
Colombia: dos muertes en la trama Odebrecht
Falleció envenenado por cianuro el hijo de un testigo clave, que había muerto el jueves
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BOGOTÁ.- La investigación del caso Odebrecht en Colombia se asoma al abismo de una red criminal que va más allá de los sobornos pagados por la constructora brasileña a cambio de concesiones. La muerte fulminante de un testigo clave y, al cabo de tres días, la de su hijo, envenenado, ensombrecen las indagaciones de un escándalo que incluye la financiación de la campaña presidencial de 2010.
Este nuevo capítulo comenzó el jueves pasado, cuando el ingeniero Jorge Enrique Pizano, interventor de la Concesionaria Ruta del Sol, un proyecto en el que participó Odebrecht, falleció en su casa de Subachoque, a unos 40 kilómetros de Bogotá. Pizano, cuya muerte se atribuyó desde el principio a un infarto, era una de las piezas más importantes para recomponer el caso tras haber denunciado varias irregularidades en la obra.
El hijo de Pizano, el arquitecto Alejandro Pizano Ponce de León, se enteró el viernes por la mañana del fallecimiento de su padre y de inmediato viajó a Bogotá desde Barcelona, donde se encontraba. El domingo, según adelantó ayer Caracol Radio, fue hasta la finca familiar y, en presencia de su hermana Juanita, se desmayó repentinamente. ¿Qué sucedió? Según confirmó el Instituto de Medicina Legal, "la causa del deceso fue envenenamiento por ingesta de cianuro".
"Las pruebas recogidas en la residencia de sus padres indican que la víctima habría encontrado el cianuro en una botella de agua saborizada que se hallaba en el escritorio de su padre, de la cual ingirió un sorbo", señala el informe. "Según personas cercanas a la familia, después de la ingesta del agua, la víctima advirtió un mal sabor e intentó expulsar el líquido; pocos minutos después presentó fuertes molestias estomacales y falleció camino al hospital".
Esta muerte siembra dudas ahora sobre las causas del fallecimiento del padre de Alejandro y amenaza con un terremoto político.
El escándalo Odebrecht, que en Colombia estalló a principios de 2017, salpicó las campañas de los principales candidatos en dos elecciones presidenciales y hasta el gobierno de Álvaro Uribe.



