su primera esposa y sus hijas para cursar un máster en Economía en Inglaterra.
  • Cuando regresó, en 1975, retomó su trabajo en lo que ya se había convertido en un grupo de frigoríficos. Al año se independizó para hacer lo que más le gustaba: inversiones inmobiliarias y financieras, como agente de Bolsa.
  • Su primer millón lo hizo a los 30 años. "Compré un terreno en pleno centro de Buenos Aires por US$ 240.000 y a los cuatro o cinco meses se lo vendí a una empresa norteamericana a un millón de dólares."
  • Su carrera despegó. A fines de los ochenta adquirió el 12% de Terrabusi y un porcentaje similar del Banco Francés, a la familia Otero Monsegur. "En ese entonces nadie invertía en el país", remarca.
  • En 1991 acrecentó su participación en el Francés y pasó a integrar el grupo de control del banco, como vicepresidente.
  • Ese mismo año compró, a medias con el banco, una hectárea en la zona de Catalinas y ahí empezó a construir la primera torre.
  • En 1994 vendió sus acciones en el Francés al BBV para concentrarse en la administración de fondos y los negocios inmobiliarios.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.