Rispideces en la OMS
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Hace pocos días, los 194 Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reunieron en asamblea virtual para analizar la evolución de la pandemia por el Covid-19 y compartir la situación que atraviesan junto con las medidas tomadas a fin de intentar controlar la transmisión del virus, que ha infectado a más de 5,4 millones de personas y ocasionado la muerte de más de 350.000 en el mundo.
En la apertura de los debates, el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, criticó a los países que ignoraron las recomendaciones de la OMS frente a la pandemia. Precisó que el mundo está pagando un precio muy alto por la aplicación de estrategias muchas veces contradictorias.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que falta mucho aún para contener el virus y alertó que la pandemia dejó al descubierto la enorme brecha entre países que podría dificultar el combate contra el Covid-19.
La 73° asamblea anual fue epicentro de la confrontación creciente entre China y los Estados Unidos. China se opone a recibir en la organización a Taiwán, el primer país que alertó y tomó medidas rápidamente frente al coronavirus, lo cual le proporcionó buenos resultados. El segundo acusó a Pekín de haber ocultado información sobre el origen y el alcance de la enfermedad y reclamó mayor transparencia en su accionar. Cabe recordar que Trump suspendió la asignación de fondos a la OMS, siendo EE.UU. el mayor contribuyente, Culpó a la institución no solo del ocultamiento que condujo a la expansión del virus sino también de la mala gestión de la crisis por la pandemia.
Al margen de esas diferencias, la gran mayoría de los países miembro ponderó la actuación de la OMS, aunque reconoció que habrá que introducir ajustes y reforzar aspectos de su gestión.
La OMS no debería ser escenario para dirimir cuestiones de política internacional. Debería ceñirse a los objetivos para los que fue creada. Frente al enorme desafío que impone el coronavirus, resulta imprescindible dejar de lado las causas que dividen a algunos de sus integrantes e intensificar la cooperación internacional frente a la necesidad de compartir el conocimiento científico, el desarrollo de tratamientos, vacunas y otras tecnologías.






