
Brasil: Cardoso recupera imagen y poder político
Por Luis Esnal Corresponsal en Brasil
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Brasilia.- El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, comenzó a recuperar el poder que la crisis económica y la devaluación le habían arrebatado de las manos.
Hasta hace algunos meses Cardoso estaba virtualmente acorralado. Las encuestas lo señalaban como el presidente más impopular de la última década en Brasil y sus aliados en el Congreso le daban la espalda, le boicoteaban los proyectos y comenzaban a hacer campaña por un sucesor, tres años antes de las elecciones.
En septiembre pasado, el 65% de los brasileños consideraba el gobierno de Cardoso "pésimo/malo". Ese índice, según el Instituto Vox Pópuli, cayó este mes al 43%, mientras que los que consideraban su gobierno "excelente/bueno" pasaron del 8 al 16 por ciento.
Las razones
Para Marcos Coimbra, director del Instituto Vox Pópuli, a los hechos circunstanciales -todos los años, en diciembre y enero, meses en que se cobra el aguinaldo, la popularidad del gobierno mejora- se suman otros específicos que colaboraron en la recuperación de la imagen presidencial.
"La crisis de la devaluación va quedando atrás, mientras el desempleo, que siempre aumentaba en enero, se redujo -explicó-. Y además se percibe en el ambiente una mejora en la economía."
"Yo no soy candidato a nada", decía en pleno pico de impopularidad el presidente, queriendo mostrar despreocupación. "La gente percibe la crisis con un desfase. Cuando salían los capitales, a fines de 1998, mi popularidad estaba alta, a pesar de ser el momento más grave. Después de la devaluación, cuando las cosas ya habían mejorado, la popularidad comenzó a caer", analizó Cardoso recientemente.
Ficticia o no, la impopularidad le quitaba poder político. El Partido del Frente Liberal (PFL, derecha), tradicional aliado oficialista, llegó a anunciar un candidato a la presidencia y comenzó a mostrar oposición en la discusión de leyes en las que antes concordaban.
Eso no fue apenas un detalle: el PFL tenía 105 diputados y el Partido Social Demócrata, de Cardoso, 101.
"Chivo en el living"
Pero la economía comenzó a mejorar y el escenario cambió. La contención de la inflación agradó a la clase media. La recuperación de las ventas y de las exportaciones satisfizo a los empresarios, que además vieron cómo la tasa de interés de referencia del Banco Central pasaba de 50% a 19% al año. Según comentó Coimbra a La Nación , el gobierno fue exitoso en la estrategia del "chivo en el living".
Esta estrategia, según el anecdotario político de Brasilia, consiste en colocar un "chivo" en el living, y cuando todo el mundo está molesto con la incomodidad, sacarlo. "Con la devaluación, se esperaba que hubiera un rebrote de la inflación. Incluso comenzó a haberla, pero luego se contuvo, y el gobierno quedó como el héroe de la historia, el que logró contener la inflación."
Al mismo tiempo, el lanzamiento de programas asistencialistas y populistas de ayuda a los pobres, así como el estímulo al crédito para las pequeñas y medianas empresas colaboraron para mejorar la imagen del jefe de Estado.
Inmediatamente, su poder político comenzó a recuperarse, ayudado por la hábil operación de algunos funcionarios de la presidencia. Con el visto bueno de Cardoso, funcionarios de confianza marginaron al todopoderoso PFL y atrajeron para sí al Partido del Trabajo del Brasil (PTB), una fuerza de centro de poco más de 20 diputados dispuesta a dar apoyo incondicional a cambio de un ministerio. Así, el Partido Social Demócrata se convirtió en el mayor partido de la Cámara, con 127 legisladores.
"El presidente está contento"
"El presidente está contento. Sabe que pasó la prueba", comentó a La Nación el líder de los socialdemócratas en la Cámara de Diputados, Arthur Virgilio. "Ahora, cada encuesta que llega es mejor que la anterior."
Según el diputado, después de un 1999 "en que hubo que concentrar las energías en estar a la defensiva para superar la crisis", en el año 2000 el panorama es otro. Con el poder político recuperado, el gobierno se apresta a llevar a práctica estos planes:
- Iniciar el plan plurianual , un programa en el que se invertirán 600.000 millones de dólares en infraestructura (construcción de rutas, hospitales, sistemas de saneamiento, etcétera) en 4 años.
- Generar 8 millones de empleos.
- Concluir las reformas de responsabilidad fiscal, tributaria, política y del sistema jubilatorio.
La recuperación del gobierno no implica mejoras en asuntos como la violencia que azota Brasil, que no repercute en la imagen presidencial.
"Desde el comienzo, al ser elegido como autor del plan Real, Cardoso se colocó en una situación en que lo que se mide es su desempeño en la economía -concluyó Virgilio-. Otros aspectos, como los logros en la educación o el agravamiento de la violencia, no repercuten ni positiva ni negativamente en su imagen."
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