
Blair asumió como primer ministro
Nueva etapa: el jefe de gobierno británico tendrá el respaldo de una poderosa mayoría parlamentaria; John Major renunció a la presidencia del Partido Conservador.
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LONDRES, 2 (AP).- Tony Blair, el primer jefe de gobierno laborista de Gran Bretaña tras 18 años ininterrumpidos de gestión conservadora, asumió hoy sus funciones aclamado por sus partidarios y armado de una poderosa mayoría parlamentaria.
Los resultados finales de los comicios de ayer confirmaron oficialmente una estrepitosa derrota del saliente primer ministro John Major. Los laboristas obtuvieron el 45 por ciento de los votos y les corresponden 419 asientos en el Parlamento. Los conservadores, con el 31 por ciento, ocuparán 165 escaños y el Partido Liberal Demócrata, con el 17 por ciento, los restantes 46.
John Major acudió al palacio de Buckingham para presentar, como estipula la tradición, la renuncia a la reina y adelantó que también abandonará la jefatura del Partido Conservador, que sufrió su peor derrota desde 1832.
El flamante primer ministro, Tony Blair, aseguró a los periodistas reunidos frente a 10 Downing Street, donde desde hoy reside el jefe de gobierno, que durante su gestión aplicará "medidas pragmáticas en la búsqueda de causas nobles" y prometió seguir el programa de impuestos y gastos restringidos con el que reconquistó al electorado.
Acompañado por su esposa y sus hijos, Blair se comprometió también a modernizar el sistema británico de beneficios sociales, a mejorar el sistema educativo y a sanear la política.
Apenas asumió, Blair nombró a los primeros siete ministros de su gabinete. Entre ellos, el titular de Relaciones Exteriores, Robin Cook, cuyo más inmediato desafío será negociar el nuevo tratado de la Unión Europea en junio próximo.
Blair aleja el fantasma del viejo laborismo
Insistió en que no habrá un retorno al pasado dirigista; Major renunció a la jefatura del Partido Conservador
LONDRES, 2.- Con la esperanza escrita en los rostros, cientos de personas se agolparon frente a la puerta de Downing Street 10 para dar la bienvenida a Tony Blair, el primer jefe de gobierno laborista tras 18 años de ininterrumpido regimen conservador.
Frente a esa espontánea y jubilosa multitud, acompañado por su mujer Cherie y sus tres hijos Euan, Nicky y Kathryn, el flamante primer ministro prometió "aplicar medidas pragmáticas en la búsqueda de causas nobles" y gobernar "en el interés de toda nuestra gente, de la nación entera".
"Yo sé bien por lo que este país acaba de votar - señaló- y es por un mandato del Nuevo Laborismo. Y éste no es un mandato para la aplicación de un dogma o de una doctrina o para el retorno al pasado. Es uno para hacer cosas que este país necesita desesperadamente -subrayó-. Y es por eso que digo que ha llegado el momento de dejar de hablar y empezar a hacer".
Blair evitó, en todo momento, caer en un discurso triunfalista y no olvidó dar tributo a su predecesor por "la dignidad y el coraje de los últimos días y por la forma en que abandonó su cargo" .
Menos de dos horas antes, John Major había estado parado en el mismo umbral dirigiéndose a la prensa para anunciar su decisión de renunciar al liderazgo del partido tras haber sufrido la peor derrota tory desde 1832, cuando el Duque de Wellington era el primer ministro.
Un desastre electoral que los dejó con 165 asientos en la Cámara de los Comunes (el número más reducido desde 1906) frente a una aplastante mayoría laborista de 419 que superó incluso a la avalancha de votos que en 1945 aplastó a Winston Churchill y dio el nacimiento a la era dorada del laborismo de posguerra. Ni el mismo Blair creyó posible semejante victoria. Su jefe de prensa Alistair Campbell confesaba hoy que hasta último momento el líder laborista había apostado a un "máximo de entre 30 y 40 asientos" .
