Cómo fueron las últimas horas de Maricarmen: del plan para volver a su casa al repentino deterioro en su salud
El estado de la mujer, de 87 años, se agravó inesperadamente en la mañana del miércoles y falleció acompañada de familiares y seres queridos más cercanos; iba a firmar su nuevo contrato de alquiler
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MADRID.– Maricarmen murió poco antes de firmar su contrato de alquiler. La mujer, de 87 años, falleció a las 19.30 en el hospital Gregorio Marañón. Aunque el martes Maricarmen se encontraba bien dentro de la debilidad que mostraba desde que fue ingresada, su estado se agravó durante la mañana del miércoles y fue sedada.
Pudo despedirse de su primo Vicente Lozano, de 78 años, que era, en realidad, su hermano. También han estado junto a ella en los últimos momentos de su vida la gente más cercana del Sindicato de Inquilinas, a las que ella consideraba su familia.
La gente de confianza que la rodeaba no se esperaba este desenlace; de hecho, hacían algunas previsiones de próximas entrevistas. El miércoles estaba previsto que firmara su contrato de alquiler para ocho años.

Los miembros del sindicato salieron del hospital, tras su fallecimiento, para reunirse en La Maliciosa, el centro en Arganzuela donde el grupo celebraba sus reuniones cada viernes y al que, hace cuatro años, Maricarmen acudió pidiendo ayuda para luchar por su casa, a la que finalmente no pudo volver.
Maricarmen siempre quiso morir en la casa en la que murieron sus padres. El 2 de noviembre hubiera cumplido 88 años. Para celebrar su regreso, habían planificado hacer una fiesta de pijamas. Ese día se le hará un homenaje.
“Hay culpables”
La abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, ha denunciado en Hora 25, de la Cadena SER, que “hay culpables” detrás de la muerte de la mujer de 87 años, desahuciada hace 14 días en Madrid. “Si se hubiera suspendido el desahucio, creo que no estaríamos en esta situación”, ha afirmado.
Duro ha señalado que el deterioro que este proceso ha provocado en su salud “ha sido bestial” y ha asegurado que la familia, el Sindicato de Inquilinas y ella están “muy afectadas”. Aunque les da “mucha paz” saber que Maricarmen murió con la esperanza de regresar a su vivienda: “Tenía esa esperanza de poder volver a su casa y tener un sitio a donde volver”.
Homenaje
Decenas de personas permanecen en silencio frente al portal de Maricarmen, en la calle del Alcalde Sainz de Baranda, desde que se enteraron de su muerte. Las velas rojas y blancas se van sumando y nadie pronuncia palabra.
Sobre un gran cartel blanco lleno de corazones, los vecinos que la acompañaron durante los últimos años escriben sus despedidas con los bolígrafos que han dejado a su disposición. “Gracias, Maricarmen” y “por tu ejemplo y lucha”, rezan algunos de los mensajes.
Un grupo de jóvenes se acerca a dejar flores blancas en el altar improvisado. En este mismo lugar, el 23 de septiembre, Maricarmen salió de su casa en camilla después de ser desalojada. Nunca pudo volver. Pasan los minutos. Silencio absoluto en la calle.
A la Puerta del Sol tampoco dejan de llegar personas para rendir homenaje a Maricarmen. Una marea de velas encendidas ilumina esta noche el Congreso en su recuerdo. Los manifestantes las levantan al grito de “asesinos”.
“Esto es un shock, no lo esperábamos”, dice Rebeca, de 24 años, abrazada a una amiga. “Esto tiene que seguir impulsando la lucha. Me conmueve pensar todo lo que sufrió Maricarmen en los últimos días de vida”, agrega emocionada.
También han mantenido un minuto de silencio en la Carrera de San Jerónimo. Un joven que ejerce de portavoz y se ha hecho con un megáfono rompe el silencio al grito de “¡Maricarmen vive, la lucha sigue!”. Asegura que su muerte duele como la de una abuela propia, como la de una más de la clase obrera.
Por su parte, la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, ha destacado el legado que deja la lucha de Maricarmen Abascal y ha señalado que la “especulación y el rentismo matan a gente cada día en nuestro país”. “Con cada burofax, con cada subida de alquiler, se llevan por delante nuestra salud y nuestra vida. Hoy el rentismo ha terminado de matar a nuestra compañera Maricarmen”, ha dicho Del Río.
Otra mujer histórica en la lucha contra los desahucios, Paca Blanco, dice que ella luchará contra el suyo –planificado para el 31 de octubre– “por Maricarmen, porque compartimos decenas de manifestaciones juntas y ahora la mataron”. “No se puede consentir que la hayan asesinado; lo van a pagar muy caro”, vaticina.
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