EE.UU. se retira de Fallujah y cede el control a los iraquíes

Hoy pondrá fin a un asedio de tres semanas; mueren diez soldados norteamericanos
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30 de abril de 2004  

FALLUJAH.- Luego de tres semanas de un cruento asedio sobre el bastión clave de los rebeldes sunnitas, las tropas estadounidenses llegaron ayer a un acuerdo con representantes locales para retirarse hoy de Fallujah, que será controlada por una fuerza iraquí de 1100 hombres al mando de un ex general de Saddam Hussein.

En un gesto que trasluce el deseo de Washington por bajar el nivel de violencia, marcado por continuos enfrentamientos con la insurgencia -que ayer causó otras diez bajas a las fuerzas estadounidenses-, los marines comenzarán hoy a abandonar la ciudad que ayer volvió a recibir un feroz bombardeo de aviones norteamericanos.

Aviones F-18 de los Estados Unidos, que despegaron del portaaviones George Washington ubicado en aguas del Golfo Pérsico, realizaron varios ataques sobre Fallujah donde se calcula que unos 1500 rebeldes desafían a las tropas de la coalición con tácticas de guerrilla.

El acuerdo para la retirada de los marines y el ingreso en su reemplazo de una fuerza iraquí -denominada Ejército de Protección de Fallujah (EPF)- se produjo luego de una fuerte presión internacional sobre la Casa Blanca para que abra una salida pacífica a la crisis con los rebeldes, luego de varias semanas de violencia.

La última exhortación a una solución pacífica fue la del secretario general de la ONU, Kofi Annan, que anteayer advirtió a Estados Unidos que los ataques militares "sólo lograrán aumentar las filas de la resistencia" a la ocupación.

Más ataques

Ayer hubo nuevos ataques contra la coalición en varios puntos del país. Por tercera vez en una semana los rebeldes atacaron la sede de la autoridad provisoria iraquí en Nassiriyah, y lanzaron dos misiles sobre la base japonesa en Samawa.

En tanto, la tensión continúa en torno de Najaf, la ciudad santa de los chiitas donde Estados Unidos espera abrir una negociación con los seguidores del clérigo rebelde, Muqtada al-Sadr.

El cerco a Fallujah, iniciado el 5 de abril después de la matanza y mutilación de cuatro contratistas estadounidenses, provocó en las primeras semanas la muerte de más de 600 iraquíes, de acuerdo con fuentes hospitalarias. En cambio, no se ha revelado una cifra de las bajas estadounidenses en esa ciudad, convertida en uno de los símbolos del levantamiento contra la ocupación.

Las diez bajas estadounidenses de ayer ocurrieron en dos incidentes distintos. Ocho soldados murieron en un ataque con un coche bomba en Bagdad, mientras que otros dos fallecieron cuando fue atacada la caravana de vehículos en la que se trasladaban en Bakuba, al norte de la capital.

Las negociaciones entre fuerzas estadounidenses y representantes de la ciudad -entre ellos cuatro generales iraquíes- concluyeron en que se levantara el asedio sobre Fallujah, aunque el Pentágono aclaraba anoche que el acuerdo aún no es definitivo.

Mientras continuaban los bombardeos sobre la ciudad, el teniente coronel estadounidense Brennan Byrne anunció que el acuerdo establece que los soldados se retirarán a partir de esta mañana y un nuevo ejército iraquí liderado por el general Salah Abboud al-Jabouri, un ex alto jefe del ejército de Saddam, se hará cargo de la seguridad. La fuerza estará subordinada al cuerpo de marines de los Estados Unidos.

Solución iraquí

"El plan es que toda Fallujah quede bajo el control del EPF", declaró Byrne, que agregó que con el acuerdo se busca "una solución iraquí para un problema iraquí".

Los jefes militares norteamericanos dijeron ayer que miembros de los servicios secretos del régimen de Saddam -conocido como el M-14- estuvieron detrás de los ataques rebeldes de las últimas semanas.

Con un total de 126 muertos, el mes de abril se convirtió en el más sangriento para los Estados Unidos sen Irak.

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