Cuenta regresiva para los fumadores en Italia
El lunes entrará en vigor la ley que prohíbe fumar en lugares públicos; las multas previstas en caso de infracción pueden llegar hasta los 250 euros (unos 330 dólares) para los clientes y los 2000 euros (unos 2640 US$)
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ROMA.- Les guste o no, los fumadores italianos tendrán que resignarse a respetar la ley que prohíbe fumar en los lugares públicos y que entrará en vigencia el próximo lunes, luego de haber sido postergada dos veces.
El tema de conversación más importante en todos los bares de Italia es esta nueva ley en un país que tiene la reputación de ser indisciplinado y no practicar el civismo.
Desde el lunes próximo estará prohibido fumar en los bares, restaurantes, discotecas y oficinas. Es decir que sólo se podrá encender un cigarrillo en casa, al aire libre o en los espacios reservados a los fumadores.
Sólo el 5% de los 240.000 bares y restaurantes de Italia dispone de salas pefectamente aisladas para separar los fumadores y no fumadores, según su asociación profesional (Fipe).
Algunos propietarios de cafés y restaurantes amenazaron con boicotear la ley y advirtieron que no harán el papel de "comisarios" para hacer que se respete.
De todos modos, una vez que pasó el enojo inicial, muchos comenzaron a cooperar, ya que las multas previstas en caso de infracción pueden llegar hasta los 250 euros (unos 330 dólares) para los clientes y los 2000 euros (unos 2640 US$) para los dueños de los locales.
Bares adaptados
"En el bar del barrio de Cinecitta (cerca de los estudios cinematográficos) al que voy habitualmente, ya no se fuma más desde hace varias semanas. Se decidió esto para que la clientela empiece a acostumbrarse", explicó Gianpaolo, de 54 años, oficinista.
"El dueño pegó el cartel de ´Vietato fumare´ (Prohibido fumar) bien a la vista de todo el mundo, porque hay una sola sala, y muestra a los fumadores una mesas con ceniceros en el exterior para aquellos que no pueden estar sin un cigarrillo", continuó.
En "Chez Angelo", cerca de los museos del Vaticano, el dueño adoptó la misma política. Su cartel, sin embargo, tiene una cuota de humor: "Aquí, un día se fuma y otro no. Hoy no se fuma".
La astucia de Angelo funcionó y logró arrancarle una sonrisa a sus clientes que aceptaron la propuesta, incluso si al principio se quejaron un poco. Él mismo, fumador, da el ejemplo y va a la acera cuando quiere encender un cigarrillo.
Un sondeo muestra que el 83% de los italianos está de acuerdo con esta reglamentación, pero los fumadores, 14 millones, ya saben que les va a "complicar la vida diaria".
"Siendo un fumador de toda la vida, sé que será difícil encontrar un bar o un salón de té donde tomar algo con mis amigos. Son muy poco los que tienen dos salas separadas", explica Teresa, contadora.
Sin embargo, la ley será muy dificil de aplicar en las discotecas, ya que sus propietarios temen perder a sus clientes, en su mayoría jóvenes y fumadores.
En el Vaticano, donde se intenta tener en cuenta la reglamentación italiana, la prohibición de fumar no será seguida al pie de la letra.
Pero los abusos serán raros, ya que los eclesiásticos fuman poco en este enclave donde, según la tradición, se cultivó tabaco por primera vez en Europa en el siglo XVI por iniciativa del embajador de Francia Jean Nicot.
La legislación sobre el tabaco en Europa
Italia, que comenzará a aplicar el próximo lunes una legislación que prohíbe fumar en los lugares públicos, es el tercer país europeo en aplicar este tipo de medida detrás de Irlanda y Noruega, que lo habían hecho en 2004.
En España, el gobiero presentó un anteproyecto de ley anti-tabaco que podría ser votado a principios de año. Inglaterra tiene previsto adoptar en 2006 una legislación que prohíba fumar en los lugares públicos. Suecia, por su parte, tiene previsto endurecer sus leyes anti-tabaco a partir del 1 de junio de 2005.
En general, la mayoría de los países europeos ya tomaron medidas anti-tabaco, reglamentando su consumo en los lugares públicos o en las empresas, y prohibiendo la publicidad y la venta de cigarrillos a los menores.
Con excepción de Alemania y Gran Bretaña, todos los miembros de la Unión Europea (UE) votaron leyes tendientes a limitar el tabaquismo en los lugares públicos (edificios estatales, escuelas, transportes públicos, bares, restaurantes", conforme a una resolución europea de 1989.
De este modo, la mayoría de los países europeos establece zonas reservadas a los no fumadores. Las excepciones son España, Rumania, Turquía y Luxemburgo, donde no hay reglamentación al respecto.
Los nuevos miembros de la UE siguen la tendencia mayoritaria: en Hungría, Eslovaquia y Polonia existen legislaciones que prohíben fumar en la mayoría de los lugares públicos y la instauración de zonas para no fumadores en los lugares de trabajo o los restaurantes.
Pero una legislación restrictiva sólo puede aplicarse si los gerentes de bares y restaurantes aceptan hacer que la ley se respete.
Es el caso de Francia, donde la ley Evin se aplica desde 1992, pero es poco o nada respetada. La ciudad de París lanzó a fines de 2003 una iniciativa "100% sin tabaco" basada en la cooperación de cafés y restaurantes.
En Bulgaria, un decreto gubernamental que impone una drástica prohibición de fumar en los lugares públicos choca con la resistencia de propietarios de locales y fumadores.
En Bélgica, donde los hoteles, cafés y restaurantes deben reservar espacios no fumadores, la ley no se aplica a rajatabla.
En otros países, como Alemania, el fallo es más salomónico: la decisión de prohibir el cigarrillo en los lugares públicos corresponde a los gerentes de los restaurantes o a las empresas de transporte en común.
Fuente: AFP

