
Ayer y hoy
Política y jet-set: Margaret Trudeau
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1971
Tenía 22 años cuando se casó con el excéntrico primer ministro de Canadá, Pierre Trudeau, en 1971. Margaret Sinclair se convirtió así en la primera dama más joven del mundo. El le llevaba 30 años y la había conocido cuando estaba de vacaciones en Tahití y aún maduraba la idea de lanzar su candidatura por el Partido Liberal. Hablaron durante tres horas, desde las más absolutas frivolidades hasta Platón. Pierre era deportista y amante de los autos veloces, un sello que atrajo a Barbra Streisand y a la actriz Margot Kidder, pero en un principio no a Margaret, que lo encontró "demasiado grande" para su edad. Habría que esperar 18 meses para que el hielo entre ambos se derritiera al calor de una pasión incontrolable, de la cual nacieron tres hijos, Justin, Alexandre y Michel.
Fue, qué duda cabe, una primera dama atípica. Tanto por su tendencia a usar polleras demasiado cortas y sus actitudes, alejadas de toda formalidad. El era la razón, y ella el corazón. Pero la relación se deterioró y terminó en separación, en 1977, con la sombra de un fugaz romance con un senador norteamericano (se cree que fue Edward Kennedy) y de una internación en un hospital por depresión y estrés.
Después de eso, a Margaret se la vio por las noches en las discotecas de Nueva York y por las mañanas en las tapas de los diarios por sus affaires con Jack Nicholson, Ryan O´Neill y el tenista Vitas Gerulaitis. También se dijo que compartió una noche de alcohol y hachís con los Rolling Stones, que habría incluido una relación efímera con Mick Jagger. Su belleza y personalidad le sirvieron para participar en dos películas, "Reyes y hombres desaparecidos", con Patrick McGoohan, y "El ángel guardián", ambas fácilmente olvidables. Además, escribió dos libros autobiográficos, "Más allá de la razón" y "Consecuencias". El divorcio llegó en 1984, el mismo año en que Pierre dejaba el cargo de primer ministro.
2004
Margaret tiene ahora 55 años. Poco después de divorciarse de Trudeau se casó con el agente inmobiliario Fried Kemper, con quien tuvo dos hijos. Pierre, por su parte, inició una relación con una abogada, Deborah Coyne, y tuvo una hija, Sarah, ahora adolescente.
A fines de los 90, Margaret sufrió dos golpes que la devastaron anímicamente. En noviembre de 1998 murió su hijo Michel, de 23 años, mientras practicaba esquí. Una avalancha de nieve lo arrastró hasta el medio del lago Kokanee, donde se ahogó tras pedir ayuda desesperadamente y forcejear para sacarse los esquíes y la mochila que llevaba.
La tragedia afectó profundamente a Margaret y su relación con Kemper, de quien se divorció un año más tarde. Además, la impulsó a trabajar para concientizar a los esquiadores sobre el riesgo de avalanchas.
El segundo golpe lo recibió en septiembre de 2000, cuando murió Pierre Trudeau, a los 81 años. Tenía cáncer de próstata y mal de Parkinson. Ambos habían mantenido una cálida amistad, y ella estaba a su lado cuando falleció.
En los últimos años Margaret se desempeñó como presidenta honoraria de WaterCan, una ONG dedicada a brindar ayuda a habitantes de países en desarrollo en la construcción de instalaciones de agua potable y de servicios sanitarios, y que ya ha traído beneficios a más de un millón de personas en 32 países.
"Durante una serie de visitas a Uganda he visto el milagro que representa para una comunidad tener acceso al agua", señala Margaret desde el sitio de WaterCan en Internet.






