Asumió Colom en Guatemala
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GUATEMALA.- El nuevo presidente de Guatemala, Alvaro Colom, tomó posesión de su cargo ayer e inauguró el primer gobierno de corte socialdemócrata en los últimos 50 años del país, en medio de la esperanza de algunos y el escepticismo de otros por su plan de emergencia para los primeros 100 días de mandato.
Colom, que fue elegido para ocupar la máxima magistratura el pasado 4 de noviembre, en esta primera parte de su mandato buscará crear una impresión de seguridad en las ciudades y asistir a las comunidades rurales.
Es que entre los principales desafíos del socialdemócrata, que estará acompañado por el vicepresidente Rafael Espada, están: combatir la pobreza, que afecta al 51% de los 13 millones de guatemaltecos; la inseguridad, que cobra la vida de unas 16 personas diariamente, y la integración de los indígenas, que constituyen casi la mitad de la población guatemalteca.
El nuevo mandatario se declaró decidido a transformar Guatemala y su sistema económico. Hace pocos días sostuvo que en su administración "habrá libre mercado hasta donde sea posible y presencia del Estado hasta donde sea necesario".
La socialdemocracia que desarrollará, según había adelantado en una entrevista, será un modelo propio que en poco o en nada se parecerá a las izquierdas de Hugo Chávez, en Venezuela; Evo Morales, en Bolivia, o Daniel Ortega, en Nicaragua.
En cambio, aseguró que se identificará más con las de Michelle Bachelet, de Chile; Luis Inacio Lula da Silva, de Brasil, y José Luis Rodríguez Zapatero, de España, mandatarios a los que considera "progresistas, modernos y democráticos".
Precisamente, entre las 70 delegaciones de países que fueron a la posesión de Colom, estuvieron presentes algunos de los mandatarios, como Lula da Silva y Hugo Chávez.
Además, entre los asistentes estuvieron el presidente de Colombia, Alvaro Uribe; el de México, Felipe Calderón; el de Ecuador, Rafael Correa; la viceministra de Relaciones Exteriores de Francia, Rama Yade; el director de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), Brunson Mackinley, y el representante de España en traspasos de mando en América latina, el príncipe Felipe de Borbón.



