
Volkswagen se quedó con la inglesa Rolls-Royce
La emblemática marca británica quedó en manos del gigante alemán, que pujó durante meses con BMW
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LONDRES (Reuters).- "Este es el fin de Rolls-Royce y el inicio de Rollswagen", dijo un veterano accionista británico cuando Vickers decidió finalmente vender Rolls-Royce a la gigante alemana Volkswagen.
Volkswagen, el mayor fabricante de automóviles de Europa, ganó la batalla y su oferta por 703 millones de dólares fue la elegida, a pesar de un intento de última hora por retener la legendaria marca en Gran Bretaña.
Después de casi ocho meses de incertidumbre, la oferta de la firma alemana fue apoyada por la mayoría de los accionistas de Vickers, la matriz de Rolls. Por el camino quedaron los 556 millones de dólares ofrecidos por la rival BMW.
"Este negocio es una victoria para nuestros accionistas, para Vickers y para Rolls-Royce Motor Cars y sus empleados", dijo un comunicado del presidente de Vickers, Colin Chandler.
Volkswagen aplaudió la decisión, pero no hizo comentarios, pues la compra se completaría a fines de julio, dijo.
El gran perdedor
Pero el gran perdedor, la también alemana BMW, anunció que cancelaría un contrato de abastecimiento de motores con Rolls y dijo que el control de Rolls "no era ya más un tema".
Las acciones de BMW escalaron a un récord de 1985 marcos (1118 dólares), reflejando lo que muchos analistas habían dicho: que el precio pagado por Rolls es excesivo.
Pero antes, durante y después de la reunión, los pequeños inversores fueron los más apasionados y hasta hubo quien casi lloró por la pérdida de Rolls, un emblema británico.
La reunión extraordinaria de accionistas para resolver la venta de Rolls fue exactamente eso, extraordinaria.
Un grupo de fanáticos de Rolls, los autodenominados Crewe Motors, interrumpieron la sesión para presentar una oferta rival sólo minutos antes de que se votara la de Volkswagen.
Acosado por gritos de "dénle una oportunidad", Chandler fue obligado a interrumpir la sesión y discutir la oferta de Crewe Motors con banqueros y con el directorio de Vickers.
El presidente de Crewe Motors, Michael Shrimpton, dijo que su grupo dispone de unos 817 millones de dólares en Suiza y las Bahamas. Podrían invertirse otros 2000 millones de dólares.
Disculpándose por presentar tan tarde su oferta de unos 752 millones de dólares más inversiones, Shrimpton dijo que "quien haya intentado obtener un financiamiento de 500 millones de libras sabe que muchas veces sucede así".
Pero los esfuerzos por mantener la marca en casa fracasaron y Chandler rechazó la propuesta de los fanáticos de Rolls-Royce por falta de solidez, despejando así el camino para la victoria de Volkswagen.






