
Caroline Kennedy, resistida por el Papa
Su designación como embajadora ante la Santa Sede por parte de Obama habría sido rechazada
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ROMA.- El presidente norteamericano, Barack Obama, estaría teniendo grandes dolores de cabeza para nombrar a su nuevo embajador ante la Santa Sede.
Según Andrea Tornielli, experto del diario Il Giornale, el Vaticano, presionado por la Iglesia estadounidense y altos prelados norteamericanos de la Curia, vetó recientemente a por lo menos tres candidatos al cargo, presentados informalmente por Washington.
Entre ellos figura un nombre ilustre: Caroline Kennedy, hija del presidente John F. Kennedy, el único presidente católico en la historia de Estados Unidos (el actual vicepresidente, Joe Biden, también lo es), que habría sido considerada "inaceptable" por sus posturas en favor de la libre elección de la mujer ante el aborto y del uso de las células madre con embriones humanos.
De acuerdo con el Episcopado norteamericano, el Vaticano condenó duramente hace un mes la decisión de Obama de levantar las restricciones a los financiamientos públicos para las investigaciones sobre células madre con embriones humanos.
Como es sabido, la Santa Sede mantuvo una sintonía absoluta en estos temas con George W. Bush.
Además de Caroline Kennedy, al parecer también habría sido rechazada la candidatura de Douglas Kmiec, un exponente católico del Partido Demócrata que publicó un libro en el que explica por qué los católicos podían apoyarlo.
El padre Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede, negó, sin embargo, que hayan sido formalmente presentados nombres de posibles candidatos al puesto de embajador estadounidense. "No ha llegado ninguna propuesta, por lo que no es verdad que haya habido vetos de nuestra parte", dijo.
"Es posible que hayan circulado algunos nombres [...] y quizá que hayan sido rechazados por alguna razón u otra, pero no debido a veto alguno del Vaticano", agregó.
Lo cierto es que tanto en Roma como en Washington comienza a preocupar el hecho de que siga vacante este puesto clave, lo cual podría hacer peligrar un encuentro entre el Papa y Obama que debería tener lugar a mediados de julio próximo, después de la reunión del G-8 en Cerdeña.
A pesar de las diferencias entre ambos casos, también la Argentina tuvo problemas con el Vaticano cuando la presidenta Cristina Kirchner propuso como candidato a embajador ante la Santa Sede al ex ministro de Justicia Alberto Iribarne.
Debido a su condición de divorciado vuelto a casar, Iribarne nunca recibió el plácet. Y tuvo que pasar casi un año, con el consecuente enfriamiento de la relación bilateral, para que fuera nombrado y aceptado (a fines de septiembre pasado) Juan Pablo Cafiero, el actual embajador.

