
Cameron propone medir la felicidad de los británicos
El gobierno evaluará oficialmente el bienestar de la gente más alla de los índices tradicionales
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LONDRES.- ¿Le encuentra sentido a su vida? ¿Es usted feliz? ¿Se considera una persona satisfecha? El gobierno británico quiere saberlo.
La Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) de Gran Bretaña, encargada de dar a conocer las cifras de la inflación, el desempleo y la criminalidad, comenzará pronto a medir algo muy diferente: la felicidad.
Así lo reveló ayer el diario The Guardian , según el cual Downing Street pedirá a finales de mes a la ONS que introduzca nuevas preguntas en su habitual sondeo de hogares para conocer el grado de felicidad de sus ocupantes.
De ser adoptada, esta iniciativa pionera, considerada también por otros países, como Francia y Canadá, empezaría a arrojar sus primeros resultados en abril y tendría una periodicidad trimestral.
"El objetivo es producir datos frescos sobre el bienestar psicológico y físico de los británicos. Preguntaremos, por ejemplo, cuán feliz se siente la gente en el país y otros aspectos de la vida cotidiana", explicó una fuente del gobierno.
La nueva información que se recoja en el sondeo también incluirá, por ejemplo, las tasas de reciclaje, "como una medida subjetiva sobre la psicología y las actitudes de los ciudadanos", agregó la fuente.
"El efecto que se busca es que la próxima vez que realicemos una revisión integral del gasto no sólo supongamos cuál será el efecto de las políticas en el bienestar de la gente, sino que lo sepamos", indicó.
"Hay una creciente aceptación internacional de que para medir el bienestar y el progreso nacional existe la necesidad de desarrollar una visión más amplia, y no centrarse solamente en el PBI", dijo, por su parte, la jefa de la ONS, Jil Matheson, que será la encargada de crear las nuevas preguntas.
"Hay una necesidad de utilizar medidas económicas más amplias, indicadores de calidad de vida y el impacto que tiene el progreso sobre el ambiente para evaluar el bienestar nacional", sostuvo.
La iniciativa coincide con el movimiento llamado "ciencia de la felicidad'', que se ha difundido en varios países, en el que académicos y funcionarios analizan por qué el aumento de los estándares de vida de la población no se ve reflejado en un incremento de la satisfacción personal.
"Más que dinero"
El plan de medir la felicidad de los británicos fue ideado por el actual primer ministro, David Cameron, que cuando estaba en la oposición se mostró partidario de calibrar la satisfacción y el bienestar general junto a las cifras macroeconómicas. "Ha llegado la hora de que admitamos que hay más cosas en la vida que el dinero. Ha llegado la hora de que nos centremos no sólo en el PBI, sino en la felicidad general", había manifestado Cameron poco después de convertirse en líder del Partido Conservador.
Con un creciente costo de vida y los anuncios de fuertes recortes del gasto público, el timing del nuevo indicador de felicidad de Gran Bretaña ha puesto nerviosos a algunos miembros del gobierno. Según algunas encuestas previas, sin embargo, podrían tener poco que temer, ya que la mayoría de ellas sugieren que hay poca correlación entre la riqueza nacional y la satisfacción personal de la gente.
El plan de Cameron, además, no es del todo nuevo. En febrero del año pasado, el presidente Nicolas Sarkozy pidió al premio Nobel Joseph Stiglitz que busque nuevas formas de medir el progreso económico, teniendo en cuenta el bienestar social.


