
Cameron es el nuevo premier británico
Después de 13 años de dominio laborista, el líder conservador encabezará una coalición de gobierno con los liberales demócratas
1 minuto de lectura'
LONDRES (Para LA NACION).- Luego de cuatro días de incertidumbre, en medio de vítores y abucheos, el líder conservador, David Cameron, hizo finalmente el viaje a Buckingham Palace que lo convirtió, a los 43 años, en el primer ministro británico más joven desde 1812.
Cameron llega al poder en medio de una seria crisis económica y tras haber obtenido en las elecciones del último jueves la mayoría de los escaños, pero no los suficientes para formar su propia administración.
Lo hará encabezando un "gobierno de coalición completo y total" con los liberales demócratas, el primero desde 1945. Los representantes del premier llegaron anoche a un minucioso acuerdo con sus nuevos socios políticos, el cual fue ratificado por las cúpulas de ambos partidos.
Sobre su base, el líder de la tercera fuerza política del país, Nick Clegg, es ahora viceprimer ministro. Es probable que también se haga cargo del Ministerio del Interior, la cartera encargada de la reforma electoral que los liberales demócratas demandan para romper el bipartidismo que ha dominado el sistema político británico desde hace casi un siglo.
Esta es la primera vez en 75 años que los liberales demócratas ganan un espacio tan privilegiado en la gran mesa de decisiones. Su nombramiento, sin embargo, causó anoche disgusto entre varios de sus correligionarios, que temen el impacto que el "matrimonio carnal" con los tories puede tener sobre la independencia ideológica de un partido más inclinado a la izquierda que a la derecha.
George Osborne será nombrado ministro de Economía y el veterano dirigente liberal demócrata Vince Cable será su "número dos": secretario jefe del Tesoro. Otras 18 figuras del partido ocuparán funciones menores.
El euroescéptico y ex líder conservador William Hague, en tanto, fue confirmado al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Hague ha mantenido hasta ahora una posición dura en lo que respecta del diferendo de las Malvinas, favoreciendo un incremento de la defensa de las islas como medio disuasivo.
Al llegar a Downing Street, acompañado de su esposa, Samantha, embarazada de cuatro meses, Cameron rindió homenaje a su predecesor, Gordon Brown, por su extensa trayectoria en el servicio público. "Tras más de una década de gobiernos laboristas este país es más abierto puertas adentro y más solidario con el resto del mundo", reconoció.
Pero los elogios fueron de corta duración. "Enfrentamos problemas urgentes y profundos. Un gran déficit, graves problemas sociales, un sistema político que necesita una reforma, y es por eso estoy dispuesto a formar una coalición completa y total con los liberales demócratas", explicó.
El déficit presupuestario británico, estimado para este año en un 12% del PBI, es más grande que el de Grecia (9,3%) y casi el doble del promedio de la Unión Europea (6,6%).
"Este va a ser un trabajo duro y difícil -advirtió-. Un gobierno de coalición nos presentará todo tipo de desafíos. Pero juntos creo que podemos proporcionar el gobierno fuerte y estable que este país necesita."
Cameron dijo que quiere ponerle fin a la cultura del "tengo derecho" para imponer una de "tengo responsabilidades", al tiempo que promoverá "una economía que premie al que trabaje, donde los que pueden, deben, y donde los que no, siempre recibirán ayuda".
El nombramiento de Cameron fue precedido minutos antes por la emotiva confirmación de la renuncia anunciada anteayer por Brown, tanto en su condición de premier como de líder del Partido Laborista. Harriet Harman, la secretaria general del partido, tomará el timón hasta que una interna partidaria defina al sucesor, probablemente poco antes de septiembre próximo.
Tras concluir su discurso de despedida con un simple "gracias y adiós", Brown partió de Downing Street caminando, acompañado por su esposa, Sarah, y por sus dos hijos, Fraser y John, en su primera aparición en público.
Una hora más tarde, vitoreado por activistas en la sede partidaria, el hombre que, junto con Tony Blair, fundó el Nuevo Laborismo asumió la responsabilidad de la derrota electoral. "La falla fue mía, sólo mía, y no la compartiré con nadie", indicó.
La renuncia de Brown puso fin a una jornada que había empezado para los laboristas con la esperanza de formar con los liberales demócratas una alianza "progresista" capaz de frenar la formación de un gobierno tory . Pero las conversaciones fracasaron tan pronto el ex ministro de Educación laborista David Blunkett advirtió que una "coalición de los perdedores" dejaría al laborismo al frente de un gobierno "sin legitimidad".
El partido de Clegg puso fin de inmediato al diálogo y proclamó que era "claro que los laboristas nunca tomaron en serio la posibilidad de formar un gobierno progresista y reformista". Tras ocho horas de "tire y afloje", la nueva sociedad política británica acordó con los conservadores un amplio programa de reformas en las áreas política, impositiva y de educación, que deberán ser anunciadas hoy.
13 AÑOS EN EL PODER
3 DE MAYO DE 1997
La asunción de Blair
Tras 18 años de gestión conservadora, Tony Blair asume como primer ministro. En 2001 revalida el cargo en elecciones generales.
18 DE MARZO DE 2003
El apoyo a la guerra
Blair logra el respaldo del Parlamento para el envío de tropas británicas a la guerra en Irak.
5 DE MAYO DE 2005
Histórica victoria
Blair es el primer laborista en ser reelegido para un tercer mandato.
28 DE JUNIO DE 2007
La llegada de Brown
Gordon Brown asume como premier.
11 DE MAYO DE 2010
El fin del laborismo
Golpeado por la crisis y derrotado en las urnas, Brown renuncia. Lo sucede David Cameron.






