
Atentado de Sendero Luminoso en Lima
Cuarenta kilos se dinamita estallaron frente a un cuartel policial; se derrumbó el techo de un hospital y hubo 25 heridos
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LIMA, 15 (AP).- Una poderosa bomba que según las autoridades fue dejada en un automóvil por guerrilleros de Sendero Luminoso estalló hoy frente a un cuartel policial, y dejó ocho heridos, uno de ellos de gravedad, y cuantiosos daños materiales..
La explosión de la bomba, de unos 40 kilos de dinamita, hirió además a dos vigilantes de un mercado, a uno de ellos de gravedad, y por lo menos a otras quince mujeres y niños de un hospital materno-infantil cuyo techo se desplomó.
El ataque ocurrió antes del amanecer en el distrito de Ate-Vitarte, 15 kilómetros al este de Lima. La policía dijo que la bomba contenía unos 40 kilos de dinamita.
Las telemisoras mostraron imágenes de policías con cortaduras en el rostro y la cabeza, cuando eran llevados a las ambulancias.
Al desplomarse el techo del hospital materno-infantil resultaron heridas las mujeres que habían acudido allí para dar a luz. Ellas y sus hijos recién nacidos fueron trasladados a otro hospital.
Tambien resultaron con averías una escuela que suspendió sus labores hasta que sea reparada, y la municipalidad de Ate-Vitarte, cuyo alcalde, Enrique Pajuelo, dijo que los trámites municipales se efectuarán en una carpa que se instalará en la plaza central.
"La municipalidad está inhabitable y su reparación tardará un mes", dijo Pajuelo.
Disparos y huída
Todos los locales afectados se encuentran en las inmediaciones del cuartel policial. Tienen las puertas, ventanas, escaleras o techos averiados. La fachada del cuartel de la policía presenta daños considerables, según las imágenes mostradas por las telemisoras.
El ministro del interior, general César Saucedo, dijo a los periodistas en el lugar del atentado que en el ataque se utilizaron tres automóviles. Los guerrilleros dispararon desde un vehículo contra los centinelas del cuartel policial, mientras el coche con la bomba era estacionado. Los atacantes huyeron en un tercer automóvil.
Saucedo indicó que en el lugar del atentado se encontraron volantes en los que Sendero Luminoso se adjudica el ataque conmemorando el aniversario del comienzo de su lucha armada, ocurrido el 17 de mayo de 1980 en Chuschi, un pueblo andino de Ayacucho al sudeste de Lima.
En esa ocasión los guerrilleros quemaron material que se iba a utilizar al día siguiente en unas elecciones presidenciales.
Sendero Luminoso generalmente ejecuta sus ataques días antes o después de un feriado o aniversario importante, para eludir las medidas de seguridad.
Vuelve el terror
Este fue el primer ataque de su tipo ocurrido en Lima desde julio de 1996, cuando un carro-bomba destrozó otro cuartel policial. Hubo un muerto y nueve heridos.
Y fue el primer ataque de Sendero Luminoso desde que los guerrilleros del procastrista Movimiento Revolucionario Túpac Amaru tomaron la residencia del embajador japonés en Lima el 17 de diciembre. La ocupación duró 126 días, hasta que un comando militar recuperó la residencia por asalto y mató a los 14 rebeldes que la habían tomado.
En la operación fueron rescatados 71 rehenes. Murieron un rehén y dos de los 140 militares que participaron en el rescate.
La violencia perpetrada por el grupo maoísta Sendero Luminoso había disminuido notablemente desde que las autoridades capturaron a su fundador y líder Abimael Guzmán en 1992.
"Perú marcha hacia un Estado totalitario"
Informe: duras conclusiones de la Asociación Americana de Juristas, que envió una misión a Lima a raíz del desenlace de la crisis de los rehenes
El abogado Beinusz Szmukler acaba de volver de Lima desconcertado, con las manos vacías y la terrible sensación de que el Perú "marcha hacia un Estado totalitario".
Viajó hasta allí como parte de una misión especial de la Asociación Americana de Juristas (AAJ), una organización no gubernamental con estatuto consultivo ante las Naciones Unidas, con el fin de investigar "in loco" las denuncias que pesan sobre el cruento operativo militar del 22 de abril último, que puso a fin a la toma de la residencia japonesa por el MRTA.
Cómo fueron las verdaderas circunstancias de la muerte del único rehén -su colega y amigo- el vocal de la Corte Suprema, Carlos Giusti Acuña y dos oficiales de las fuerzas armadas, y las heridas sufridas por otros cautivos; la de los 14 miembros del MRTA, hay denuncias de ejecuciones sumarias durante el rescate; y la desaparición de los 24 mineros que trabajaron en la construcción de los túneles de acceso a la residencia nipona.
Misión en vano
El resultado fue nulo y la AAJ presentó un informe sumamente duro, en el que reclamó al gobierno peruano realizar una investigación imparcial sobre lo ocurrido.
"Es asombroso, pero no hemos podido encontrar a nadie que nos dijera que hay una investigación sobre lo que pasó.En cualquier lugar del mundo interviene un juez o un fiscal", destacó Szmukler a La Nación .
Según pudo apreciar este abogado y profesor de Derecho Internacional, argentino de origen polaco y presidente del consejo consultivo de la AAJ, pese a que desde el exterior han aumentado las denuncias sobre la sopresiva y violenta operación militar ordenada por Fujimori, en Lima nadie quiere hablar del tema. "Se ha convertido en un tabú. No hay dos versiones iguales sobre cómo fue la operación. Parece que los emerretistas no atacaron a ningún rehén, pero hubo unos 30 cautivos con lesiones de diverso grado, lo cual es muy raro", señaló.
Entre las varias dudas que siguen preocupando más a los de afuera que a los peruanos, como por ejemplo el ignoto paradero de los mineros, a Szmukler le llamó la atención que ni siquiera los hijos del fallecido vocal Giusti Acuña, a quienes visitó, supieran si hubo o no autopsia del cadáver de su padre.
Pero lo que más sorprendió a Szmukler y a su compañero de misión, el jurista brasileño José Felipe Ledur, presidente continental de la AAJ, es la situación de "anomia" que vive hoy el Perú, el progresivo avance del presidente Fujimori sobre todas las instituciones, y la situación general de los derechos humanos. Un pequeño ejemplo es la reciente tentativa de destitución contra la mayoría del Tribunal Constitucional, que resolvió que era inaplicable la ley interpretativa que permite a Fujimori volver a ser candidato en el 2000.
"Se ha institucionalizado un temor generalizado en el conjunto de la sociedad, aunque subsistan mecanismos formales de apariencia democrática", denunció además el informe de la AAJ.
El Perú "marcha hacia el fachismo", sostuvo finalmente y sin medias tintas Szmukler. ¿Qué hacer para impedirlo? Intentar movilizar a la comunidad internacional para presionar al gobierno. Una ardua tarea, pero mejor que nada.

