
Una segunda oportunidad
La Argentina está bien posicionada para exportar talento
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Además de Bionexo y de Netlogistik (dedicada a dar soluciones de logística que se focalizó mas en el mercado mexicano), Hexacta, dedicada a dar soluciones tecnológicas, fue la otra empresa de la incubadora BtoBen que supo sobrevivir a la explosión de Internet de 2000. Para Juan José Navarro (nada que ver con el fundador del Exxel Group), socio fundador y director de Hexacta, hay dos frentes por tener en cuenta con respecto a la experiencia que le dejaron aquellos años.
"Uno es el frente interno, la promesa hecha a nuestra gente: un sistema de gerenciamiento abierto, y el crecimiento profesional en base al mérito; eso no varió", dice el ejecutivo. De hecho, a fines de 2007, Hexacta figuró en el puesto 17 del ranking Great Place to Work, que mide el clima laboral en 125 organizaciones en Europa, EE.UU. y América latina.
"Lo otro fue el plan de negocios: eso sí fue cambiando. Vivimos la crisis de Internet y luego la crisis de la Argentina. Cambió el país, cambiaron las empresas y cambió el uso de la tecnología, y nosotros también", especifica. El modelo original de Hexacta ofrecía una suma de consultoría de negocios más el diseño de la solución tecnológica. Algo así como todo en uno. "Cuando arrancamos en 2000 había un interrogante en las empresas acerca de qué era Internet y de qué manera se la podía usar para ganar plata. Nosotros ofrecíamos hacer el modelo de negocios y luego, ayudar a construir e implementar la solución".
Nuevos socios
Pero, con el tiempo, aprendieron que es mejor especializarse. Sumaron nuevos socios y lentamente el plantel de gente fue variando: se achicó el área dedicada a consultoría y se orientaron a ser una empresa de tecnología. "Hoy tenemos menos gente con perfil de estrategia y más gente especializada en tecnología, en arquitectura de sistemas y desarrollo de soluciones", explicó Navarro, un ex McKinsey.
Emplean a 200 personas y esperan facturar 17 millones de pesos este año. Tienen oficinas en Buenos Aires, Paraná, Bahía Blanca, Montevideo y San Pablo, con un fuerte hincapié en la exportación de sistemas. Para el ejecutivo, el resurgir de las empresas de Internet que se vive por estos días en los mercados financieros no es una burbuja a punto de explotar como la de hace ocho años. "Hay pilares sólidos sobre los cuales se está desarrollando el negocio y la Argentina tiene que aprovecharlos, porque seguimos siendo competitivos pese a la inflación. Y hay mucha demanda mundial de soluciones tecnológicas que estamos en condiciones de proveer."
-¿Cuál fue el error de esos años?
-Yo creo que muchos de los negocios que nos habíamos propuesto, a la larga son negocios válidos. El problema fue que el mercado comenzó a descontar las futuras ganancias y a dar y a dar valuaciones tan exageradas de las empresas de Internet que se apuraron los tiempos de maduración del negocio. Eso nos volvió muy dependiente del capital. Había un negocio, pero era muy embrionario, y se gastó mucha plata en montarlo y acelerarlo para responder a las expectativas del mercado, culminó Navarro.
-Desde que empezaron a funcionar, ¿cuándo supieron que ya no corrían riesgo de desaparecer?
-En 2003. Ganamos un contrato con Sodexho Pass para desarrollar un sistema para la empresa en Francia, que luego se replicó en otros países. Ahí supe que estábamos encaminados.