Los partidos tradicionalmente menores tuvieron también razones para festejo. Los liberal demócratas registraron su mejor resultado desde la época de Lloyd George saltando de 26 a 46 asientos y los nacionalistas escoceses (SNP) duplicaron su presencia en Westminster con un total de 6 parlamentarios.
Es justamente en el reino de Escocia y en el principado de Gales donde los tories recibieron el golpe más duro al ser totalmente eliminados. Y en Inglaterra sufrieron también en importantes ciudades como Birmingham y Portsmouth.
El conservadurismo se ha convertido así en un partido no sólo exclusivamente inglés sino también en uno que es predominantemente rural, suburbano y claramente minoritario.
En estas circunstancias, Major decidió seguir los consejos de su esposa Norma y tirar por la borda los reclamos de sus colegas que esperaban verlo al frente de un sereno período de transición hasta mediados de octubre, cuando se realizará el congreso anual partidario.
"Cuando el telón cae - señaló antes de partir hacia Buckingham Palace para entregar su dimisión como jefe de gobierno a la reina- es el momento de salir del escenario" .
Un nuevo líder tory debería ser nombrado ahora entre mediados de junio y principios de julio por más que el proceso ha sido seriamente complicado por los alcances mismos de la derrota. Más de la mitad de quienes integraron el último gabinete han perdido sus asientos, incluido el titular del Foreign Office, Malcolm Rifkind, y el ministro de Defensa, Michael Portillo, lo que elimina a muchos de los favoritos en la carrera. Y similar destino han sufrido varios miembros del "comité 22" que rige los destinos del partido, incluido su euroescéptico presidente Marcus Fox.
En cambio, el saliente ministro de Economía, Kenneth Clarke, ha logrado con sus ideas proeuropeas mantener su escaño y fue así que se dio el lujo de ser el primero en anunciar su intención de presentarse como candidato para el cargo de Major. A él se le sumó horas más tarde, la figura que se encuentra en sus antípodas ideológicas, John Redwood, el hombre que inició la revuelta antieuropea contra Major en 1995.
En las casas de juego, sin embargo, se hicieron oídos sordos a estas declamaciones de ambición. La mayoría de las apuestas fueron hacia dos personalidades que han permanecido en elocuente silencio: el veterano viceprimer ministro saliente Michael Heseltine, de 64 años, y el joven ex secretario de Estado para Gales William Hague.
En tanto, el corresponsal de guerra de la BBC Martin Bell contemplaba hoy su futuro como parlamentario independiente al vencer por más de 15.000 votos al ex ministro Neil Hamilton, que a pesar de ser acusado de recibir coimas por parte de un poderoso lobby se negó a retirarse de la contienda. Una situación que motivó a todos los partidos de la oposición a claudicar sus candidaturas a favor del periodista como único candidato "anti-corrupción" .
Caras nuevas; conflicto viejo
La primera medida de gobierno del primer ministro Blair fue, como lo adelantara La Nación, el nombramiento de un tercio de su primer gabinete ministerial. Y en el anuncio no hubo sorpresas.
El ex sindicalista John Prescott fue designado viceprimer ministro; el académico Gordon Brown ministro de Economía; el abogado escocés Robin Cook, titular del Foreign Office; el profesor no vidente David Blunkett, ministro de Educación y la maestra y ex líder del partido Margaret Beckett, secretaria de Industria y Comercio.
Los jefe de prensa Alistair Campbell y de staff Jonathan Powell fueron confirmados respectivamente como vocero oficial y secretario privado del primer ministro.
Récord de parlamentarias
Por primera vez desde que sus poderes fueron establecidos en el siglo XVII, Westminster podrá llamarse a sí mismo la "Madre de los Parlamentos" sin pecar de excesiva verba poética.
La avalancha del Nuevo Laborismo ha traído consigo a un número sin precedentes de parlamentarias, para ser más precisos 118, de las cuales 92 son del oficialismo y apenas 12 tories, y que en total ocuparán el doble de los escaños existentes hasta entonces en manos femeninas.
