
Conmoción y dudas entre los vecinos de Abbottabad
A falta de pruebas, creen que todo es una "puesta en escena" de EE.UU.
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ABBOTTABAD.- "¡Que nos muestren el cuerpo!" Conmocionados, los habitantes de Abbottabad no tardaron mucho en poner en duda la presencia y la muerte de Osama ben Laden y denunciar, como a menudo sucede en Paquistán, una "puesta en escena norteamericana".
"Nosotros no vimos nada; nos dijeron que viniéramos a las tres de la mañana, pero la operación ya estaba terminada", explica un policía paquistaní encargado de cerrar el paso a los curiosos atraídos por el complejo de viviendas donde vivía el terrorista saudita.
Los vecinos de Abbottabad se despertaron anteayer con la atención del mundo centrada súbitamente en ellos, tras el sorpresivo anuncio de la Casa Blanca de que fuerzas especiales norteamericanas habían localizado y matado a Ben Laden en una casa del barrio de Bilal Town.
En esta encantadora ciudad de montaña que en los últimos diez años no ha conocido la violencia que sufrió el resto de Paquistán, y en una sociedad dispuesta siempre a elucubrar con teorías de conspiraciones, y más si Estados Unidos está de por medio, la sorpresa dio paso pronto a la duda.
Sentado con su nieto en brazos en el umbral de la puerta de su casa, Bashir Qureshi, un jubilado de 61 años, sonríe cuando le hablan de la operación militar contra Ben Laden. Su casa está a unos cientos de metros del refugio del jefe de Al-Qaeda. Los vidrios de las ventanas saltaron por los aires durante el ataque nocturno, después de que uno de los helicópteros norteamericanos se desplomara a unos metros. "No se lo cree nadie; nunca vimos un árabe por acá", asegura Bashir, refiriéndose a la supuesta presencia de Ben Laden en el barrio.
Según los servicios de inteligencia norteamericanos, Ben Laden dependía de dos hombres paquistaníes, sus mensajeros, que solían hacer las compras o incluso asistían a algún acto social, como un funeral. Eso explicaría por qué los vecinos creían que eran los únicos que vivían en el complejo, a pesar de que en realidad había dentro unas nueve mujeres y 23 chicos.
Como Qureshi, otros vecinos desconfían de la versión de la Casa Blanca sobre la muerte de Ben Laden y prefieren pensar que el terrorista más buscado del planeta se escondía más bien en algún pueblo inaccesible de las zonas tribales del noroeste de Paquistán.
El hecho de que a por lo menos de dos kilómetros del complejo de viviendas donde supuestamente fue abatido Ben Laden se levante una academia militar también alimenta el escepticismo de los habitantes de Abbottabad. El ejército paquistaní forma a miles de jóvenes reclutas en esa academia militar.
"¿Ben Laden vivía cerca de [la academia] Kakul y de los servicios de información? No me lo creo. Esto es una puesta en escena organizada por Estados Unidos con la complicidad del gobierno paquistaní", clama Nihmatullah, un ingeniero local.
A la falta de pruebas sobre su muerte se suma también el anuncio hecho por la Casa Blanca de que había arrojado el cuerpo de Ben Laden al mar. "Si está muerto, ¿por qué no enseñan su cadáver?", se pregunta receloso Shakeel Ahmad, un farmacéutico de Bilal Town.
"Ya anunciaron su muerte varias veces, ¿cuántas vidas tiene?", sonríe por su parte Waseem Iqbal, un gerente inmobiliario. Como muchos vecinos del barrio, Iqbal cree que Estados Unidos organizó la operación en esta ciudad-guarnición "para desacreditar al ejército paquistaní".
SEGURIDAD PARA LA ABUELA DE OBAMA
NAIROBI (EFE).– La policía de Kenya aumentó el número de efectivos que protegen la casa de Sarah Obama, la abuela del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para prevenir posibles ataques en venganza por la muerte de Osama ben Laden. Según la policía de Kenya, los parientes de Obama habrían recibido varias amenazas terroristas en los últimos días.

