
EE.UU. instó a Rusia a no vender armas a Venezuela
Chávez prevé firmar un acuerdo por US$ 1000 millones
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MOSCU.- El gobierno de Estados Unidos exhortó ayer al gobierno ruso a reconsiderar la venta de aviones y helicópteros militares a Venezuela y presentó una protesta formal contra Rusia por su cooperación militar con Caracas, algo que en su opinión puede afectar el equilibrio de poder en América latina.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, espera, sin embargo, poder cerrar la venta durante la visita de tres días que inició ayer a Rusia, en la que tiene previsto firmar una serie de contratos para la compra de armas, incluyendo uno por 1000 millones de dólares por la adquisición de aviones de combate y 30 helicópteros.
"Hemos expresado nuestra preocupación sobre esto al gobierno de Rusia y lo hemos exhortado a reconsiderar esta venta [ por los aviones de combate y helicópteros]", dijo el vocero del Departamento de Estado norteamericano, Tom Casey. Y añadió que las compras de armas realizadas por Venezuela excedían las necesidades defensivas de ese país y que no colaboraban "en términos de estabilidad regional".
Casey subrayó que, teniendo en cuenta que cada uno de los aviones que pretende adquirir Venezuela cuesta entre 30 y 45 millones de dólares, se pueden cuestionar cuáles son realmente las prioridades del gobierno venezolano. Las autoridades del gobierno ruso, añadió, son las que tendrán que tomar una decisión, pero lo harán sabiendo de antemano la posición de Washington y su deseo de que reconsideren la operación, afirmó.
Moscú, por su parte, calificó la advertencia de "infundada" y subrayó que sus convenios con el país sudamericano no violan las leyes internacionales.
Chávez llegó ayer a Rusia procedente de Belarús, donde se reunió con el presidente Alexander Lukashenko, con quien comparte su posición crítica hacia Estados Unidos. Al término de su visita a Minsk, Chávez dijo que "los países como Venezuela y Belarús deben tener una espada a mano". Lukashenko es considerado por Washington "el último dictador" de Europa.
La primera parada de Chávez en Rusia fue Volgogrado, ciudad antes conocida como Stalingrado, donde se reunió con el gobernador Nikolay Kirylovich para establecer acuerdos en materia energética y metalúrgica.
Hoy partirá a Moscú y se reunirá mañana con el presidente Vladimir Putin. Además del acuerdo por la compra de aviones y helicópteros, el gobierno venezolano también comprará 100.000 fusiles de asalto Kalashnikov y espera establecer fábricas para construir estas armas y la munición en Venezuela. El gobierno de Chávez quiere armar y entrenar hasta a dos millones de venezolanos ante la amenaza de una potencial invasión de su país por parte de Estados Unidos, acusación que Washington califica de absurda.
Otro de los objetivos principales de su viaje a Rusia es estrechar la cooperación en la exploración de petróleo y gas. Chávez se reunirá con representantes de las compañías petroleras rusas para debatir la construcción de un oleoducto de 8000 kilómetros, que atravesaría América del Sur.
Chávez manifestó también su interés en firmar un acuerdo con Rusia para la construcción en Venezuela de una fábrica de tuberías "con acero venezolano y tecnología rusa", que permita tender el Gasoducto del Sur (que cruzará Brasil y tenderá ramales a la Argentina, Uruguay y Paraguay).
En Belarús, Chávez firmó siete acuerdos de cooperación en los campos militar, económico y otros, y acordó además la creación de empresas mixtas para la extracción y venta de petróleo y gas venezolano.
En esta gira, Chávez también intenta lograr apoyo para la candidatura de Venezuela a un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, algo que Washington también resiste.