"Estoy encantada de saber que trabajaré en un ambiente mucho más mixto", señaló la más joven de las parlamentarias Claire Ward, de 24 años. Se estima también que un 30% de los miembros del Parlamento que comenzará a sesionar el miércoles próximo tienen una edad promedio de 29 años.
Hace dos semanas, la parlamentaria y ganadora de dos Oscars Glenda Jackson había comentado a La Nación su desagrado por tener que operar en los últimos cinco años en una atmósfera de "club masculino" .
"Es sin duda escandaloso y desafortunado que el número de parlamentarias mujeres en lo que irónicamente se llama "la Madre de los Parlamentos" no pase del 10 por ciento - sostuvo-. Nada me pondrá más felíz que contar con más colegas mujeres".
Paradójicamente, la Casa de los Comunes fue una de las primeras en aceptar eel ingreso de mujeres con la parlamentaria Nancy Astor en 1919. Desde entonces hasta ahora, el avance femenino ha sido tan lento que esta "lluvia de mujeres" promete provocar al menos un serio inconveniente logístico: el monumental edificio neogótico del Parlamento británico, construido en el siglo pasado, cuenta sólo con cuatro toilettes para damas.
Thatcher, en actitud vigilante
Mensaje: la ex primer ministra conservadora felicitó a los laboristas, pero les advirtió que no permitirá que dilapiden su legado.
LONDRES, 2 (Reuter).- La ex primer ministra británica Margaret Thatcher felicitó al líder laborista Tony Blair por su victoria en las elecciones del jueves, pero advirtió que lo estará vigilando para asegurarse de que no destruya el legado de 18 años de poder conservador.
En declaraciones a la prensa a la salida de su residencia en Londres, Thatcher dijo que durante la campaña electoral Blair detalló muchas de las interioridades de su política, pero al mismo tiempo apoyó muchos de los principios que guiaron en las dos últimas décadas su gobierno y el del saliente primer ministro John Major.
"Hizo una campaña muy hábil. Creo que no sabemos mucho sobre su política. El fue muy cuidadoso al enmascarar los detalles con palabras y frases suaves", dijo Thatcher.
A una pregunta sobre si su legado estará seguro en las manos de un Partido Laborista de nuevo rostro, enfatizó: "Diré algo si no lo hace", y recordó que es inusual que un gobierno con una economía fuerte vaya a elecciones y pierda.
"Es un factor extraño. Creo que nunca sucedió esto. Un gobierno que hizo tanto por su país, lo reconstruímos después del desastre laborista, y después somos derrotado".
"Los tiempos cambian y hay que aceptar este resultado. Así que empezaremos a reconstruir el partido de cara al futuro", agregó.
Thatcher, quien renunció al liderazgo del partido en noviembre de 1990 después de tres victorias electorales consecutivas, rehusó contestar cualquier pregunta sobre el futuro líder de los conservadores británicos.
"No tengo nada que decidir sobre eso. Ya pasé por ello una vez, no me gustaría tener que volver a vivirlo", dijo. Apoyando implícitamente la decisión de Major de renunciar a la dirección del partido, Thatcher agregó: "Por eso me fui a la Cámara (Alta) de los Lores, para jamás ser un rival".
Cuando le preguntaron si no sentía pena por Major o por Michael Portillo, ex ministro de Defensa y un viejo protegido, Thatcher contestó: "Lamento por los que perdieron. Es una experiencia que jamás he tenido".
Los diarios elogian, pero con cautela
LONDRES, 2 (Reuter).- La prensa británica elogió hoy la asombrosa victoria electoral del líder laborista Tony Blair, pero advirtió que aún tiene que probar sus dotes como primer ministro.
El periódico Financial Times destacó que el nuevo primer ministro "ha tenido la oportunidad de convertirse en el uno de los más poderosos de este siglo.
"Si Blair lo aprovecha con sensatez y disposición, tiene todas las probabilidades de aspirar a un segundo término. Le sobra el tiempo y ahora tiene que demostrarnos que sabe usarlo también", agregó el diario.
El Times reconoció además que el país apoyó totalmente a Blair.
