Ubicado en el sur de Chile, el ciprés patagónico podría ser una de las claves para entender el aumento de la temperatura en el mundo
3 minutos de lectura'

Algunos ejemplares de los árboles de la Patagonia chilena tienen más de 5000 años. Así lo comprobó un grupo de científicos que logró calcular la edad de algunos de los árboles de esta región. Según los investigadores, analizar la información de estos ejemplares milenarios puede ayudarnos a combatir mejor el cambio climático.
Los cipreses de la Patagonia (Austrocedrus chilensis, por su nombre científico) son nativos de Chile y Argentina y desde hace tiempo se les reconoce como la segunda especie de árbol más longeva del mundo. “Los árboles son cápsulas de tiempo. Llevan información desde el pasado hasta el futuro”, explica Jonathan Barichivich, profesor del Centro Nacional de la Investigación Científica.
“De entre todos los árboles que existen, hay pocos muy especiales porque vivieron por milenios. Estos árboles están en algunos puntos del mundo y uno de ellos es Chile”, detalla.
Barichivich conoció la historia del árbol gracias a su abuelo, que fue el que lo descubrió en primer lugar cuando era guardaparques. Para determinar su edad correcta, que anteriormente estaba estipulada en aproximadamente 3000 años, utilizaron un taladro de incremento en forma de T para perforar y extraer una muestra de núcleo del ciprés que tenía cuatro metros de lado a lado del tronco.
Lo que mostró el estudio fue revelador: “Según un modelo en base a estadísticas que creamos, nos demostró que el árbol no podía tener menos de 4100 años y que el 80% de las probabilidades era que tuviera más de 5000″.
¿La respuesta al cambio climático?
“Mi argumento científico es que la memoria de los árboles del planeta que está almacenada en nuestras cápsulas de tiempo puede ayudar a mejorar los modelos que predicen el clima del futuro”, expresó Barichivich. “Nos van a ayudar a tomar decisiones más informadas, teniendo una noción de la magnitud del cambio climático”, apuntó.
Está afirmación está basada en los estudios realizados a otros árboles milenarios, en los que pudieron comprobar que las condiciones climáticas adversas y las altas temperaturas dejaban una marca en los anillos del tronco. “Un año desfavorable, por ejemplo, con clima más seco, hace un anillo más angosto”, explican desde la Corporación Nacional Forestal . “En el año 1851 o en el 1943, que fueron ambos muy secos, se va marcando eso”, indican, revelando cómo recogieron informacion de otros años para determinar cómo el clima había afectado a las especies.
“Los bosquen reducen el avance del cambio climatico. Pueden absorber el carbono y retenerlo por 1500 años en promedio, por eso son tan importantes”, finalizó Barichivich.
Otras noticias de Patagonia
Ya vende 30 toros por año. Se fue a la Patagonia y comenzó de cero un ambicioso proyecto en un lugar hoy muy pujante
“Madre poco común”. Documentan por primera vez a una “estrella de mar panzona” que incuba crías en su estómago
Adentro de un laberinto. El restaurante patagónico con carta bien local que sirve una sidra única en Sudamérica
- 1
Trump aseguró que Australia otorgará asilo a algunas jugadoras de la selección de fútbol iraní
- 2
La elección del hijo de Khamenei como nuevo líder supremo de Irán parece cerrar el camino a un rápido fin de la guerra
- 3
En la guerra de Irán habrá dos ganadores, y ninguno de ellos será EE.UU.
- 4
Estados Unidos redobla la presión y asegura que hoy será el día “más intenso” de ataques en Irán







