
Dan 60 años de cárcel al ex líder del Ku Klux Klan
Su caso inspiró una película
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FILADELFIA.- Edgar Ray Killen, de 80 años, ex líder del Ku Klux Klan, fue condenado ayer a 60 años de prisión por el homicidio en 1964 de tres militantes de los derechos civiles, un caso que conmovió a Estados Unidos e inspiró la película "Mississippi en llamas".
En un paso previo a la condena, Killen había sido hallado culpable el martes por el jurado, 41 años después, de "homicidio sin premeditación" por las muertes de los judíos Michael Schwerner, de 24 años, Andy Goodman, de 20 años, y del negro James Chaney, de 21.
Schwerner, Goodman y Chaney habían sido detenidos en una comisaría bajo cargos falsos y, tras ser dejados en libertad tarde en la noche, cayeron en una emboscada tendida por miembros del KKK y la policía. Los cuerpos de los tres jóvenes, golpeados y acribillados, fueron hallados 44 días después en una represa, tras una intensa búsqueda por parte del FBI.
El jurado, de nueve hombres blancos y tres negros, sólo se puso de acuerdo en el veredicto de "homicidio sin premeditación" después de que la fiscalía retirara el cargo de asesinato premeditado.
Ayer, Killen -que se desplaza en una silla de ruedas y utiliza un aparato respiratorio- escuchó sin parpadear el fallo leído por el juez Marcus Gordon, que le aplicó la pena máxima posible para su delito, y fue reconfortado por sus familiares antes de ser enviado a prisión por la policía. "Algunos podrían decir que [dada la avanzada edad de Killen] una sentencia de diez años ya sería cadena perpetua. Cada vida tiene el mismo valor (...). Las tres vidas deberían haber sido respetadas completamente", señaló.
"Ya no seremos descriptos o conocidos en el mundo por una película de Hollywood", declaró tras la sentencia el fiscal Mark Duncan, en alusión al film de Alan Parker, de 1988.
En 1967, Killen había sido absuelto en un juicio, cuando una mujer del jurado dijo que no podía condenarlo por ser pastor. Hasta su inculpación -en 1998, un testigo puso en evidencia su participación en los crímenes-, Killen vivía tranquilamente a unos pocos kilómetros del lugar del crimen.


