
Avanza EE.UU. con el escudo y crece la tensión con Rusia
Rice firmó ayer un acuerdo con Polonia
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VARSOVIA.- En un abierto desafío a Rusia y con el conflicto en Georgia como telón de fondo, Polonia y Estados Unidos sellaron ayer un acuerdo que allana el camino para la construcción del polémico escudo antimisiles en Europa del Este, que Moscú percibe como una amenaza directa a su seguridad y al que, según advirtió, responderá "no sólo con la diplomacia".
El acuerdo, firmado por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y su par polaco, Radek Sikorski, autoriza el establecimiento de 10 misiles interceptores en una base militar polaca situada a menos de 300 kilómetros de la frontera occidental rusa.
"Es un sistema defensivo que no apunta a nadie. Nos ayudará a contrarrestar las nuevas amenazas del siglo XXI", declaró la jefa de la diplomacia norteamericana.
El sistema misilístico va a estar coordinado por un potente radar que será instalado en la República Checa y que, según Estados Unidos, permitirá proteger al Viejo Continente de un eventual ataque con misiles proveniente de países como Irán o Corea del Norte.
"Nuestro país y Estados Unidos estarán más seguros", declaró el primer ministro de Polonia, Donald Tusk.
Sin embargo, para Moscú, este proyecto militar norteamericano representa una amenaza directa y "no mejorará en nada la seguridad del continente", según expresó ayer la cancillería rusa.
"No creo que se trate de una nueva Guerra Fría [...]. Es un período difícil, pero pienso que no debemos exagerar el alcance de las dificultades", declaró Rice, en momentos en que el Kremlin y la Casa Blanca están enfrentados por la reciente guerra en Georgia, primero, y, ahora, por el avance del proyecto misilístico norteamericano.
Pero la situación es interpretada de forma diferente por Moscú, según el comunicado divulgado ayer por la cancillería rusa.
"Los misiles interceptores de largo alcance que van a ser desplegados en Polonia no tienen, y no van a tener en el futuro previsible, ningún otro blanco que los misiles balísticos intercontinentales de Rusia , afirmó el texto.
"Está claro para nosotros que el sistema estadounidense de defensa antimisiles en Europa será ampliado y modernizado. En ese caso, Rusia se verá forzada a reaccionar, y no sólo por medios diplomáticos , advirtió Moscú.
Advertencia
Para Rusia, los radares en suelo checo permitirían al Pentágono controlar las bases de misiles estratégicos emplazadas en la parte europea de Rusia y de los submarinos nucleares de la flota del mar del Norte. Mientras tanto, los misiles interceptores en suelo polaco podrían abatir cohetes rusos en la denominada fase activa, que comprende los primeros segundos tras el despegue, antes de que la ojiva llegue a la altura orbital y se oriente hacia su objetivo.
No obstante, la advertencia lanzada ayer por la cancillería rusa no fue tan severa como la pronunciada la semana pasada por un general ruso, que dijo que Polonia podía convertirse en blanco de las armas nucleares de Moscú si aceptaba los interceptores estadounidenses.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, afirmó que el escudo antimisiles "no trae tranquilidad al mundo".
Este nuevo cruce entre Rusia y Estados Unidos se produce en medio de las graves tensiones diplomáticas por la ofensiva rusa en Georgia, todavía muy criticada por Occidente (ver aparte).
En respuesta al avance del escudo misilístico, Rusia rearmará su ejército en Kaliningrado, su enclave europeo entre suelo polaco y lituano, donde podría llegar a instalar armas nucleares en los próximos meses, según informó ayer la prensa polaca.
La cercanía de Kaliningrado es, precisamente, una de las causas por las que Varsovia exigía una importante ayuda militar estadounidense a cambio de convertirse en sede del escudo antimisiles, unas exigencias que alargaron las negociaciones durante 18 meses.
Agencias AP, AFP, EFE, ANSA y DPA
Las víctimas en Georgia
- TIFLIS (DPA).- La guerra que enfrentó a Georgia y Rusia dejó 1771 muertos, según las cifras oficiales dadas a conocer ayer por las partes en conflicto. La mayor cantidad de bajas, 1492, se produjo en el ataque georgiano a Osetia del Sur. El gobierno de Georgia cifró sus muertes en 215. Entre ellas hay 146 soldados o policías y 69 civiles, detalló el presidente de la Comisión de Defensa en el Parlamento georgiano, Givi Targamadze. El conflicto dejó en Georgia otros 1469 heridos. Del lado ruso, el ejército confirmó la muerte de 64 militares y más de 300 heridos.




