Una semana positiva para los mercados y las expectativas
Las acciones tuvieron un comportamiento alcista y el Gobierno colocó deuda; el escenario global, con incertidumbre
1 minuto de lectura'
Los mercados se acomodan a la cada vez mayor probabilidad de que la Reserva Federal suba su tasa de referencia un cuarto de punto en diciembre. El rendimiento del bono a 10 años lo refleja bien: de ubicarse en niveles del 1,55% anual a fines de septiembre subió hasta acercarse al 1,8% anual esta semana. Así, volvió a ser una de las variables más observadas. No se registraban estos valores desde junio, antes de que el Brexit desbaratara los planes de la Fed para la normalización de tasas que pensaba iniciar a mitad de año y la obligara a tomarse una pausa.
Y si bien las minutas de la última reunión de la autoridad monetaria siguieron mostrando la división del Comité que tiene que decidir, y de que todo dependerá de la evolución de los datos económicos que se conozcan de aquí a fin de año, las chances de que la suba llegue en diciembre se mantienen en niveles del 67%.
La suba de tasas presiona al alza al dólar, que se aprecia en relación al resto de las monedas con las que comercia. Eso impacta negativamente sobre las commodities, especialmente sobre el oro, que acumula una caída de 4.9% en octubre al ser muy sensible al mayor costo de oportunidad que implica la inmovilización en el metal. Se incrementa la volatilidad en los mercados de acciones, que terminaron la semana con mayoría de rojos en los principales índices mundiales, aunque las bajas fueron relativamente moderadas. Habrá que ver si los fundamentals ayudan a definir tendencia. Comenzó esta semana una nueva temporada de presentación de balances en Estados Unidos y los resultados conocidos hasta ahora fueron mixtos. Esta semana seguirán informando los bancos y comenzarán a hacerlo las firmas de consumo. Por el lado de los indicadores, habrá datos de inflación y del sector inmobiliario.
Pero el impacto que podría tener la suba de tasas no es la única preocupación; la fragilidad del sistema financiero europeo y la implementación del Brexit son seguidos de cerca por los inversores, como también la evolución del crecimiento de China que la semana pasada dio señales divergentes, ya que por un lado se derrumbaron las exportaciones en septiembre, pero por el otro, la inflación mayorista mostró su primer aumento en casi cinco años.
El mercado argentino reflejó parcialmente la mayor incertidumbre externa. Los bonos más largos en dólares sufrieron una toma de ganancias que fue superior a la que mostraron el resto de los emergentes, pero respecto de precios que habían subido mucho más que en el resto de la región en los últimos meses. Los títulos de menor plazo en dólares no registraron cambios mientras que los emitidos en pesos, especialmente los de tasa fija, siguieron muy demandados. El Gobierno aprovechó este contexto y salió a colocar bonos en ese segmento extendiendo los plazos de la última emisión a 5 años que había realizado dos semanas atrás. El Tesoro colocó $ 22.700 millones a 7 años a una tasa del 16% y $ 53.600 millones a 10 años al 15.5%, recibiendo ofertas por un monto 20% superior al emitido. Parte de la demanda provino de los inversores externos, más convencidos que los domésticos, del escenario de desinflación que plantea el Banco Central, y más ávidos -sobre todo los institucionales- de tasa de interés en un mundo donde, más allá de los próximos movimientos de la Fed, los rendimientos seguirán muy cerca de sus niveles mínimos.
También las acciones argentinas se movieron a contramano de los mercados mundiales. El Merval finalizó la semana con una suba del 1.58% con un nuevo récord: 17.414 puntos. Parte de este comportamiento obedeció al desempeño de la acción de Petrobras que en la semana subió 6.7% y tiene una ponderación del 18% en el índice local. La petrolera se vio impulsada por la recuperación de la bolsa de Brasil tras aprobarse medidas fiscales.
Pero también registraron fuertes alzas los papeles del sector energético. Central Costanera lideró las subas, con el 8.1% en la semana. Las perspectivas para los activos argentinos siguen siendo positivas. El Gobierno está logrando manejar la disputa con los sindicatos, la inflación bajó fuerte en septiembre -aunque subiría de nuevo en octubre-, aparecen brotes verdes en la actividad y el éxito de las emisiones en pesos ayuda al Banco Central en su tarea de bajar las expectativas de inflación. A esto se sumará el blanqueo que comenzará a tomar ritmo en las próximas semanas.
1Dólar oficial y blue en vivo: en alza, el precio sube $10 este miércoles 25 de febrero
2Plazo fijo: cuál es la tasa de interés banco por banco este miércoles 25 de febrero
- 3
Servicio doméstico: habrá aumento de salarios este mes y en marzo y nuevas sumas no remunerativas
- 4
Consejo no pedido a los 920 despedidos por Fate


