Díaz-Canel denunció “genocidio político” de EE.UU. y exigió el fin del embargo petrolero
El presidente cubano criticó las nuevas sanciones de la administración de Donald Trump y rechazó acusaciones de injerencia y apoyo al terrorismo; el endurecimiento de las medidas agrava la crisis económica en la isla, con apagones y escasez de combustible
5 minutos de lectura'
PINAR DEL RÍO, Cuba.- El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó duramente el embargo petrolero de Washington y el endurecimiento de las sanciones durante un discurso pronunciado el domingo, calificando la política del gobierno del mandatario estadounidense Donald Trump de “genocidio político”.
Díaz-Canel criticó un reciente informe del Departamento de Estado en el que se acusaba a Cuba de infiltrarse en el gobierno estadounidense y de respaldar una “ola sin precedentes de terrorismo de izquierdas en suelo estadounidense”.
La administración de Trump intensificó sus ataques contra los grupos de izquierdas dentro de su país. “Al acusar a Cuba, no solo buscan un chivo expiatorio, un agente externo, buscan a quién culpar de la protesta de los sectores más golpeados por una economía que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres", afirmó Díaz-Canel.
“Están buscando una nueva excusa para sostener su genocidio político contra Cuba“, agregó.
En otro momento de su discurso, el dictador calificó a “los funcionarios del Departamento de Estado, expertos en redactar sanciones, hacer listas e inventar pretextos”, como “una versión moderna de los redactores de edictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o en las ocupaciones nazis en la II Guerra Mundial”.
El discurso puso de relieve las crecientes tensiones entre La Habana y Washington, ya que el embargo petrolero y la ampliación de las sanciones por parte del gobierno de Trump han agravado la peor crisis económica que ha sufrido Cuba en décadas, lo que ha provocado apagones rotativos y escasez de combustible en toda la isla.
El discurso de Díaz-Canel, pronunciado al amanecer, formaba parte de las celebraciones gubernamentales con motivo del 73º aniversario de la primera ofensiva de las guerrillas de Fidel Castro contra el ejército del líder Fulgencio Batista, respaldado por Estados Unidos, en 1953, que dio inicio a una rebelión que derrocó a Batista más de cinco años después.
El evento, considerado como la festividad más importante del calendario revolucionario cubano, contó también con actuaciones artísticas ante miles de simpatizantes del gobierno.
Peor crisis económica en décadas
La crisis económica sin precedentes que atraviesa la isla ha llevado a diversas empresas internacionales, especialmente de los sectores turístico y financiero, a poner fin a sus operaciones en Cuba.
Además de los cortes de electricidad rotativos, el agotamiento de las reservas de combustible ha provocado múltiples colapsos de la red eléctrica a nivel nacional.
El transporte público del país también se ha visto paralizado y el curso escolar se ha acortado por falta de combustible. Washington culpa al gobierno cubano de la mala gestión económica y de la falta de inversión en sus infraestructuras obsoletas.
“Nuestra respuesta a la asfixia es la inventiva, la creatividad y, aunque les moleste, también la alegría del pueblo cubano. La respuesta al bloqueo es el esfuerzo inteligente y eficiente. La respuesta a los intentos de aislarnos y dividirnos es la unidad", subrayó.
En su discurso, Díaz-Canel abogó por el fin de las sanciones y del bloqueo petrolero y agradeció a las organizaciones internacionales que han enviado ayuda humanitaria y suministros a la isla.
“Dejen a Cuba vivir en paz y también a los más nobles del pueblo americano, que históricamente han batallado por los derechos humanos de otros pueblos, sin esperar reconocimiento y enfrentando muchas veces persecución, cárcel y riesgos para sus vidas", afirmó.
“Cuba no es una amenaza ni para los Estados Unidos ni para ningún otro país sobre la tierra”, sostuvo durante el mismo discurso. “Hay que enfrentar con esperanza, entereza y optimismo los enormes desafíos actuales, con la convicción inquebrantable de la victoria”, instó el dictador.
Convocó, además, “a la acción, a no esperar, a no lamentarse, a no conformarse, a pensar como país, a buscar alternativas con audacia, a cuidar cada recurso como si fuese el último, a producir, a sustituir importaciones, a desarrollar nuestro potencial, a confiar en nuestras propias fuerzas”.
El tradicional mitin estuvo marcado por la inusual ausencia del nonagenario expresidente y líder Raúl Castro.
“Queridos pinareños, reciban este 26 de Julio, el cariño y mi reconocimiento por haber ganado, con su esfuerzo, consagración a la causa revolucionaria y trabajo creador, el gran honor de ser sede central por el 73 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, Día de la Rebeldía Nacional. Un fuerte abrazo a todos”, leyó el mandatario a nombre de Castro.
Díaz-Canel no explicó el motivo de la ausencia de Castro de 95 años. Tampoco se tienen registros de inasistencias del líder a esta ceremonia en por lo menos en las últimas tres décadas.
Las últimas apariciones públicas de Castro fueron en junio durante un acto para celebrar la creación del Ministerio del Interior y el 1° de mayo, día de los trabajadores.
Castro no ocupa cargos formales actualmente, pero su presencia simbólica es fuerte y recientemente se lo signó como uno de los negociadores en diálogos con Estados Unidos luego de la imposición del cerco energético. Se desconoce el contenido de las charlas.
Sin embargo, en mayo, la Fiscalía de Estados Unidos presentó cargos contra Castro por el derribo de dos avionetas en febrero de 1996.
Agencias Reuters y AP
- 1
2Una camioneta atropelló a varias personas durante la celebración por el Día del Orgullo en Berlín: un muerto y 16 heridos
- 3
El fuego no da tregua en España y Francia: ya son 270.000 los evacuados por los incendios
4Planean construir la ciudad flotante más grande del mundo: con capacidad para 80 mil personas y un estadio propio
