
Acosado, se suicidó el fabricante de los juguetes tóxicos
Retiran del mercado un nuevo producto
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PEKIN.- El director de la empresa china Lee Der Industrial, en la mira por haber producido casi un millón de juguetes tóxicos para la marca estadounidense Fisher-Price, se ahorcó el sábado pasado en el depósito de su propia fábrica, según informó ayer la prensa local.
El trágico final de Zhang Shushong, un empresario de 50 años de Hong Kong, contribuyó a aumentar el clima de desconfianza que aqueja hoy a la producción china, acusada de exportar materiales peligrosos para la salud. La lista de productos de mala calidad provenientes de China no se limita al rubro de los juguetes; también incluye alimentos para mascotas, remedios, neumáticos y baterías, entre otros.
Mientras se conocía la noticia del suicidio del empresario asiático, ayer también se confirmó el retiro de una pasta dentrífica de origen chino usada en hoteles de lujo.
Un gerente de Lee Der, identificado por la prensa local con el apellido Liu, declaró haber visto el cuerpo de Zhang Shushong en la fábrica, ubicada en Foshan, al sur de China.
"Cuando llegué allí a eso de las 5 de la tarde, la policía ya había precintado el área -manifestó Liu-. Pero vi que nuestro jefe tenía dos marcas profundas en su cuello."
De acuerdo con la prensa china, Liu dijo también que el mejor amigo de Zhang le había vendido a Lee Der la pintura sintética utilizada en los juguetes. "El jefe y la compañía fueron perjudicados por el proveedor de pintura, el amigo más cercano de nuestro jefe", afirmó el gerente.
En tanto, a través de una vocera, el grupo Mattel, dueño de Fisher-Price, sólo declaró que la empresa se encontraba "triste" por la noticia.
La muerte del director de Lee Der se produjo días después de la suspensión temporal que impuso el país asiático a las exportaciones de la empresa. La compañía había fabricado los 967.000 juguetes que fueron devueltos a principios de mes por Fisher-Price, debido a que la pintura utilizada en su producción contenía una cantidad excesiva de plomo. Esta sustancia, que se encontró en juguetes de las líneas Dora y Plaza Sésamo, destinadas a niños de edad preescolar, puede provocar vómitos, anemia y hasta daño cerebral.
El retiro de los productos de Fisher-Price de las góndolas estadounidenses provocó que la alarma se extendiera rápidamente a países como Gran Bretaña, México, Australia, Costa Rica y la Argentina. El total de juguetes devueltos no tardó en ascender a los 1,5 millones en todo el mundo.
Una aluvión de denuncias
El de Fisher-Price no fue un caso aislado, sin embargo. Dos meses antes, RC2 Corp., una compañía de Nueva York, había sacado de la venta 1,5 millones de trenes de madera fabricados en China, debido a que también contenían plomo en su pintura.
Para entonces ya eran legión las denuncias por exportaciones chinas de mala calidad. En Panamá, por dar un caso, al menos 94 personas murieron el año pasado tras ingerir medicamentos contaminados que habían sido producidos en el país asiático. Aún se investigan otras 293 muertes.
Asimismo, a principios de 2007, proteína de arroz y gluten de trigo exportados desde China fueron mezclados con alimentos para mascotas en Estados Unidos y provocaron la muerte de unos 4000 perros y gatos en ese país. Además, China acumula denuncias por la falta de controles de seguridad en baterías y neumáticos.
Ayer también se produjo el retiro del mercado mundial de la pasta dentrífica Gilchrist & Soames, de origen chino y destinada a la hotelería cinco estrellas, luego de que se determinara que poseía dietileno glicol, una sustancia tóxica que puede causar problemas en los riñones y en el hígado. Ante el aluvión de denuncias, Pekín anunció un mes atrás que trabajará con Estados Unidos para elevar la calidad de sus exportaciones. Así, el gigante asiático busca hacer frente a la creciente desconfianza que rodea a los productos "made in China".



