
Chávez lanza un plan cívico-militar a diez años del "caracazo"
Proyecto: el plan Bolívar 2000, que comienza hoy, busca combatir la pobreza, que alcanza al 86% de la población de Venezuela.
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CARACAS.- Diez años después del sangriento "caracazo", 70.000 militares vuelven hoy a las calles y campos de Venezuela, pero dentro del plan Bolívar 2000, ordenado por el presidente Hugo Chávez para reparar y construir carreteras, escuelas y hospitales, y efectuar operativos de salud y de siembra en los campos.
Al anunciar el plan, Chávez recordó la extrema pobreza que alcanza al 86% de la población y deploró el abandono del país, que cuenta con importantes yacimientos petroleros, riquezas minerales, suelos aptos para la agricultura y bellezas naturales de gran potencial turístico.
El joven presidente, de 44 años, lanzó un fondo inicial para el plan de 12.000 millones de bolívares (20 millones de dólares), recaudados mediante ahorros de diferentes ministerios y dependencias, la mitad producto de recortes en gastos de la presidencia de la república.
El "Bolívar 2000" arranca hoy, en el décimo aniversario de la revuelta popular conocida como "caracazo" con resultado oficial de 276 muertos, unos 2000 heridos y 150 millones de dólares en pérdidas materiales, en los tres días de motines y saqueos que sacudieron a la capital venezolana a partir del 27 de febrero de 1989.
La mecha que encendió el fuego que arrasó la ciudad fue un duro paquete de medidas económicas lanzado por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, que incluía el aumento en el combustible.
Las imágenes de saqueos, represión y muerte recorrieron el mundo, en un estallido que sólo fue aplacado después de varios días de terror en las calles, con toque de queda y denuncias de fusilamientos.
El juez Saúl Ron Brandt, que investigó la causa, señaló que las cifras oficiales mencionaron 276 muertos, aunque organismos defensores de derechos humanos hablan de varios centenares.
El magistrado dijo además que otros 62 muertos, aparecidos en un cementerio local, no fueron incluidos en la lista oficial, de acuerdo con sus investigaciones.
Chávez, teniente coronel (R) del ejército, que se alzó el 4 de febrero de 1992 contra el entonces presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, proclama un proceso de "ciudadanización de los militares" desde que ganó la presidencia, el pasado 6 de diciembre.
Teatros de operaciones
Para desarrollar el plan "cívico-militar", Chávez dividió el país en 26 Teatros de Operaciones Sociales (TOS), utilizando terminología militar, que tienen su asiento en las guarniciones destacadas en todo el país.
Las jornadas de "reconstrucción" se desarrollarán en seis áreas: salud, educación, empleo, infraestructura, seguridad y alimentación.
Además de los militares, el plan Bolívar 2000 incluye la participación de un número no determinado de funcionarios públicos y una participación de "voluntarios", que el propio Chávez augura llegarán a 200.000, en una primera etapa de seis meses.
Para la incorporación de los civiles, el gobierno abrió registros en los regimientos militares destacados en todo el país, incluyendo el de "honor" presidencial a cargo de su custodia, y convocó a desempleados a sumarse a las tareas.
En el Palacio de Miraflores, sede de la presidencia, se habían registrado hasta el jueves 16.000 personas, indicó ayer la agencia oficial Venpres.
Los voluntarios llenan una planilla con sus datos personales, situación socioeconómica y profesión, que luego serán clasificados para precisar su posible ubicación laboral, indicaron fuentes militares.
El plan emprendido por el gobierno cuenta con la adhesión de gobernaciones y alcaldías, que anunciaron a la prensa sus aportes en recursos financieros y humanos a la reconstrucción.
Antonio Ledezma, el alcalde socialdemócrata de Caracas y presidente de la Asociación de Alcaldes de Venezuela, anunció en el marco del plan Bolívar 2000 la intensificación de un programa de rehabilitación de indigentes para trabajar en la limpieza de la ciudad.
En materia de seguridad, el plan prevé la intensificación de la labor de más de 130.000 policías en el patrullaje de barrios y zonas consideradas como "rojas" y afectadas por bandas criminales.





