
Celebran el aniversario del atentado contra Hitler
Schröder y Köhler, en los actos
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BERLIN.- Alemania conmemoró ayer el 60° aniversario del fallido atentado contra Adolf Hitler y el canciller Gerhard Schröder calificó de "patriotas" a los oficiales que encabezaron el golpe contra el entonces mandatario e intentaron "salvar a Alemania de la ruina moral".
El 20 de julio de 1944, oficiales del ejército alemán detonaron una bomba dentro de los cuarteles generales de Hitler, en el este de Berlín, y trataron de dar un golpe de Estado. Hitler salió ileso, aplastó el golpe y eliminó a sus artífices.
Como consecuencia de la represalia nazi, 140 personas fueron ejecutadas y miles arrestadas.
En un acto realizado en el denominado Bendlerblock -donde residían los altos mandos militares nazis-, Schröder también elogió la rebelión de Varsovia contra los nazis, que comenzó poco después y que también fue brutalmente reprimida. "Europa tiene una buena razón para comprender y honrar esas dos fechas [el 20 de julio y el 1° de agosto] como señales vibrantes hacia una verdadera comunidad europea de valores compartidos".
En los años de posguerra, en Alemania Occidental muchos consideraban a los conspiradores como traidores a la patria. Pero el 20 de julio ahora es visto como un día del que Alemania puede estar orgullosa, que demostró que había alemanes en posiciones de elevada autoridad listos para arriesgar sus vidas a fin de acabar con la tiranía.
"Sabemos que si Hitler hubiera ganado, habría significado la derrota moral final de Alemania", dijo Schröder. Los activistas de la resistencia contra Hitler actuaron inspirados por una tradición "ya sea cristiana o humanista, impregnada por el espíritu de esclarecimiento y también quizá prusiano, pero guiados especialmente por su conciencia", afirmó el canciller.
"Por todo esto, el 20 de julio de 1944 es uno de los días más importantes en la historia alemana reciente y esto es un gran, realmente gran, legado".
La fuerza impulsora del intento de asesinato fue el coronel aristócrata Claus von Stauffenberg, quien plantó la bomba dentro de un portafolio en la "Guarida del Lobo" de Hitler, y fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento unas 12 horas después, en el Bendlerblock.
En este mismo lugar reclutas del ejército alemán hicieron un juramento a la bandera. El presidente Horst Köhler depositó una ofrenda en el patio interior, donde una placa recuerda a los líderes del golpe.
En otros lugares de Berlín, también hubo actos especiales, como en el monumento recordatorio de Ploetzensee, donde, después del atentado, fueron ahorcados otros militantes de la resistencia que participaron del complot.




