Blair intenta alejarse de la controversia por la muerte de Kelly
Dijo que no autorizó revelar su nombre Las críticas recaen sobre su ministro de Defensa, Geoff Hoon La prensa indica que fue él quien ordenó difundir el nombre del experto a los medios La BBC avala su informe
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LONDRES.- Envuelto en la peor crisis de su gobierno, el primer ministro británico, Tony Blair, negó haber autorizado que se revele a la prensa el nombre del experto en defensa David Kelly -muerto la semana pasada en un aparente suicidio- como "fuente principal" de la BBC en una información sobre las supuestas exageraciones en el dossier oficial para justificar la invasión a Irak.
"Enfáticamente les digo que no autoricé la filtración del nombre de David Kelly", dijo a la prensa Blair, de gira en China.
Con esta negativa, el premier busca desmarcarse de la fuerte polémica que afecta a su gabinete y a la cadena BBC, y en la que está en el blanco su ministro de Defensa, Geoff Hoon, a quien la prensa británica acusa de haber autorizado la estrategia que condujo a la identificación de Kelly. Se estima que el científico se quitó la vida al no soportar la exposición pública.
David Kelly, de 59 años, casado y padre de tres hijas, apareció el viernes muerto cerca de su casa en Abingdon, al oeste de Inglaterra, con las venas de la muñeca izquierda cortadas.
Especialista en armamento iraquí, el científico había sido forzado a aparecer en el centro de la cobertura de los medios tras decir a sus jefes del Ministerio de Defensa británico que él podía haber sido la fuente de un informe del periodista de la BBC Andrew Gilligan, según el cual el gobierno habría exagerado la amenaza del arsenal iraquí para justificar la guerra.
Según el diario británico Financial Times, Hoon dio su aval "en forma personal" para que el nombre de Kelly fuese divulgado a la prensa.
A principios de mes, dice el diario, el ministerio prometió confirmar la identidad de la fuente a los periodistas que arriesgaran nombres, sabiendo que la prensa aceptaría el desafío de descubrir al informante de la BBC. Al término de esta verdadera cacería humana, tres diarios -The Times, The Guardian y The Financial Times- publicaron el nombre de Kelly.
Si la investigación judicial a cargo de lord Brian Hutton demuestra que el ministro de Defensa autorizó en forma personal esta estrategia, pese a la promesa de reserva de identidad efectuada al científico, Hoon podría ser forzado a renunciar, dijo The Financial Times.
Cae la popularidad
Anteayer, el vocero de Blair dijo que la oficina del primer ministro había sido consultada acerca del proceso que condujo a Kelly al centro del escándalo que lo llevó aparentemente a suicidarse. "Fuimos consultados, pero el Ministerio de Defensa era el departamento a cargo y continúa estando a cargo", dijo el vocero.
Los diarios británicos interpretaron esto como un intento del equipo de Blair de dejar la responsabilidad en manos del ministro de Defensa, Hoon, que por medio de un vocero expresó ayer su disposición a testificar en público ante el juez que investiga la muerte de Kelly.
A su vez, la BBC, que el domingo reconoció que el experto muerto era su fuente principal, respaldó ayer la veracidad de la información que detonó la controversia.
Aunque la prensa ha publicado que la dirección de la cadena había empezado a evidenciar divisiones, su consejo editorial reiteró en un comunicado su respaldo a la información difundida, que aún considera de "interés público".
A pesar de la caída de su popularidad, Blair dijo ayer que no se arrepentía por haberse unido a Washington para derrocar a Saddam Hussein y explicó en China que "eso era lo que había que hacer, era lo correcto". Sin embargo, el fracaso en la búsqueda de armas de exterminio en Irak ha empezado a minar su gestión.
Un sondeo de la empresa ICM publicado en The Guardian mostró que la confianza del electorado en Blair cayó 12 puntos en el último mes, para quedar en 39%.
Un segundo sondeo de la empresa MORI, publicado en el diario The Sun, mostró que 25% de los votantes que sufragaron por él en la elección de 2001 cambiaron su elección y votarán por otro partido.
La encuesta de ICM mostró que los votantes dudan ahora de la confiabilidad de Blair y de su capacidad como dirigente.


