
Congo: Kabila recuperó dos sitios clave
El ejército del gobierno domina casi todo el sudoeste del país; anunció una drástica ofensiva en el Este
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KINSHASA.- Las ciudades de Matadi y la represa hidroeléctrica de Inga, dos de los últimos sitios clave de la República Democrática del Congo que permanecían en manos rebeldes, fueron reconquistadas ayer por el ejército gubernamental congoleño y sus aliados.
Revigorizado por el éxito, que le devuelve el dominio casi completo del Sudoeste, el gobierno del presidente Laurent Kabila anunció que prepara una contraofensiva en la zona oriental del país para desalojar al "invasor ruandés y ugandés".
"Los ejércitos de Zimbabwe, Angola y Namibia están aquí para ayudarnos a expulsarlos", dijo a la prensa Abdulaye Yerodia, jefe del gabinete, y anunció que actualmente se combate en Kalemia, provincia de Katanga, en el Sudeste.
Los rebeldes, por su parte, emitieron ayer contradictorios mensajes en los que afirmaban que aún tenían el control de Matadi e Inga, y que también habían tomado Kalemia, y próximamente, Lubumbashi. Pero Yerodia aseguró que los rebeldes huyeron del puerto de Matadi (350 km al sudoeste de Kinshasa) tras prenderle fuego. Fuentes independientes agregaron que por la noche hubo saqueos.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Ruanda, Anastase Gasana, amenazó ayer con enviar tropas al Congo para proteger a las poblaciones tutsis congoleñas "amenazadas por los 10.000 milicianos y ex soldados hutus entrenados por Kabila".
Los rebeldes, apoyados por Uganda y Ruanda, han sufrido graves derrotas desde que el gobierno recibió el apoyo de tropas de Angola, Zimbabwe y Namibia, y se teme que el conflicto se transforme en regional.
Para despejar dudas acerca de quién tiene el poder sobre la represa de Inga (50 km al sur de Matadi), que abastece a la ciudad de Kinshasa -aún está sin luz ni agua-, el viceministro congoleño del Interior, Faustin Munene, ratificó que está ya en manos de Kabila.
En tanto, en Kinshasa, por una noche dejaron de escucharse disparos, aunque ayer la escena era sobrecogedora: la Cruz Roja local recogía numerosos cadáveres de las calles. Y se restableció el tráfico en la ruta que lleva al aeropuerto internacional de Ndjili, cortado por el gobierno congoleño, que realizaba "operaciones de limpieza" contra los rebeldes.
Cumbre en Durban
En el plano diplomático, el gobierno de Kabila presionó a los asistentes a la XII Cumbre de Países No Alineados que se realiza en estos días en Durban, Sudáfrica, a la que asistirán delegados de 89 países, para que se que condene la "agresión de Uganda y Ruanda".
Kabila viajó ayer a Harare, Zimbabwe, para agradecer a su par, Robert Mugabe, su ayuda militar en contra la rebelión buyanmulengue.



