
Amenazas de los campesinos aumentan la tensión en Bolivia
Tras violentos choques que dejaron siete muertos, bloquearán el acceso a la capital
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LA PAZ (ANSA).- Las principales organizaciones campesinas bolivianas advirtieron ayer que bloquearán las rutas terrestres de ingreso a la ciudad de La Paz para protestar por los sangrientos episodios de violencia ocurridos anteayer, que dejaron siete muertos, entre ellos una niña de ocho años.
El gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada está reunido permanentemente desde que estallaron los violentos disturbios, pero descartó inicialmente declarar el estado de sitio, informaron voceros gubernamentales.
El enfrentamiento se produjo cuando las fuerzas del ejército acudieron en auxilio de decenas de turistas extranjeros y habitantes de un paraje donde habían sido retenidos por los campesinos. La protesta de estos últimos se había iniciado contra la eventual exportación de gas natural boliviano a través de los puertos chilenos y en apoyo a sus demandas sectoriales.
"Vamos a intensificar el bloqueo de caminos porque los compañeros campesinos están decididos a dar su vida y a llevar esta protesta hasta las últimas consecuencias. Ni una mosca tiene que volar", afirmó el principal dirigente de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) y diputado opositor, Felipe Quispe.
El líder opositor informó que los campesinos han decidido "repudiar a este gobierno masacrador, declarando un duelo nacional de 90 días y un estado de sitio en el departamento de La Paz".
El "estado de sitio" de las organizaciones campesinas en la práctica implica el bloqueo forzoso de las rutas en torno de la ciudad de La Paz y en todo el departamento. Quispe advirtió que "no tiene que caminar ni un uniformado por estas comunidades", durante los 90 días de duelo que declararon los campesinos.
Exportación polémica
Siete personas -cinco campesinos y dos soldados- murieron en el enfrentamiento de anteayer entre uniformados y campesinos en Warisata, donde los manifestantes incendiaron varios edificios públicos y un hotel. El estallido de violencia ocurrió cuando las fuerzas militares custodiaban una caravana de 60 vehículos con un millar de personas rescatadas de la población de Sorata -130 kilómetros al noroeste de La Paz- , que se encontraban varadas desde hace una semana por un bloqueo de caminos en el altiplano boliviano.
La protesta campesina se inició en rechazo a una eventual exportación de gas boliviano a Estados Unidos a través de los puertos de Chile y en contra del Area Libre de Comercio de las Américas (ALCA).
Los campesinos reclaman también 1000 tractores para el sector, la libertad de un dirigente acusado de linchar a dos campesinos, un nuevo mercado para la venta legal de coca y la derogación de la ley de Seguridad Ciudadana que amplía los años de cárcel para los bloqueadores de rutas.
Con esas demandas, el viernes pasado unas 35.000 personas marcharon en La Paz, Santa Cruz de la Sierra y las principales ciudades de Bolivia. La protesta fue liderada por el principal partido opositor Movimiento Al Socialismo (MAS), del diputado nacional Evo Morales, quien amenazó con cortes de rutas y paros por tiempo indefinido.
De los cuatro caminos de ingreso a la ciudad de La Paz, tres están bloqueados por los campesinos. La única carretera que se encuentra libre es La Paz-Oruro que comunica con el resto de los ocho departamentos de Bolivia, pero Felipe Quiste ya advirtió que también se cortará esa ruta.




