Arafat ordenó a los grupos terroristas detener los ataques

En su discurso más enérgico, el líder palestino amenazó a Hamas y la Jihad Islámica
(0)
17 de diciembre de 2001  

JERUSALEN.- En lo que constituyó su más enérgico llamado para que se ponga fin a la violencia, Yasser Arafat pidió ayer detener todas las actividades armadas contra los israelíes, incluyendo los atentados suicidas. El líder palestino también exhortó a Israel a suspender su "guerra brutal", aunque llamó a Ariel Sharon a retomar el diálogo, una oferta descripta por el gobierno israelí como "decepcionante" e "insuficiente".

En un mensaje televisivo dirigido a todos los palestinos, Arafat amenazó a los terroristas con duras medidas si siguen desobedeciendo a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y violando la tregua con Israel.

"Hoy reitero (el llamado a) un cese completo e inmediato de todas las actividades militares. Renuevo el llamado a detener por completo cualquier actividad, especialmente los ataques suicidas que hemos condenado y siempre condenaremos", exhortó Arafat, cercado en Ramallah por los ataques israelíes.

Arafat, presionado por líderes internacionales, aseguró que la ANP había declarado ilegales a los "grupos que llevan a cabo actividades terroristas", una medida que se suma al cierre de 33 oficinas de Hamas y Jihad Islámica, grupos fundamentalistas que se adjudicaron los atentados suicidas de las últimas semanas en Israel, y que pusieron a israelíes y palestinos más cerca que nunca de una guerra total. En los próximos días, el gobierno palestino, según dijo Arafat, cerrará las fábricas caseras de armamento.

Una autoridad

"Castigaremos a todos los planificadores y ejecutores... y perseguiremos a los violadores", dijo con tono firme en el día que se celebra la fiesta del Aid el Fitr, que marca el fin del Ramadán, mes de ayuno musulmán.

Buscando contrarrestar el creciente poder político de Hamas y Jihad, Arafat agregó que su gobierno "solamente permitirá una autoridad en esta tierra". "En este complicado conflicto... no debemos permitir que nadie sacuda la credibilidad del liderazgo (palestino) y sus decisiones", advirtió.

En su primera aparición desde que Israel suspendió todos los contactos con la ANP, el presidente palestino también pidió que se ponga fin a todos los disparos con mortero contra objetivos israelíes. "Eso sólo da razones a Israel para atacarnos", señaló, y agregó que esas acciones responden además a los intereses de Sharon.

Arafat acusó a Israel de "lanzar una guerra brutal" contra la Autoridad Palestina y sus instituciones pero urgió a Israel a regresar a las conversaciones de paz como "única forma de resolver la crisis".

"Renuevo mi llamamiento al pueblo de Israel y a sus fuerzas e instituciones políticas y a su gobierno a reanudar de inmediato las negociaciones y trabajar de inmediato para poner fin a estas medidas peligrosas y racistas contra nuestro pueblo", afirmó.

El jueves pasado, el gobierno del premier Sharon declaró a Arafat "fuera de juego" e "irrelevante" y cortó todos sus vínculos políticos con él tras un nuevo atentado contra un ómnibus de colonos judíos perpetrado en Cisjordania y que dejó 10 muertos.

Hechos, no palabras

No estaba claro de inmediato si la declaración de Arafat forzaría a Israel a reanudar los contactos o terminaría con una campaña militar que ha incluido ataques aéreos e incursiones con tanques. Sin embargo, la respuesta del gobierno de Sharon llegó pocas horas después con tono de escepticismo.

En Jerusalén, el vocero de Sharon, Raanan Gissin, afirmó luego del discurso que las palabras de Arafat no son suficientes y que deben ser acompañadas de hechos.

"Las palabras no bastan. Hacen falta actos. Arafat debe realizar detenciones para que los terroristas dejen de cometer atentados. El tiene los nombres de los extremistas. Debería dejar de pronunciar discursos y cumplir con su obligación. Entonces, tal vez (Arafat) vuelva a ser un factor que tengamos en cuenta", añadió Gissin.

A pesar del llamado del líder palestino, la violencia continuó ayer en la región. Justo después del mensaje de Arafat, un grupo de activistas disparó con morteros contra la colonia judía de Rafah Yam, en el sur de la Franja de Gaza.

Israel, por su parte, continuó ayer por cuarto día consecutivo los bombardeos sobre instalaciones de la ANP, esta vez sobre un cuartel de policía y otros edificios de la seguridad palestina en el campo de refugiados de Jabalia, sin que se registraran heridos.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.