El mensaje del pueblo
"El pueblo ha hablado y su mensaje resuena. La victoria abrumadora de los laboristas demuestra más que desilusiones con un gobierno conservador agotado e incompetente", añadió el Times.
Por su parte, el Daily Telegraph señaló que "por primera vez en un cuarto de siglo, el público sintió la suficiente confianza en Blair para confiar de nuevo en los laboristas".
"Si Blair puede justificar esa confianza, hará una gran contribución a la vida política de este país. Ahora que ha ganado, le deseamos éxito", comentó el Telegraph.
The Guardian dio también la bienvenida a una nueva era en la política británica.
"Inglaterra se levantó de nuevo ayer; y sin cambios en el corazón de Inglaterra nunca podría haber cambios de gobierno", dijo The Guardian.
Hay optimismo para construir la nueva Europa
PARIS, 2 (AFP).- Francia expresó hoy su confianza hoy en un "nuevo clima" en Londres para hacer progresar la construcción europea, tras la victoria de Tony Blair.
Al felicitar al líder laborista por su "brillante éxito electoral", el presidente francés Jacques Chirac subrayó las "relaciones personales amistosas" que le vinculan a Blair. El jefe del Estado francés se declaró "convencido" de que esas relaciones serán útiles para "desarrollar aún más la cooperación franco-británica" y "abordar en estrecha concertación" los próximos plazos europeos.
Blair y Chirac se entrevistaron en noviembre pasado en París y en mayo de 1996 en Londres.
Más allá de la victoria laborista, el resultado de las elecciones en Gran Bretaña "señala un retroceso del euroescepticismo británico", según Hervé de Charette, ministro francés de Relaciones Exteriores.
Ofrecimiento alemán
MADRID, 2 (EFE).- Por su parte, el canciller federal alemán, Helmut Kohl, ofreció al líder laborista británico su cooperación, y subrayó que pondrá todo de su parte para que Gran Bretaña "se mantenga dentro de Europa".
Añadió que posiblemente ambos se reunirán dentro de dos semanas.
El primer ministro belga, Jean Luc Dehaene, pidió que colabore "en esta fase crucial de desafíos comunitarios" para asegurar el éxito de la Conferencia Intergubernamental, "que debe permitir la revisión del Tratado de Maastricht con vistas a futuras ampliaciones de la UE y reforzar la colaboración euroatlántica, en el seno de la NATO".
El presidente de la Comisión Europea, Jacques Santer, afirmó en su telegrama que la UE "necesita un fuerte compromiso británico" que combine pragmatismo y eficacia, y señaló que la UE se encuentra en una "etapa crucial" con muchos cambios por delante.
Moscú espera continuar con el gobierno laborista las buenas relaciones que mantuvo con el del conservador John Major, dijo una fuente de la Cancillería rusa que prefirió el anonimato.
El Reino Unido "tiene una excelente oportunidad para jugar plenamente su papel en Europa, integrándose en el Euro y aceptando la carta social", dijo hoy el líder socialista español Felipe González, al referirse al triunfo laborista en las elecciones británicas.
El secretario general del Partido Socialista español (PSOE) señaló, en un comunicado, que "se acabó el conservadurismo y empieza una nueva etapa en el Reino Unido" una vez que ha quedado derrotado el Partido Conservador.
De la Casa Blanca
WASHINGTON, 2 (AFP).- El presidente norteamericano Bill Clinton felicitó por teléfono al jefe del Partido Laborista británico, Tony Blair, por su victoria en las elecciones legislativas celebradas la víspera, anunció la Casa Blanca.
El vocero de Clinton, Michael McCurry estimó que el regreso al poder de los laboristas -desde 1979- no cambiará las relaciones bilaterales.
"Preveo la continuidad en las relaciones" entre Estados Unidos y Gran Bretaña, dijo el vocero.
"El presidente Clinton se congratula de trabajar con el primer ministro Tony Blair" añadiendo que "compartimos los mismos objetivos. Así era antes y seguirá siendo", dijo McCurry.
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