
Cae Aznar en las encuestas por su fuerte respaldo a Bush
Por primera vez en seis años el socialismo está al frente; otra marcha en Madrid
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MADRID.- El presidente José María Aznar no es hombre de virar fácilmente. Ayer por segunda vez una marea humana recorrió Madrid para repudiar su gobierno y su alineamiento con el belicismo de George Bush, mientras que una encuesta lapidaria mostró que su popularidad cayó por debajo de la del socialismo. Pero él no estaba allí para verlo: a esa misma hora amanecía entre los cactos de Texas, como invitado de honor en el rancho del presidente de Estados Unidos.
Madrid vibró al ritmo de las gaitas que acompañaron la manifestación. La policía calculó mucho menos gente de la que hubo y contó cien mil personas. Los organizadores llevaron la cifra a un millón y medio: tampoco tanto. Lo cierto es que, pese a la lluvia y el frío, el centro de la ciudad colapsó, como lo hizo hace siete días. Con la rabia del ignorado.
La convocatoria explícita fue el grito indignado de "Nunca Mais", con el que se repudia la actuación oficial en el drama ecológico de Galicia, a tres meses del derrame que golpeó sus costas. Rápidamente, derivó en un rechazo más amplio, con blanco en el firme apoyo de Aznar a la escalada belicista de Bush. Nada bonito se dijo del castellano y de sus hombres, pero él no estaba para escucharlo.
Aznar se puso junto a Bush en la primera hora y ayer el madrileño El Mundo reveló en tapa cuánto le cuesta esa estrategia: si hubiera elecciones presidenciales hoy en España, las perdería ante la oposición socialista, según mostró una encuesta realizada para el diario. Aznar lleva más de seis años en el gobierno y por primera vez sabe lo que es caer por debajo de la oposición.
"Todo esto está influenciado por el clima emocional antibelicista que ha prendido en la sociedad española", abunda el diario. Y, ante la hipótesis de que el ataque a Irak se concrete, añade que "en caso de que la guerra fuera larga y con complicaciones, el precio político para él (Aznar) y su partido sería enorme".
La encuesta muestra que hoy el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se lleva el 40,2% del electorado, mientras que el Partido Popular (PP) en el gobierno se queda con el 38,5 por ciento.
Lo llamativo es la referencia: hace sólo cinco semanas, el PP estaba tres puntos por arriba de sus opositores. Fueron, también, las cinco semanas en las que con más evidencia se separaron las posiciones en Europa y Aznar quedó alineado con Bush.
Un respaldo desparejo
Para colmo, en su partido mucho no ayudan. En la semana que pasó y con la manifestación de "Nunca Mais" calentando motores hacia el corazón político de Madrid, al presidente regional de Galicia y padrino de Aznar, Manuel Fraga Iribarne, se le dio por amenazar a una manifestante que lo increpó. "Te salvas porque eres mujer, que si no te daba dos...", dijo el veterano dirigente, que atinó a callar antes de completar la idea.
Pero el tema es Aznar y su arriesgado alineamiento. Una decisión personal que sus ministros respaldan con fervor desparejo y que en las bases del partido muchos decidieron no acompañar.
En otros ámbitos corren conjeturas sobre qué más hay detrás de la alianza y todo queda en especulaciones, alimentadas por el hermano del presidente, Jeb Bush, que la semana pasada dijo en Madrid que la recompensa para España será "impresionante". No dijo nada más. Y menos mal... porque ya la había confundido con una "república".
Anoche se supo en Madrid que, tras el maquillaje suavizador de esta semana, Aznar retomó su discurso duro contra Irak. Y eso significa perseverar en su alineamiento, digan lo que digan manifestaciones y encuestas.
Un editorial de El Mundo fue ayer aún más duro. "España tendrá que pagar una factura por ese nítido alineamiento, ya que Aznar se desmarcó de nuestros principales socios europeos, del mundo árabe, con el que tradicionalmente había tenido magnífica relación, y de las naciones de América latina, recelosas de los planes de Bush." Es la apuesta del presidente.


