Craxi será enterrado hoy en Túnez con funerales de Estado
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ROMA.- Como fue su voluntad, y como queriendo dejar para siempre una herida abierta en Italia, Bettino Craxi, el controvertido ex líder socialista que murió anteayer en Túnez, será sepultado hoy en la localidad balnearia de Hammamet, el sitio que eligió para autoexiliarse y donde anteayer un ataque cardíaco lo dejó sin vida, a los 65 años.
Mientras aquí arrecian las polémicas, el debate y los discursos encendidos, todos cargados de rencor, Craxi tendrá hoy funerales de Estado en Túnez. La tierra que lo recibió y trató como un verdadero huésped ilustre desde que, en 1994, decidió radicarse allí para eludir la cárcel, luego de que la Justicia lo condenó a prisión por distintos escándalos de corrupción. Su familia rechazó la oferta de funerales de Estado en Italia que había hecho el gobierno.
Las honras fúnebres tendrán lugar en la catedral de Túnez, y serán celebradas por el obispo de la capital, Fuad Twal. Sus restos serán enterrados más tarde en el cementerio cristiano de Hammamet, cercano al mar y a la famosa mansión donde se refugió en los últimos años. Un lugar que se convertirá seguramente en meta de peregrinación de sus más fervientes defensores.
Muchas figuras de primer plano del mundo político italiano, que ayer homenajeó a Craxi en una sesión especial del Parlamento, estarán presentes en los funerales del ex premier, considerado por una mitad del país una "víctima" y un "perseguido político" y por la otra un "prófugo de la Justicia". Ayer, en efecto, todos los pasajes a Túnez se habían agotado y tuvieron que organizarse distintos vuelos chárter.
Los asistentes
Para reivindicar a una de las figuras políticas de más peso y más controvertidas de la historia italiana reciente, un hombre carismático y popular que terminó aplastado por la operación anticorrupción Manos Limpias, estarán en Túnez grandes amigos de Craxi, como el líder de la oposición de centroderecha, el magnate Silvio Berlusconi. También estarán ex colaboradores del extinguido Partido Socialista Italiano, miembros de otras agrupaciones, como el ex presidente italiano Francesco Cossiga y, en representación del actual gobierno, el canciller, Lamberto Dini. El único que no podrá viajar, pese a su voluntad, es Paolo Pilitteri, cuñado de Craxi y ex alcalde de Milán: como tiene una condena en suspenso, la Justicia le negó el permiso para salir del país.
Entre los mensajes de pesar que ayer siguieron llegando desde todo el mundo, uno del Papa recordó el "largo compromiso político y la incisiva actividad de gobierno" de Craxi.
Su familia, en tanto, agradeció entre otros al Santo Padre, y el presidente de Túnez, Ben Alí, volvió a recordar que el ex líder socialista fue "perseguido por una campaña de odio y agresiones sin precedente en la historia republicana".
En medio de una nueva oleada de polémicas sobre una de las figuras-símbolo de la Tangentópolis, el premier Massimo D´Alema intentó aplacar los ánimos y pidió una "reflexión serena". "No es tiempo de recriminaciones, sólo la historia juzgará grandezas y errores", dijo D´Alema, al recordarlo en el Parlamento.
Enrico Boselli, líder del Partido de los Socialistas Italianos, sin embargo, hizo un discurso muy duro: Craxi "fue tratado como un gran criminal", denunció. Su intervención fue largamente aplaudida.


